A pesar de ser quien soy

lunes, 15 de junio de 2015

 
La semana pasada me hicieron un comentario, entiendo que de forma "inocente", que venía a decir algo así como: es que me preguntan algunas personas si te sigo hablando a pesar de ser como eres...
 
¿A pesar de ser como soy? ¿Chileno? ¿Hombre? ¿Periodista? ¿Simpático? ¿Amigable? ¿Antipático? Claro que puedo estar horas buscando y colocando adjetivos por todas partes de mi vida, pero claramente se referían a uno que, según veo, me define más que cualquier otro y me pone, además, en una posición social complicada para algunas personas: ser homosexual.
 
¿Debería dejar de hablarme por ser gay? Si es así de imbécil como para pensarlo, hágalo. Se lo exijo, ni siquiera se lo pido. No me haga perder el tiempo y no lo pierda usted. Es una razón absolutamente ridícula, pero si le parece una opción válida, ahórrenos el mal rato.
 
Si cree que un homosexual no está a su altura valórica, intelectual o moral, ¡váyase a la mierda! Así le doy también una razón fácil para que ni siquiera tenga que hacer un ademán de saludo a la distancia, moviendo la cabeza con afán mientras en su cabeza se cruzan todo tipo de razonamientos lógicos que le recomiendan alejarse lo más posible de mí y de los "de mi raza". Simplemente aléjese y desaparezca.
 
A pesar de ser quien soy según usted, sigo siendo un ser humano. El mismo de siempre. El mismo que conoce y que antes de salir del clóset (del armario) no le generaba ningún problema. La homosexualidad no es una enfermedad, pero la homofobia sí.
 
Quizás es mejor pensarlo al revés: soy gay e idiotafóbico, así que guárdese sus comentarios, no se me cruce por delante, ignóreme y olvídese que existo, que existimos. No soporto a la gente que es como usted, que se siente en la posición de apartar a los demás, de señalarlos, de ignorarlos, a pesar de no ser nada especial ni perfecto. Creo que es mucho menos problemático para la sociedad ser homosexual que ignorante, pero eso es cuestión de cada uno.
 
Solo pido que quien me hable lo haga por ser quien soy y como soy, y no a pesar de ello.