Mentiras sin pudor

viernes, 1 de febrero de 2013

La libertad, si no va acompañada de responsabilidad, se pervierte. Todos somos seres libres, pero esa libertad va de la mano con una serie de derechos, deberes y responsabilidades que van desde las leyes hasta el sentido común, hasta lo meramente humano y social para la convivencia de las personas.

Con esta idea en mi cabeza, entiendo que la libertad de información y de expresión también debe ir de la mano con la responsabilidad de no tergiversar la información, de no mentir. Pero cuando me encuentro con artículos de esta categoría, no me queda más que dar el golpe sobre la mesa.

Esta mañana me encontré con un artículo de Mónica Mullor (completo aquí) que me enviaron por correo electrónico, donde habla del posible futuro escenario político de Chile, con el regreso de Bachelet a la presidencia. Hasta ahí, ningún problema. El desastre comienza cuando hace una descripción de los gobiernos socialistas de Zapatero y augura los peores males a los chilenos en caso de traer de vuelta a la actual líder de ONU Mujer.

Mullor cae en una serie de errores, claramente intencionados, que no solo son imprecisiones conceptuales, sino que miente deliberadamente a los potenciales lectores (en un medio de un marcado sesgo político, tan ciego como para publicar una montaña de mentiras) sin ningún tipo de remordimiento, traspasando y violando cualquier atisbo de ética informativa y de respeto por el nivel intelectual de su público.

Dice (en cursiva algunos trozos de su artículo):  

El desempleo no para de crecer y ya supera los 5,8 millones; el 52% de los jóvenes no tiene trabajo, 1,7 millones de hogares tienen a todos sus miembros en paro. No sin razón, en lo que va de año en Madrid se han celebrado ya más de 3.000 manifestaciones, autorizadas o no [refiriéndose a 2012].

Este es el resultado de los años locos de España, de cuando estuvo gobernada por un colega socialista de Michelle Bachelet. ¿Lo recuerdan? Su nombre es José Luis Rodríguez Zapatero, que tiró la casa por la ventana e hizo que se olvidase la relación existente entre deberes y derechos, entre esfuerzo y resultado. Su política de promesas a destajo, de ofrecer múltiples derechos a la ciudadanía, como si fueran maná caído del cielo, hizo que España llegara a la situación en que está ahora: endeudada, embargada y desacreditada.

Yo no sé en qué país vive esta señora, pero el Gobierno de Zapatero, si bien reforzó las ayudas a los desempleados, a los jóvenes y a las madres recientes, también fue el Gobierno que empezó con los recortes en las prestaciones sociales cuando la crisis económica ya había explotado. A partir de 2009, se retiran muchas de las ayudas o se restringen y se toman las primeras medidas ordenadas por Europa para subir impuestos, incluida una reforma constitucional exprés y sin consulta ciudadana para calmar a Francia, Alemania.


En tiempos de bonanza económica, el colega de Bachelet permitió que en España se inflaran muchas burbujas, empezando por la crediticia y la inmobiliaria, que a su vez condujeron a una burbuja política, sustentada en la acumulación de ingresos tributarios de todo tipo.

Curiosamente, se achaca a la Liberalización del suelo de 1997 como el comienzo de la burbuja inmobiliaria, cuando se facilitó la recalificación del terreno y comenzó el gran tesoro de las empresas constructoras. Si bien no se puede culpar de todos los males a Aznar, es verdad que Zapatero no fue ni de cerca el promotor y gestor de la crisis del ladrillo. Ya venía dada desde antes...

Los tiempos del despilfarro y del todo gratis de Zapatero dieron también lugar a la burbuja sanitaria. Todos los partidos políticos (sin excepción) coreaban al unísono que la sanidad pública sería siempre universal y gratuita, lo que condujo a un uso irresponsable de los recursos sanitarios.

¿Cómo es el uso irresponsable de los recursos sanitarios? Soy incapaz de comprender a qué se refiere Mullor con este asunto. Quizás a los hospitales privados que se gestaron en Madrid, por ejemplo, y que se inauguraron en épocas de elecciones cuando todavía no estaban terminados o de los servicios sanitarios que se fueron privatizando en las comunidades autónomas, cuando podrían haber seguido siendo servicios costeados por la Administración.

En el plano educativo, hace ya mucho que España optó por la vía populista argentina: universidad para todos y gratuita. Se apostó por la cantidad y no por la calidad, lo que llevó a la masificación de la educación superior, que abrió sus puertas a estudiantes poco preparados. Y así continúa hasta hoy la universidad española, navegando en un mar de mediocridad institucionalizada. Por eso no es de extrañar que España no tenga una sola universidad entre las 150 mejores del mundo.

El problema universitario no se le puede achacar a Zapatero tampoco. Es darle demasiado crédito... Curiosamente, el fenómeno de la titulitis ya venía desde antes y la aparición de las universidades privadas estuvo avalada por los gobiernos populares anteriores a la época de Zapatero. Durante el último gobierno socialista no hubo modificaciones en el acceso a la universidad, sino una flexibilización de las vías de estudio con la intención de facilitar la movilidad de los itinerarios educativos para recuperar a todos aquellos jóvenes que habían abandonado estudios en los años del boom del ladrillo, pero también se fomentó la Formación Profesional y diversos programas de calificación.

En el ámbito de las infraestructuras, los políticos (con dinero de los fondos europeos) invirtieron miles de millones de euros en la construcción de aeropuertos sin viajeros, autopistas sin automóviles, palacios de congresos sin congresos, tranvías y trenes de alta velocidad sin pasajeros.

Lo que Mullor parece haber olvidado o directamente no ha investigado para escribir sus mentiras, es que las obras del Aeropuerto de Castellón, uno de los polémicos proyectos que, a día de hoy, solo significan un agujero para las arcas públicas, comenzó a gestionarse en 1997 y cuya primera piedra se puso en enero de 2004, meses antes de que Aznar saliese de La Moncloa. Lo mismo ocurrió con el AVE, esas líneas de tren que hoy ofrecen un servicio estupendo, pero sin pasajeros en muchos trayectos, provocando pérdidas millonarias, que expandieron su servicio ampliamente a partir de 1997, con el PP en el Gobierno.

Fueron los años del populismo desenfrenado del Estado de Bienestar, de la generosidad irresponsable del Estado y la inflación de derechos. Su efecto más dañino fue una concepción falsa del progreso... Resumiendo: el socialista Rodríguez Zapatero embaucó a los españoles, y ahora a España no le queda más que mendigar el dinero que precisa.

Quizás puedo entender que Mullor se sienta embaucada por Zapatero. Todos un poco nos sentimos así, porque su política fue servil ante las presiones de Europa y su socialismo neoliberal no cuajó entre sus seguidores que, a día de hoy, le han quitado buena parte del apoyo a su partido. 

Pero Mullor también debería sentirse embaucada por Mariano Rajoy, que ha puesto en marcha una buena cantidad de medidas políticas y económicas que nunca mencionó en su programa de Gobierno en ninguna de las elecciones a las que se presentó y perdió (subida de impuestos, por ejemplo, una de las medidas que más criticaron durante los años de Zapatero, y que fue una de las primeras que adoptó al llegar a La Moncloa).

Y voy a dejar de lado cualquier predisposición política, porque no es el caso (y además es bastante evidente). Lo que me preocupa de todo esto, más allá de si Bachelet vuelve al poder o no, o si Rajoy es más o menos incompetente que Zapatero, es el tema de la mentira, de la tergiversación y de la ceguera a la que se quiere someter no solo Mullor, sino a todo quien por desgracia tenga que toparse con sus comentarios falsos, absurdos y sesgados, lejos de todo rigor periodístico y, además, absolutamente ridículos desde la evidencia reciente.

Creer en la voz de Mullor sin poner en duda la información que entrega no es más que una muestra de la idiotización de la sociedad ante los medios, que por más que avalen su independencia y rectitud, no son más que grupúsculos de profesionales (que no profesionales en sí) sometidos a los vaivenes de los intereses particulares y de la mezquindad de quienes les dirigen. 

Por ello se hace necesaria una sociedad educada, crítica y despierta, menos centrada en el evento deportivo de turno, y más puesta en lo que ocurre en su entorno inmediato y en su ámbito de influencia social y ciudadana. Así, personajes como esta irresponsable que motiva este post, no tendrían cabida ni repercusión mediática y no podrían dibujar una verdad a su medida y polarizar posiciones a su antojo, que es el mayor daño que se le puede hacer a la sociedad.

10 comentarios:

  1. Anónimo14:36

    Hijo, yo creo que ella expuso lo que parece de nosotros(el pueblo chileno) con bastante acierto, están todos (yo no por supuesto)convencidos que la Bachelet ganará y eso lo refleja y de ahí sus comentarios sobre España.Me quedo con la primera parte en que alaba este Gobierno que ha hecho muchísimo y la gente no lo aprecia.Ojalá que la Vieja Chica no vuelva NUNCA MAS

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  2. Claramente no tuve éxito en que se entendiese el asunto de la mentira y la tergiversación del contenido, más allá del mensaje político que busca transmitir y del mensaje político que quiere leer cada uno.

    Mi error...

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  3. Anónimo15:59

    Puede ser pero insisto ella lo ve de esa manera, a lo mejor no tergiversa, solo lo ve así y puede ser el problema de muchos otros. No solo por lo político sino por varios otros temas en que opinan.Ojalá el periodosmo fuera sincero y bien documentado pero creo es casi imposible, siempre el corazoncito religioso, político o de cualquier otra cosa mete su colita.

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  4. Anónimo16:06

    Goldito, no me pareció malo el artículo de Mullor, pero claramente sangra por la herida. Primero lo que alcanzó a ver en mes y medio en Chile, es lo que casi todos alcanzan a ver y, por supuesto, es lo que llama la atención. hay problemas en Chile bastante más profundos de lo que ella ve, los Bancos, las Universidades "negocios", las AFP's (ufff, que cagada va a quedar) y las ISAPRES. Todos negocios tremendamente rentables, a expensas de las personas. Las personas están cansadas, pero tampoco el discurso de la izquierda sirve, no sirve: "quememos las AFP, ISAPRES y bancos" el "poder al pueblo". ¿Desde cuando el pueblo sabe lo que es bueno para él?, si piensa en el corto plazo, y luego, bueno que el gobierno de turno lo repare.
    El gobierno de Piñera es el mejor gobierno que he visto en mi vida. Serio, responsable y austero. A pesar de eso, se ha profundizado el soporte social desde el estado con cosas que la Concertación en 20 años ni se atrevió a ejecutar. Pero es castigado por ser "impersonal", como si una gordita simpática con delantal blanco (busca el video en youtube) bata para solucionar el problema. Lo más triste es que hay gente de todos los sectores que da por descontado que gana. Espero que todos estén equivocados y que cuando abra la boca y se vea la poca sustancia que tiene, caiga por su propio peso. (que caída).

    No es el color lo que importa en el gobierno, hoy la diferencia entre izquierda y derecha es mínima en los grandes temas y se diferencia en matices o posiciones. Casi ninguno se atreve a decir o defender lo que realmente piensa, por esta horrorosa tendencia mundial a ser políticamente correcto. Lo que realmente importa, es la responsabilidad y la voluntad de hacer las cosas bien, más allá de las encuestas o los aplausos de turno.
    Todo lo que necesitamos, España y Chile, son gobiernos "apolíticos", sin calculadora de turno, cuantos votos me restará o sumará, tal o cual iniciativa, sino que es lo que el país necesita para alcanzar el objetivo de todos. ¿será muy idealista pensar que se puede?

    A mi juicio, no, Piñera es hoy asediado por izquierda y derecha, para los primeros es un gobierno incapaz, para los segundos un gobierno sin las convicciones, ni los costumbres de la derecha. El resultado: sueldos creciendo al doble de la velocidad que crecían en el gobierno de la Gordis, desempleo más bajo en 50 años, mayor crecimiento en 20 años de concertación, post natal de 6 meses, los jubilados no pagan plan de salud, reconstrucción de un terremoto en 4 años, baja en las tasas máximas de interés al crédito, caso la polar, mejoras sustanciales en el transantiago, ampliación de metro en más KM que cualquier otro gobierno, etc. Son todas cosas que recién ven su efecto y la gente está optimista, pero "descontenta" porque no se siente cercana al gobierno. Tal vez eso necesitábamos, ahora a tener gobiernos cercanos, pero malos. Total, luego vendrá otro a reparar lo que se rompió.

    En fin, ni el artículo es para tanto, y los números, bueno, el papel aguanta todo. Lo que queda claro que España gastó más de lo que tenía y no hizo las inversiones donde correspondían, de quien es la culpa, de todos, quien debe pagar por eso, pues todos. Y como cualquier economía "familiar" lo primero es recortar gastos. Tratar de generar más ingresos y pagar la deuda. El resultado es una rebaja en la calidad de vida. Si fuese una familia o una persona, sería lo mismo.

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  5. Lo que me preocupa no es ni de cerca lo que opina Mullor sobre Chile. Insisto, es su opinión y no la mía. Pero, tal como digo en mi post (me refiero a ciertos párrafos, NO A TODO EL CONTENIDO), ella miente en determinados pasajes, claramente identificados en mi artículo, puestos en cursiva para evitar confusiones.

    Bajo ningún punto de vista pretendo comentar sobre lo que España hizo o debería haber hecho, porque no es tema de mi competencia, o no al menos de este post. De igual manera, no pretendo valorar el gobierno de Piñera que desconozco profundamente ni menos augurar lo que será de Chile en el futuro.

    Solo quería expresar mi malestar en cuanto a la mentira y la tergiversación de la información reciente a través de un medio de comunicación que, claramente sesgado o no, se debe a un mínimo respeto a los hechos y a la capacidad intelectual de su público.

    Me preocupa que se juegue con la realidad de esta manera y de la forma que estamos viendo estos últimos días en las noticias, pero sobre todo me preocupa que la ideología o la afiliación política provoque ceguera ante la evidente mentira a la que nos vemos sometidos a través de los medios de comunicación.

    Ese es el centro de mi artículo, no la política ni el futuro político de Chile o España, que para eso ya hay otros que lo hacen.

    Ya dejaré para otro día el último párrafo de tu comentario, que tiene mucho jugo para dar. El simplismo es otro de los males que nos aquejan...

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  6. hola corazón precioso post es verdad que la sra que escribe el articulo no se basa en el rigor, porque es verdad que Zapatero fue desastroso pero Rajoy mas de lo mismo, la burbuja inmobiliaria eso venia de muchísimo antes no es obra de ZP, yo no soy fan de el pero lo que es correcto hay que decirlo.
    Creo que los periodistas deberían informar con rigor y verdad no dar sus opiniones personales que confunden al lector, que solo se queda con esa opinión y no busca una 2º de esos lectores hay mucho, por suerte hay otros que buscan mas.
    un besito grande.
    Ellen

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  7. Anónimo16:56

    Sigo entendiendo a donde vas, pero no le pidas peras al olmo hijo, que solo da olmitos.La verdad debería tener un color, pero desgraciadamente es del color del que cada uno la ve.Lamentablemente todos nos fuimos por la parte política que no era tu inteción pero que está presente en tu Post, quieras o no. Este me refuerza cada ves mas mi manera de ser en este momento ojeo los Diarios, no veo las Noticias en TV y vivo super tranquila preocupada de lo que es importante:Dios. Mi familia, amigos y ayudo enlo que pueda y que esté a mi alcance. Que nos es el ideal??????????bueno VIVAN LAS BICHAS QUE METEN LA CABEZA EN LA TIERRA y cuyo nombre en este momento de pensamientos tan profundos se me olvidó.

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  8. Anónimo17:08

    Las bichas, más conocidas como avestruces, son las que esconden la cabeza.
    Tomi, entiendo por donde ibas, pero la verdad que no hay una VERDAD, basta ver las diferentes lecturas que hacen las personas sobre cualquier cosa, siempre pasada por el cedazo de su conciencia, color polítoc y corazoncito.

    Con respecto al simplismo del último párrafo, nada que hacer, la idea es simple, recorte y generación. La diferencia que marcará un país u otro es donde haces los recortes y donde pones la generación. la idea es simple, la implementación al borde de lo impoasible, y que además no dejará a nadie conforme. Ese es el verdadero mal. Estamos todos sordos y ciegos, solo queremos lo que conocemos, nada más. Lo que no es mío es malo, lo que no sale de mi no tiene futuro, es la idea del burro llevada hasta el límite... (solo al él le gusta).

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  9. Anónimo20:10

    Esa es mi familia, capaz de pensar y responder sin ofender.Faltan las opiniones de los 2 restantes a ver como seguimos, pero que fué entretenido, lo fué. Gracias Andy por la Bicha en ese momento me había quedado en blanco de bichas .Pero en todo caso y para que quede claro ojalá tengamos otro Gobierno como este en que no se ha robado, se ha trabajado y se han cumplido varias metas en 3 AÑOS, o sea imagínense que nos quedemos 8 años más este sería otro Chile.(aunque tu no te referías a eso Tomás pero lo aprovecho)hay que hacer propaganda donde y como se pueda que el tiempo vuela ja ja ja

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  10. Anónimo21:17

    Y te quejas de Mullor.
    Mira lo que dice Melnick. Si encuentra bueno el gobierno de Lagos........

    En todo caso, concuerdo que Bachelet NO.

    http://blogs.lasegunda.com/redaccion/2013/01/31/por-que-bachelet-no.asp

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