Todo comenzó en Ayllón, un pueblo pequeño en apariencia, pero bastante concurrido y con muchas nuevas construcciones de "fin de semana" dispuestas para los habitantes ocasionales. Para un paseo breve y para perderse por sus calles, escaleras y pasadizos. En la Plaza Mayor, un bar restaurante, sin duda el más exitoso del lugar, donde llegan todos los turistas y habituales del lugar a la hora de aperitivo.
Breves paradas en otros pueblos y lugares intermedios: el Coto de San Bernardo, Fuentesoto, Sacramenia, Pecharromán y, finalmente, Fuentidueña, lugar donde por azar nos encontramos una ruta guiada por el pueblo, para enseñarnos algo de la historia del lugar y sus principales monumentos. Un pueblo, también con mucho encanto, que gana puntos al atardecer, y las impresionantes vistas del valle y las montañas que le rodean. Todo un lujo de trayecto para un sólo día y altamente recomendable.
que bueno que te diste tiempo para compartir tus andanzas y sobretodo para dejarnos viajar contigo por esos pueblos que no conocemos pero que vemos atraves de tus ojos
ResponderEliminarmama
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