Libres de prejuicios

miércoles, 10 de diciembre de 2014


Desde que surgió la polémica de "Nicolás tiene dos papás" y desde mucho antes en realidad que llevo defendiendo la pureza con la que nacen los niños y las niñas, y de su forma de ver el mundo libre de prejuicios, conceptualizaciones forzosas y limitaciones absurdas. Para ellos, su entorno se configura de personas que, como mucho, pueden separar entre quienes le demuestran cariño y quienes no, pero nada más. Ellos y ellas sienten curiosidad por todo lo que ven, pero lo conocen libremente, sin ideas preconcebidas... esas ya llegarán en la escuela, en su familia, en su entorno social.

En el primer video, se puede ver la forma en que para ellos todas las personas son iguales, dejando de lado todo el paternalismo y las inhibiciones que esa "normalidad" nos mete en la cabeza a presión para dejar de ser diferentes y pasar lo más desapercibidos posible. Una persona con discapacidad para un adulto es simplemente una persona a los ojos de un niño...



El segundo video, refleja la naturalidad de la visión de un niño que, ante un conocimiento nuevo, se plantea algunas preguntas, pero que no le provocan absolutamente ninguna duda existencial ni ponen en peligro su humanidad.



El tercer video, para cerrar este post, es una muestra de que el sistema falla. Nuestros niños y nuestras niñas tienen una imaginación infinita, seguridad, autoestima, libertad de pensamiento, espontaneidad y un sinfín de virtudes que, poco a poco, les vamos cercenando a base de "normalidad". Como dijo Ricard Huguet: "¿Qué clase de sistema educativo tenemos que los niños entran queriendo ser astronautas y salen queriendo ser funcionarios?".


No les cortemos las alas y dejemos que las niñas y los niños sientan, piensen, creen... su imaginación y su naturalidad tienen muchas cosas que enseñarnos, muchas más de las que pensamos. Si aprendiésemos a ver el mundo como es y no como querríamos que fuese dentro de los cánones de una normalidad construida a base de limitaciones artificiales, y aprendiésemos que la diversidad es mucho más valiosa que la uniformidad, probablemente estaríamos en otra posición como sociedad, más libres de miedo y más llenos de creatividad. ¿Utopía? Puede ser, pero ya puestos a buscar alternativas a este sistema que nos aplasta, bienvenidas sean las ideas. Y si mirar al mundo con naturalidad nos puede llevar a un mejor lugar, yo me apunto ¡libre de prejuicios!

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