Blue Jasmine (Woody Allen, 2013)

miércoles, 11 de diciembre de 2013

 

Cate Blanchett devora a Jasmine, un personaje que pone a la actriz en un punto todavía más alto -si eso era posible- en su carrera, en su desbordante talento (además, desprende mucho olor a premios) y en su  deslumbrante belleza que parece mejorar con el paso de los años. Y Cate Blanchett devora también a Blue Jasmine, la última película de Woody Allen, que no tendría ningún sentido sin ella llenando la pantalla. Es uno de esos momentos cinematográficos que cada futuro aspirante a actor o actriz debería repasar una y otra vez, simplemente para saber a qué deben aspirar...

Blanchett prácticamente aparece en cada escena del metraje, salvo algunos momentos que le otorga el director a Sally Hawkins para un lucimiento menor, aunque igualmente efectivo. Pero es Jasmine, sin duda alguna, la única y absoluta protagonista de un guión eficaz, interesante y algo más triste que los últimos filmes del director.

Jasmine está al borde del abismo porque su vida de amor y lujo ha cambiado por una realidad demasiado real para ella. El antagonismo entre la sofisticada Nueva York y la mundana San Francisco (que también ocurre con las hermanas) se visualiza en la luz, en los espacios y en los personajes, entre los cuales la protagonista arrastra sus miedos, sus penas y la esperanza de recuperar aquello que perdió. Puede parecer únicamente materialista, pero Jasmine no solo quiere recuperar su vida de alta sociedad, sino también un amor que ella tenía idealizado y que se rompió al compás de su cuenta bancaria y de las infidelidades de su marido. En el fondo, ella es una idealista-arribista que no sabe vivir de otra forma.

Woody Allen recupera buena parte de lo mejor de su cine al dejar de preocuparse más por las localizaciones y centrar su atención en la historia, en el guion, en el diálogo, en sus personajes. La coralidad actoral de Vacaciones en Roma se le escapó de las manos, pero la fortaleza del pilar de esta película (Jasmine), así como el soporte de un escaso puñado de secundarios, le han dado un brío insospechado a una cinta que apuntaba maneras de guía turística y que se ha convertido en una grata sorpresa.

1 comentario:

  1. Anónimo15:40

    También la veré Gracias ella me gusta mucho

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