All about the kid… that’s me!

jueves, 15 de enero de 2015

My parents on their 40th wedding anniversary.


Most of you have met my parents when you read All about my parents (in Spanish, Todo sobre mis padres), one of the most popular posts on my blog ever (read 3,000 times since the end of October) and one that is very dear to me. They have shown that parental love is capable of bringing down walls, cross borders and so much more.

 After that, I asked them if they would write what they’d felt about me coming out of the closet. There was no rush, no pressure; whenever they felt like writing it. Last night my mum surprised me with a written answer, and then my dad wrote today. I couldn’t not share some excerpts of what they had to say with you!

They asked for my discretion since they’re very reserved people. I couldn’t be happier about having them next to me, or prouder of who they are and who they’ve become and how much good they can bring to the world by sharing their experience. Today, I asked my mum if she realised how much I loved them and her answer was that I didn’t tell her enough (that’s our little play!), so there’s no excuse now: I love them so much! Thank you for lending me these pieces of their heart to publish in my blog.


"I’m not the mum of a gay kid"

This is what my mum writes: “I’m not the mum of a gay kid. I’m Andrés’s, Rosario’s and Tomás’s mum, it’s that simple. When people ask about my kids I don’t talk about Andrés, my straight son, and Tomás, my gay son. No, I speak about the three of them and the three of them make me feel proud.

When you told us you were gay in that beautiful letter, I must admit I wasn’t too surprised. I always thought there was something you didn’t want to tell us and I feel that we probably weren’t ready to read the letter before we did. When we showed our priest and friend the letter and he said: “God excludes no one”, everything was in the right place. This isn’t an issue for your brother and sister, your sister in law, your nephews and nieces or for us.

As you have written many times, not everyone can agree to it, like it or whatever. However, the list of people who truly love you is endless: you only need to take a look at the comments that people leave on your blog and on Facebook. Lucky for us, we’ve never lived caring what other people may think but live to be together, to love ourselves as a family and to be better people.

Coming out of the closet has been life-assuring: living without fear (my greatest fear was that people would make you suffer and reading you I realise that they had for some time) makes us free and that’s what I like.

Hopefully many mothers and fathers will understand that their son’s sexual orientation doesn’t make them different when it comes to loving them, or less of a son, or less of a dignified person. I hope social relationships can improve every day so that all discrimination and hatred will come to an end.

I also believe that if you weren’t gay, I’d probably be an arrogant person convinced of being on the “right” side and that others were “wrong”. My colours used to be black or white, so I am infinitely grateful to God for having allowed me to understand nuances and to realise how many wonderful colours were still left on my palette.”


"Personally, this wasn’t an issue for me"

This is what my father has to say: "As we mentioned at the time and continue to believe, your mum and I had an inkling that you were different: I say different because in many situations that you experienced, things you did, you proved to be different from other kids: often, you wouldn’t want to go out with certain friends, you didn’t like taking part in gym class, you felt more at ease staying in or being involved with your closest friends, etc.

While we read your letter, we obviously cried as we read the feelings and situations you expressed, what you had gone through until you had the strength to come forward. Our emotions, our concerns were in regard to how much you must have suffered internally, having to face so many classmates at school and then university because there are always people who’re close-minded and whose IQ is simply too low. We had sometimes heard from third parties that there was gossip around saying you were gay and many of them rejected you or were nasty about it.

I must tell you that time only shapes us like wrought iron: we soften or harden following the different things and experiences that happen in life. Personally, this wasn’t an issue for me. First of all, you’re my son but, most importantly, there’s you as a person: Tomás, my son. Whatever you are you will always be my son. Nothing else matters. What matters is that you will always be welcome as our son, our family has always been and will always be there for you, for better or worse, we will defend and love you to the end".

Todo sobre el hijo... yo

miércoles, 14 de enero de 2015

Mis padres, el día de su 40º aniversario.

Casi todos habéis conocido a mis padres en Todo sobre mis padres, uno de los posts con más éxito en toda la historia de mi blog (más de 3.000 lecturas desde finales de octubre) y uno muy especial para mí, porque ellos han demostrado que el amor por un hijo es capaz de derribar muros, cruzar fronteras y de muchas cosas más.

Después de eso, les pedí que algún día escribieran lo que ellos habían sentido durante mi salida del armario, sin prisas, sin presiones. Solo cuando ellos quisieran hacerlo. Y anoche mi madre me sorprendió con su respuesta escrita, a la que se sumó hoy la de mi padre. Y no podía dejar pasar la ocasión para compartir algunos extractos sobre lo que dijeron.

Me pidieron discreción, porque son más bien reservados. Pero yo no puedo estar más feliz de tenerlos a mi lado, de las personas que son y en las que se han convertido, y en todas las cosas buenas que pueden hacer por el mundo compartiendo su experiencia. Hoy le pregunté a mi madre si sabía cuánto los quería y me dijo que no se lo decía suficiente (en un juego de ironía que siempre tenemos los dos), así que ahora no tendrá excusa: ¡los quiero muchísimo! Y gracias por cederme estos trozos de su corazón para publicar en mi blog.

"Yo no soy la mamá de un hijo gay"

Escribe mi madre: "Yo no soy la mamá de un hijo gay, yo soy la mamá de Andrés, Rosario y Tomás, así de simple. Cuando me preguntan por mis hijos no digo Andrés el heterosexual o Tomás el gay... No, los nombro a los tres y los tres me llenan de orgullo.

Cuando nos comunicaste que eras gay en esa hermosa carta, te puedo decir que no me sorprendió demasiado, siempre pensé que había algo que no querías contarnos y siento que lo más probable es que no hubiéramos estado preparados para leerla antes. Pero cuando nuestro amigo sacerdote, a quien le mostramos la carta, me dijo "Dios no excluye a nadie", todo quedó en su lugar. Para tus hermanos, cuñada, sobrinos y para nosotros esto no es tema.

Como has escrito muchas veces, no todos pueden estar de acuerdo, gustarle o lo que sea, pero las personas que realmente te quieren son innumerables y se nota en los comentarios que han dejado en el blog y en Facebook. Afortunadamente nunca hemos vivido para los demás, sino para ser unidos, querernos como familia y ser mejores personas.

Salir del closet ha sido vivificador, vivir sin miedos (mi mayor miedo era que te hicieran sufrir, pero por tus escritos supe que lo venían haciendo desde hace mucho) nos hace libres y eso es lo que me gusta.

Ojalá muchas más mamás y papás comprendan que la condición sexual de su hijo no lo hace distinto en el cariño, ni más ni menos hijo, o más o menos digno, y que esto fuera cada día mejorando las relaciones sociales, y las discriminaciones y odios terminaran por completo.

También creo que si tú no fueras gay lo más probable es que yo sería una arrogante persona convencida de que estaba en el lado de los "buenos" y que los otros eran "malos". Mis colores solían ser blanco o negro, por lo que agradezco infinitamente a Dios que me hay dejado conocer los matices y darme cuenta de los maravillosos colores que se me habían quedado en la paleta".

"Para mí, en lo personal, no fue tema"

Y dice mi padre: "Tal como lo hemos manifestado en un principio y ahora, siempre intuimos con tu mamá que eras diferente, y digo diferente porque en muchas situaciones que te tocó vivir, hacer, representar, había algo que nos mostrabas que no eras igual a los otros niños. Muchas veces no querías salir con determinados amigos, no te gustaba participar de las clases de gimnasia, tenías y te sentías más cómodo estando y participando con tus amigas más cercanas, etc.

Mientras leíamos tu carta, no hay duda que lloramos en la lectura por los sentimientos y situaciones expresadas, vertidos y pasadas por ti, hasta que te decidiste a hacerlo presente. La emoción y preocupación era respecto a cuanto habrías sufrido en tu fuero interno, tener que enfrentarte a muchos compañeros y compañeras en el colegio y luego en tu vida universitaria, dado que siempre hay personas muy cortas de mollera y con un CI un tanto escaso. A veces recibíamos información de terceros que se comentaba que eras gay, y muchos de ellos te rechazaban o molestaban.

Debo contarte, que los años lo van forjando a uno como el acero, uno se va templando o endureciendo en muchas cosas y pasares de la vida. Para mí en lo personal, no fue tema. Primero, eres mi hijo y, sobre todo, estás tú como persona, como mi hijo Tomás. Seas como seas no dejarás de ser siempre mi hijo. Lo demás está de sobra, lo importante es que siempre serás acogido como nuestro hijo, siempre nuestra familia te ha acogido y te acogerá en las buenas y en las malas, te vamos a defender y querer sin límites".

La próxima aventura

martes, 13 de enero de 2015

Se me hace difícil la vida offline. Las razones son varias, además de mi vicio absoluto por Internet (blogs, redes sociales, juegos, noticias, webs, etc.), es porque mi trabajo se nutre de la Red y sin ella no puedo acceder al 95% de mi trabajo (que es casi todo online).

Como todo, ventajas y desventajas. Entre las primeras, que hoy en día puedo trabajar desde cualquier lugar del mundo donde haya una conexión a Internet. Esta es para mí una grandísima y magnífica ventaja. Ahora mismo escribo este post mirando un bosque de pinos y eucaliptos en Nazaré (Portugal), un pueblo tranquilo a orillas del Océano Atlántico, con mucho encanto y paz, dos cosas que necesito cada cierto tiempo después del bullicio y ajetreo de Madrid. No oigo ruido de coches, casi no hay gente alrededor y, pese a que es el primer día nublado de los 10 que llevo aquí, ¡hace un día estupendo!

He disfrutado estos últimos días conociendo faros, cabos y playas de arena blanca, oyendo el devenir de las olas a lo lejos, disfrutando maravillosos y coloridos atardeceres desde los lugares más despampanantes y privilegiados, notando como baja la temperatura con los últimos rayos del sol, mientras se esconde en el horizonte. Para mí, todo eso es impagable.


Ayer, para mí, fue un día tenso. La razón, que entra dentro de las absurdas "preocupaciones del hombre blanco" se debía a que la conexión a Internet estuvo (y sigue estando) algo inestable. Sí, tiene que ver con mi vicio de hiperconexión y realmente no es nada grave, pero también se relaciona con el hecho de que no podía hacer lo que tenía que hacer y eso me afecta a mi trastorno obsesivo compulsivo (autodiagnosticado) de "hacer", y a mi superyoica necesidad de ser eficiente y de trabajar (también autodiagnosticada, todavía no soy caso de estudio psicológico, aunque quizás debería). Pese a todo, no me puedo quejar, porque estoy en un lugar maravilloso, en estupenda compañía, disfrutando de la zona y pensando ya en la siguiente "aventura".

Además, llevamos unos días con Ivor trabajando en un nuevo proyecto que se nos ocurrió la semana pasada, y del que pronto podremos comentar más cosas. Por ahora, sigue estando muy en pañales. Si resulta medianamente bien (y yo creo que sí, porque tiene mucho potencial), mi espíritu viajero y la posibilidad de estar en cualquier punto del globo conectado a la Red se conjugarían en una actividad muy entretenida, que reúne todo (o casi todo) lo que me gusta hacer en la vida.

¡Seguiremos informando!