Quiero, siento, necesito

lunes, 11 de octubre de 2010

Llevo varios días con la extraña sensación de que vamos a la deriva. ¿A alguien le pasa lo mismo? Siento que las noticias en los medios no me dicen nada, que los políticos no me representan, que las empresas han perdido respeto por sus empleados y credibilidad en el mercado; el mercado me provoca inseguridad, la televisión no merece ni siquiera una mención porque es un universo paralelo. Incluso el enfriamiento solar o la disminución de su actividad produce el efecto inverso en la tierra: el calentamiento. ¡Ya nada es como era antes!

Aparecen idiomas nuevos y mueren otros. Las estrellas suben y bajan más que los precios. Los bancos nos consideran delincuentes, cuando son sus delitos los que nos tienen en la situación actual. Las iglesias se llenan de culpables y sospechas, cuando debería estar llena de certezas e inocentes. Las religiones se radicalizan, la política tiende al centro, la izquierda se derechiza y la derecha se convierte en el partido del pueblo. Los ricos, eso sí, siguen siendo ricos, pero aumenta el número de pobres y las familias en quiebra.

Nos piden incentivar el consumo, mientras los precios suben y los sueldos bajan. Nos piden esfuerzos y sacrificios, mientras se crean nuevos cargos públicos. Nos piden resistir los embites, cuando no hacen más que empujarnos al suelo. Se permiten el lujo de gastar millones en la "Noche en Blanco" justificando el desarrollo cultural, precisamente una noche en la que la cultura parece estar de luto. Nos piden tantas cosas sin dar nada a cambio.

Las democracias no son, ni de cerca, democráticas. Nos han vendido un concepto de libertad que no tiene nada de libre: todo son leyes, trabas, obstáculos y desincentivos. Elegimos representantes que no nos representan debido a un sistema electoral caduco y que tiende a la bipolaridad, dejando fuera cualquier soplo de aire fresco. Hacemos huelgas que no tienen sentido, mientras dejamos que nos impongan absurdas leyes laborales ante la mirada atenta de sindicatos inútiles y vendidos.

Los vertidos químicos no nos asombran en el propio vecindario, pero nos alarman los que ocurren en otros países. Ya pensamos en el siguiente puente o en las vacaciones navideñas no sé si para olvidar la crisis, para llenar los vacíos o, simplemente, porque no tenemos otra cosa mejor que hacer. Llega el otoño, pero más cálido que otros años. ¡Ya nada es como era antes!

Las princesas que venden ahora son las del pueblo, no por dedicar su vida a ellos, sino por pertenecer a él. Más pantalla tiene quien menos sabe hacer uso de ella en términos beneficiosos para la Cultura y la sociedad. Estamos sometidos a libertades opresivas, como el tener que escuchar a todo aquel que quiera hacerse oír. A veces, la libertad de expresión parece una mala idea, más aún cuando abren la boca ciertos personajes.

Quiero no sentirme a la deriva, quiero no sentirme solo en este sinsentido. Quiero que haya voces, quiero poder llegar a aportar dentro de alguna de esas voces. Necesito hacer algo para no sentir que se está yendo todo al carajo y que no he hecho nada más que contemplarlo pasivamente. Siento la necesidad de mirar a través de un cristal que no esté sucio, roto o desgastado. Quiero verdades, deberíamos estar hartos de mentiras o medias verdades. Hace un par de días me jactaba del fin de las grandes utopías, ¿es ésta una más?

1 comentario:

  1. Anónimo20:22

    Tomás no se que será pero es la verdad, cuesta encontrar cosas correctamente criteriosas, que aunque duelan sea porque es la verdad, todo es relativo y nada vale;los diarios no son interesantes, ni la TV ni nada, solo sirven para hacer mas cortas las horas de largos días. Que podemos hacer??????????no lo sé me imagino que seguir siendo disidentes de casi todo, críticos, alegones y lo que quieras, Si dejas pasara la vida sin hacer nada no valdrá la pena haber vivido. Tu desde tu blog, amigos etc. y cada uno de sus lugar de trabajo y familia debemos darle vida a un mundo que no la tiene.Será la falta de Dios? el miedo a convencerse de que realmente someos perecibles y que nuestro tiempo vale mucho??????la apatía??????el egoísmo??????no se cuando sepas mas me dices
    Mamá

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