Hoy el día está gris y llueve. Estamos a las puertas del frío otoñal... ¡Yo estoy encantado! La verdad es que lo necesito y tengo ganas. Mi cuerpo no puede procesar dos veranos en un año.
Además, en este otoño-invierno tengo dos viajes preparados, lo que me tiene feliz y contento (además de ansioso), porque necesito "horas de vuelo". He estado demasiado tiempo con los pies en la tierra y ya comienzo a necesitar aire. ¿Le podríamos llamar "earth lag"?
Ya os iré contando mis aventuras viajeras... solo puedo decir que no serán en el intranjero.
