Perdí uno de mis fantasmas

lunes, 6 de septiembre de 2010

Sin duda lo mejor del viaje a Chile fue que volví con la mochila más liviana. Hace tiempo hablé de aquellos fantasmas que nos acompañan allí donde vayamos (http://tomasee.blogspot.com/2008/10/el-tren-barcelona-primer-relato-del.html). Pues esta vez, al menos uno de mis fantasmas, se quedó allí. Encontró un lugar donde descansar y se fue. No puedo decir que haya sido un mal compañero de viaje, pero ya era hora de que viajásemos solos, por separado. Y qué mejor momento que mis últimas vacaciones para dejarnos libres.

Es la primera vez que viajo entero a Chile y vuelvo todavía más entero. Fue el mejor regalo que podía traerme. Disfruté cada momento, mucho. Revivo muchas de las cosas de esas tres semanas y las saboreo, las recuerdo y me las vuelvo a guardar. Tantos momentos, tantas palabras, tantos gestos.

Pero la vida es la vida y estoy de vuelta aquí, después de tantos viajes y tantos kilómetros. Todavía me quedan vueltas para decir que ha terminado mi época de vacaciones, pero ya estoy en casa otra vez. Los buenos momentos hay que disfrutarlos y aprovecharlos, pero hay que dosificarlos y guardarlos para otra ocasión, para otro viaje, para las próximas vacaciones. ¡Nunca se sabe dónde serán!

2 comentarios:

  1. Anónimo16:42

    Me alegro de la desaparición de tu fantasma y de los miles de gratos recuerdos que te llevaste en tu mochila hijo, nosotros tambien recordamos esas 3 semanas que se fueron demasiado rápido, recordamos los momentos pero sabes que estas en cada uno de nuestros pensamientos. Ya sé que seguirás vacacionando por el mundo pero miestras n uestra comunicación extrasensorial exista siempre nos llevarás y te llevaremos con nosotros
    Mamá

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  2. bueno me parece que cada uno haga su viaje (tú y el fantasma). no puedo negar la curiosidad de saber qué cara tenía... espero que aquí también encuentres momentos ricos en este otoño que parece que está empezando. un beso.

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