El comité de listillos...

miércoles, 27 de junio de 2012

Perdón, pero es que no puedo parar de reír. Acabo de leer en la prensa que un "Comité de expertos" designados por el Ministerio de Industria, ha afirmado que es necesario acabar con la neutralidad de Internet en España. Esto, después de que se aprobara en 2010 con el apoyo unánime de todos los senadores y de que el Consejo Europeo se comprometiese a garantizar la exclusión de cualquier tipo de discriminación en la Red. Incluso la mismísima Ángela Merkel apoyó la idea de la neutralidad en una de sus intervenciones del año pasado.

Entonces, ¿por qué este grupo de "mentes maravillosas" proponen lo contrario? Lo primero, es que más que un "Comité de expertos", debería denominarse "Comité de listos" (o de listillos, si usted lo prefiere). Resulta tan curioso que la agrupación de 14 personas esté compuesta prácticamente por empresas del área de las telecomunicaciones, de las cuales una buena parte obtiene lucro del uso de la Red (tráfico, redes, soluciones, servicios) o tiene interés en hacerlo. En segundo lugar, ¿qué tipo de "comité de expertos" no tiene en cuenta a las asociaciones de internautas, a los representantes políticos que abogaron por la neutralidad, etc.?

Más curioso todavía es que, según recoge 20 minutos, las operadoras que elaboraron el informe (Vodafone y Telefónica), alegan que la neutralidad de la Red perjudica la inversión. ¿Y a nadie le llama la atención? Claro, si soy comerciante y quieren cerrar mi calle, también me quejaré porque perjudica mi inversión. Pues a mí como usuario me perjudica el coste mensual por el uso de Internet, uno de los más altos de Europa por un servicio establemente mediocre.

Lo que dicen las operadoras es que "el actual modelo de negocio solo genera beneficios significativos para los fabricantes de dispositivos y para los proveedores de contenidos, por lo que no sienten ningún interés en invertir en redes". Pero me pregunto, ¿no obtienen ellos suficientes beneficios con lo que cobran por el acceso que ahora también quieren clasificar el tráfico o intentar abrir el camino hacia un cobro individual por el uso que cada usuario haga, cuantificando el tráfico que genera (como lo están haciendo en telefonía móvil)?

La respuesta la dan ellos mismos: "Entre los modelos propuestos a debate se encontraría un sistema de diferenciación de prestaciones según el cual se adaptaría la calidad del servicio a diversos criterios tales como su finalidad de uso o el precio pagado por parte de los proveedores de contenidos". ¿Es que resulta muy complicado ver la intención de negocio detrás de esto? Incluso están dispuestos a pasar por encima de la legalidad vigente, de la tendencia europea, del espíritu de Internet y del bolsillo de los usuarios para llenar todavía más sus arcas.

¡Ya les vale! Hasta aquí podemos llegar... ¿Vamos a tener que pelear por esto cada dos años? La Red es neutral y los contenidos no son jerarquizables según los intereses económicos de unos pocos. La inversión está más que amortizada y, además, la tecnología se queda obsoleta. Pero ellos no quieren mejorarla para seguir obteniendo cada vez más beneficios, mientras el servicio es cada vez peor.

La viñeta del año

lunes, 11 de junio de 2012


(no hay nada más que decir...)

La neolengua y el futuro

domingo, 10 de junio de 2012

Justamente ayer, después de un agradable día de paseo por Madrid, hablábamos con unos amigos sobre "llamar a las cosas por su nombre" y la forma en que la política, en los últimos años, nos está acostumbrando a eufemismos absolutamente ridículos, pero que terminan por integrarse al vocabulario cotidiano gracias a la presión de los medios de comunicación y a que, todavía, muchos y muchas actuamos como borregos sin capacidad de crítica, ni propia ni ajena.

La "búsqueda activa de empleo" es lo que hasta hace dos años se conocía como paro o cesantía, así como "efectos colaterales" no son más que las consecuencias y errores directos de una acción, premeditados o no. Por la misma razón, la crisis fue degradada a una "desaceleración puntual del crecimiento".

Hoy, la prensa nacional e internacional se hace eco del rescate a España por parte del Eurogrupo (muy buena portada de TIME.com). Para unos es un rescate a secas, para el Gobierno es "un préstamo para recapitalizar la banca" (¿no es eso un rescate a la banca?). La diferencia con Grecia es que el Gobierno todavía cuenta con cierta confianza para gestionar la economía. Si eso no ocurre y España sigue cayendo, sin duda que la intervención de la UE será totalmente distinta.

De todas formas, el préstamo o rescate tiene condiciones y, como no podría ser de otra forma teniendo en cuenta las actuaciones de las dos últimas legislaturas, quienes acabaremos pagando seremos los ciudadanos: subida del IVA, más recortes y dos temas polémicos que el Gobierno intentará evitar a toda costa, pese a la presión alemana: las pensiones y las prestaciones por desempleo.

Todavía queda mucho margen para recortar y es lo que se debe hacer en momentos de crisis. El problema es que hay que saber recortar y no hacer una tala indiscriminada de servicios y prestaciones sociales. Se puede empezar por el Senado (organismo inútil), la monarquía, los asesores políticos, los sueldos de las autoridades, los sueldos vitalicios, control del fraude fiscal, impuestos a las rentas más altas, impuestos sobre el patrimonio, embajadas y consulados, etc. 

Ni la educación ni la sanidad pública son las culpables de la crisis creada por los bancos. Entonces, ¿por qué siempre se les recorta como primera solución? ¿Por qué pagamos los ciudadanos los errores de los ejecutivos de los grandes grupos financieros?

El futuro es oscuro y este rescate, la verdad, es que no debe resultar tranquilizador ni calmar a la prima de riesgo. Dentro de poco habrá que tomar otras medidas que no van a favorecer ni a las PYME ni a los ciudadanos. Como siempre, espero equivocarme. Y, para terminar con algo de humor, rescato un post de Facebook:

¡Eh! ¿Te estás follando a mi hermana?
-¡No, hombre! Le inyecto liquidez en unas condiciones muy favorables.