Un poquito de por favor

domingo, 22 de abril de 2012

Las cosas están revueltas en política, economía, educación, cultura y en la sociedad; el Gobierno parece ir como pollo sin cabeza caminando entre las órdenes de Europa, de los mercados, la prima de riesgo y los desmanes del Rey; Froilán se dispara en un pie y la bolsa se desploma; el fútbol sigue siendo la vía de escape para muchos y muchas, pero un nuevo día amanece y todo sigue igual, demasiado igual; incluso algo peor.

¿Saldremos alguna vez de esta? La lógica me lleva a pensar que sí, pero los sucesivos papelones me dicen que no.

Leo que se viene un nuevo rescate de la eurozona a la banca griega: 25.000 millones de euros. ¿Será que no han tenido suficiente? La verdad es que entiendo poco de economía, al menos de esta. Si ya le han dado dinero a la banca para que se recapitalice (es decir, según entiendo, para recuperar el dinero que perdió por ir jugando con los mercados a futuro, pero en vez de devolverlo, sigue jugando a lo mismo) y no ha funcionado (al menos estoy seguro de que no ha repercutido nada en la población), ¿por qué se sigue haciendo lo mismo? ¿No se puede destinar ese dinero a créditos y microcréditos para el emprendimiento?

España, digan lo que digan, está al límite. Ya se calcula un paro que superará el 26% en 2013 y a saber hasta cuándo seguirá subiendo. Los dos últimso gobiernos han demostrado su total inutilidad para salir a flote. ¿Nadie se acuerda que Rajoy y Aznar tenían la solución a la crisis? ¿Por qué no la han puesto en marcha ya? ¡Ah! ¿Eran los brutales recortes y las subidas de tarifas, además de la privatización de todo? Sí, me canta un coro que reúne a más de un 46% de españoles que le votaron. Y yo canto de vuelta: Pues no, claramente no era esa la respuesta. 

La educación caerá a mínimos con el aumento de las ratios, la disminución del número de profesores, la supresión de los apoyos profesionales en los centros... La salud deja de ser gratuita y el supuesto "NO al copago" de Rajoy se transforma en un "empiezo por las medicinas" que seguirá extendiéndose a otras áreas sanitarias. Suben el transporte, pero en vez de una "subida de tarifas" se habla de una "rebaja de las subvenciones", idiotizando a un público que, contrariamente a lo que debería estar ocurriendo, parece cada vez más idiota.

Mientras ocurre todo esto, el Rey se va a matar elefantes a Botswana (invitado o no, me da igual, porque ese no es el punto). Y luego dice que se preocupa por la situación de los jóvenes de este país y que el desempleo le quita el sueño. ¡Anda ya! Y para colmo, presidente de honor de una entidad que defiende a los animales.

En medio de todo este panorama, que serviría de marco para una película que acabase con medio país ocupando habitaciones en un psiquiátrico, seguimos caminando y aguantando las piedras que caen. Al menos, puedo decir que he estado tan entretenido con mis dos nuevos proyectos (además de todas las cosas que ya hago), que no he tenido un minuto para preocuparme por los políticos y por otros sinsentidos. Solo me preocupa lo importante: que nos están reduciendo los derechos, que siguen jugando con nuestro futuro, que los valores europeos de democracia son ultrajados sin ningún cuidado y que lo que venga dependerá de hasta dónde sea capaz de aguantar la sociedad.

Yo, humildemente, pido por favor que nos dejen un poco en paz. ¡Lo necesitamos!

Un buen viernes

sábado, 14 de abril de 2012

Después de una semana de vaivenes e incertidumbres, en menos de 24 horas recibí tres grandes noticias: la confirmación de que todo estaba bien para alguien a quien quiero mucho; un trabajo para el desarrollo on-line de una iniciativa muy bonita, y la participación en un proyecto que, de cuajar finalmente, sería muy interesante y me sería de gran ayuda para casi salvar el 2012 de buena forma (espantando un poco la sombra de la crisis en casa).

Además, ayer fue día de teatro: fuimos a ver The Hole, una mezcla muy ecléctica de estilos y formatos, pero que funciona bien. Tiene momentos muy altos y otros más bien flojos, pero es lo que tienen los espectáculos de variedades (aunque tanta variedad dentro de lo mismo puede resultarle cansino al público).

Curiosamente me llamó la atención que mucha gente pensaba que era un musical. ¿Será que la publicidad no es del todo clara y confunde? Pero mi voto de confianza va para la Terremoto de Alcorcón, que se roba el espectáculo como maestra de ceremonias y anfitriona de una fiesta curiosa, pícara y, a la vez, un poco forzada. ¡Cómo me gustaría tener la posibilidad de participar en la producción de un programa así! Tengo tantas ideas para incorporar al show...

La verdad es que fue un buen viernes. ¡Voto para que haya más días así! Sobre todo cuando el Gobierno central y el de la Comunidad nos dan tan pocas alegrías: todo son recortes, encarecimiento de los servicios (con subidas de hasta un 50%), con contratos cada vez más precarios, trabajos mal remunerados y sueldos que no suben ni con el IPC. Está claro que las alegrías tienen que venir de otro lado...

Tomárselo con humor

lunes, 9 de abril de 2012


Una de las cosas que más me gusta de la serie Portlandia, además de un humor inteligentemente absurdo (o absurdamente inteligente), es la capacidad que tienen para captar comportamientos que hemos adquirido y que, de una forma u otra, llegan a enmarcar nuestro sentido de pertenencia a la vida y a la sociedad.

Sí, suena a filosofía barata de andar por casa, pero es una buena forma de hacer una crítica social enraizada en el consumismo, en necesidades condicionadas y en un mundo que nos hace, sin duda, cada vez más idiotas y dependientes.

Asumiendo esto, que no es tarea fácil ni agradable (a nadie le gusta reconocerse como un idiota ante sus iguales), otra de las cosas que queda por hacer es tomárselo con humor, con mucho humor. Y esta gente lo hace...

Aquí sigo...

sábado, 7 de abril de 2012

El tiempo vuela entre post y post, y en las últimas semanas he estado más dedicado a mi blog profesional que a este, lo que no significa que me olvide de él o vaya a abandonarlo. ¡No! No podría dejar este rincón en el que comparto tantas cosas con tanta gente. Solo le estoy dando un poco de prioridad al trabajo en medio de tanta crisis, es todo.

Al menos, me está dando muchas satisfacciones y me está permitiendo conectar con gente muy interesante que no hacen más que aportar sabiduría y conocimiento. ¡Un lujo al alcance de todos los bolsillos!

Cambiando de tema, esta noche tengo cena en casa: pasta con dos salsas y una tarta de zanahoria para el postre, ya glaseada y enfriando. Trataré de colgar alguna foto más tarde o mañana, si sobrevive algún trozo.

Ayer estuve todo el día por Madrid de paseo, de conversación tranquila, de aprovechar las visitas de amigos de fuera, de conocer gente nueva. Tal como dijo Jane, una inglesa que conocí ayer, resultaba curioso tener una mesa tan multicultural: ingleses, españoles, argentinos y chilenos hablando alrededor de vino, café, agua y coca-cola. Muy agradable velada y buen descanso, a pesar de que las noches me resultan cada vez más cortas...

También estoy aprovechando de leer cosas que tenía pendientes y de disfrutar, que me hacía falta. Pronto retomaré la piscina mañanera (que ya la extraño en exceso) y las buenas costumbres de la vida sana. Pasado el frío, hay que retomar el buen camino.

Aquí estoy, aquí sigo y no me pierdo. Aunque actualice un poco menos, nunca dejo de acordarme de mi rincón y de la buena compañía.