¡No estás sol@!

miércoles, 10 de septiembre de 2014


"Si tuviera la posibilidad de elegir, elegiría ser heterosexual, porque como gay me siento vacío y menos que otros hombres. Solo siento rechazo por parte de otras personas, incluso de mis padres (ellos me aman, pero odian el hecho de que sea homosexual)...".

Este mensaje aparece en un video en el que se recogen una serie de testimonios y comentarios en redes sociales. Sin importar su origen, la profundidad de su mensaje es para quedarse helados...

1. Si tuviera la posibilidad de elegir: la vida sería mucho más simple si un día me levantara de la cama y pudiese tomar la decisión de ser homosexual, heterosexual, transexual, etc., según lo conveniente que resultase en ese momento. Pero no, nacemos así, no nos convertimos ni tenemos la opción de convertir a nadie: no somos vampiros ni zombis, no nos propagamos ni es cierto que hoy haya más gays que antes. Proporcionalmente, la cifra debe ser estable, aunque numéricamente hemos aumentado, lo que resulta lógico teniendo en cuenta que somos más habitantes y hoy se reconoce más abiertamente que hace años. Lo que quiero decir es que ser homosexual no es un acto reivindicativo ni una salida profesional, no es una nueva vocación o una provocación antisistema, no es una enfermedad ni un trastorno; simplemente es, de la misma forma en que lo es la heterosexualidad.

2. Elegiría ser heterosexual: simplemente, porque es lo que nos meten en la cabeza como normal. Pero alguien comentaba hace poco en mi Facebook que los niños no nacen con esos prejuicios en la cabeza y solo ven personas que se quieren, hasta que la educación recibida forja en ellos los estereotipos. Hace algunos años, una amiga nos invitó a su casa y les comentó a sus hijos que vendría su amigo Tomás con su novio (pololo, pareja, etc.). Uno de ellos la miró y le dijo: "Mamá, será novia". Y ella, simplemente le explicó que a su amigo le gustaban los hombres, a lo que el niño respondió: "Ah, vale", sin tener que entrar a hacer ningún juicio de valor, porque la explicación era totalmente válida para él. Hay que acabar con esa predominancia de lo heterosexual como lo único normal. Es cierto que es mayoritaria, pero eso no significa que sea única.

3. Como gay me siento vacío y menos que otros hombres: Esta frase es arrolladora. No se siente vacío por el simple hecho de ser gay, sino porque se le ha dejado vacío. Se le aparta, se le castiga, se le condena... En la parte que sigue del comentario, dice este joven que "hasta Dios le rechaza" y que "si fuera heterosexual, seguramente sería más feliz". Es decir, que siente que tiene que convertirse en quien no es, negar su naturaleza, negarse a sí mismo, negar sus sentimientos y emociones, anularse como individuo, para poder ser como los demás quieren y alcanzar la felicidad. Quien no haya sentido esto en sus carnes, no sabe lo que llega a doler. Una forma muy habitual de torturar a los prisioneros es, precisamente, anular su personalidad, su humanidad. Y si en Guantánamo esto nos parece macabro, ¿por qué lo permitimos en la calle, en nuestro colegio, en nuestra oficina, en nuestra casa?

4. Solo siento rechazo por parte de otras personas, incluso de mis padres (ellos me aman, pero odian el hecho de que sea homosexual): Apartamos al diferente, le excluimos y lo condenamos al ostracismo. No sé la de veces que he escuchado "si a mí los gays me dan igual, pero que no se acerquen"... ¿De dónde viene ese miedo? Es muy duro no poder compartir tus sentimientos con nadie, es muy duro cruzar por el amor y el desamor sin el apoyo de un amigo o una amiga, de tu familia. Es muy triste amar a alguien y no poder disfrutar de ese amor en libertad. Es muy doloroso sentir el rechazo por ser quien eres. Es terrible que haya gente que piense morir por este motivo y, todavía peor, que haya quien se ha quitado la vida por sentirse apartado, por sentirse sola, por no tener en quien confiar, por sentir que su vida no vale nada, simplemente porque no entra dentro de los parámetros de una normalidad impuesta, absolutamente artificial y subjetiva.

Por ellos y por ellas, hoy 10 de septiembre se celebra el Día Internacional por la prevención del suicidio. Que nadie más se sienta sol@ y apartad@ al punto de plantearse dejar de vivir.

¡Recuerda: #NoEstasSolx!

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