Para, mira, piensa, actúa

miércoles, 19 de diciembre de 2012

El miedo acorta la visión, oculta lo importante y permite a los interesados marcar el ritmo de la sociedad, la política, la economía y la cultura...

¡Para!

El 21 de diciembre no tiene por qué acabar el mundo, nadie lo sabe y nadie puede asegurarlo. Son todas teorías conspiratorias sin más fundamento que las adivinaciones y la fe ciega en aquello que desconocemos.

¿No es más importante pensar en el valor de las personas, en la defensa de los derechos, en la ejecución de los deberes, en el respeto, en la amistad, en el amor?

¿Qué hace la gente cuando tiene miedo? Deja de pensar en lo importante y su visión se reduce a unas cuantas actitudes hedonistas basadas en la teoría del consumo: acumular para prevenir, disfrutar por disfrutar. ¿Para prevenir el qué? Si el mundo se acaba, las provisiones también. Si vienen tres días de oscuridad, es precisamente eso, oscuridad. No va a funcionar nada, por muy de emergencia que sea. ¿Disfrutar por disfrutar? Eso se hace sin miedo y sin complejos, cada día y en cada minuto si es que nos lo proponemos.

El mundo no es un plató de cine, aunque a veces lo parezca. El mundo es real y lo que ocurre en él nos afecta a todos, en mayor o menor medida. Pero el miedo nos distrae de aquello que nos afecta a todos y despierta las actitudes más egoístas y salvajes del ser humano: la supervivencia del más fuerte, del mejor preparado, del más puro, del más atlético, del más guapo... Lo curioso es que la vida nos ha enseñado ya muchas veces que incluso los más fuertes caen.

Si el mundo se acaba el viernes, no es decisión de la NASA ni de los mayas ni de los ovnis. Tampoco lo es de las corrientes filosóficas, las sectas o los credos. Y menos lo es de muchas interpretaciones arbitrarias. Si el mundo se acaba el viernes (¿por qué no el sábado, que el viernes me viene fatal?) lo importante es estar en paz con uno mismo y con los demás. Pero eso es algo que debería ser permanente y no de últimas voluntades. Las últimas voluntades son también producto del miedo más visceral, más que del verdadero arrepentimiento y pierden valor cuando no se hacen desde la profunda conciencia.

Basta ya de conspiraciones y miedos irracionales. Si hay que tenerle miedo a algo, decía mi madre, es a los vivos y no a los muertos. Y hago la extensión: no hay que tenerle miedo a lo desconocido sino a lo conocido, al presente: la corrupción, el deterioro del Estado de bienestar, el desgaste de la conciencia social mientras el individualismo y el egoísmo se posicionan como el bien más preciado.

Un 22% de gente viviendo en la pobreza y casi un 26% de paro no es algo aislado, nos afecta a todos. A todos, porque su efecto en el sistema que nos envuelve se hace insostenible. Pero no por culpa de los pobres o de los desempleados, sino de un sistema que no funciona y que no es capaz de hacer frente a ello. Pero en vez de buscar soluciones para todos, se buscan sacrificios humanos para la subsistencia de otros, metiéndonos en la cabeza que así debe ser y que eso es lo correcto. "Estamos haciendo lo que hay que hacer". Egoísmo e individualismo a manos llenas...

Lo que debemos hacer es buscar soluciones a futuro, que nos incluyan a todos. Si seguimos mirando para el lado por encima del hombro, la visión casposa de la sociedad no cambiará. La sociedad somos todos y no esos seres que se consideran más "sociales" (socialités, más bien). El bienestar de todos es el mejor beneficio al que podemos aspirar. Pero, si seguimos recortando el bienestar, el futuro –eso sí, sin mayas ni catástrofes por medio– es mucho más oscuro que tres días de tinieblas.


99.000

miércoles, 12 de diciembre de 2012


Hoy entro en mi blog, y me encuentro con esto... ¡99.000 visitas! Desde 2005, año en que abrí Tomás en Europa, ya son 99.000 las almas que han pasado por aquí. ¡Gracias! Ahora, un nuevo reto: los 100.000.

Mi Wishlist para 2013 en Fnac.es

viernes, 7 de diciembre de 2012

Me apunto al concurso de Fnac.es WISHLIST, y publico mi lista de deseos para 2013. Para participar, solo tienes que hacer una lista con lo que quieres (con un importe máximo de 2.013 euros), enlazar cada producto a su dirección en www.fnac.es y enviarles la información para entrar en el concurso.



Además, servirá para que quienes siempre dicen que es muy difícil regalarme cosas, se hagan una idea...

Kitchenaid Robot de Cocina Artisan Color Rojo, porque fue amor a primera vista. 539 euros


Disco duro externo Seagate Expansion 2 TB, porque tengo diógenes digital. 105 euros



HP Envy23-d003. Porque mi PC está al límite y no me vendría mal una máquina como esta. Solo le falta coser y planchar... 1.299 euros


 Lexar SD-HC 16 GB Premium Tarjeta de memoria. Porque a mi cámara le vendría de lujo. 23,90 euros


Caselogic TBC-410 Bolsa Cámara Réflex. Porque mi bolso se quedó pequeño... 40,90 euros


TOTAL: 2.007,08 euros

La campaña se extiende

jueves, 6 de diciembre de 2012

Tomás en la Cocina. Recetas y secretos para principiantes sigue su camino. Esta semana pasada salió también a la venta en Bubok y en Lulu, en un formato PDF que permite imprimirlo desde cualquier equipo, visualizarlo en teléfonos móviles, tablets y en cualquier dispositivo capaz de leer un archivo PDF. Todo muy sencillo de hacer...

Y está siendo todo un viaje, como siempre digo. La verdad es que las emociones no son pocas y da gusto ver como la gente comparte y disfruta con el libro. Para eso lo escribí... Y eso ya es todo un logro. Ahora comienzan dos etapas nuevas: la segunda de este libro, que es buscar la impresión en papel con una buena estructura y con imágenes. La otra etapa, es la escritura del segundo libro que, para acabar de buena forma 2012 y comenzar incluso mejor en 2013, ya tiene el primer capítulo escrito y dibujada toda su anatomía. Ahora solo faltan rellenar los "blancos" para que se convierta en una nueva aventura en la que, seguro, disfrutraremos tanto como en esta primera.

Gracias, gracias de nuevo por tan buena compañía...

Tomás en la Cocina: ¡Ya a la venta!

sábado, 24 de noviembre de 2012

El jueves, en una sobredosis de trabajo, terminé de darle formato y pasar las últimas correcciones a mi primer libro de recetas: Tomás en la Cocina. Recetas y secretos para principiantes. Fue todo tan rápido y vertiginoso, que a poco de empezar el viernes, cuando en Madrid era pasada la medianoche, me llegó la confirmación desde Amazon diciéndome que el libro estaba ya a la venta.

La verdad es que los nervios del primer libro no tardaron en llegar: me pasé la mitad de la noche despierto pensando en lo que podría haber agregado, en el formato, etc. Pero bueno, trajo sus frutos. El libro se está empezando a vender en las tiendas de Amazon. (.com, .es, .fr, .it, .de, .co.jp, .co.uk) y estoy encantado con esta nueva aventura, sobre todo, con el apoyo de todos: familia y amigos.

Gracias por acompañarme, por arroparme y por caminar conmigo en este pedazo de aventura. Ahora solo me queda por empezar a escribir el segundo libro. ¿Será para 2013?


De paseo por Bruselas y Brujas

lunes, 19 de noviembre de 2012

Quien diga que Brujas es una ciudad que se puede ver en dos horas, miente descaradamente. Bueno, no miente, porque efectivamente se puede dar una vuelta rápida en poco tiempo; pero, no hay duda, de que es una ciudad para paladear, reposar y disfrutar en un buen puñado de días.

El viaje en tren desde Bruselas es cómodo y rápido. El billete cuesta unos 15 euros ida y vuelta los fines de semana, lo que no está nada mal. Buena recomendación la que me dieron de partir desde la Bruxelles-Midi, también conocida como Brussels South, porque evita el paso por las otras estaciones de la capital belga. De ahí, parada en Gante y directos a la ciudada mágica.

Y digo ciudad mágica, porque es encantadora y abrumadora. Tuvimos la suerte de disfrutarla un día de sol, después de la lluvia otoñal: el resultado, hojas secas, colores amarillos, rojos, marrones y dorados por todas partes, un frío importante, pero la suficiente cuota de luz para resplandecer ante los ojos y el objetivo de mi cámara que, incansable, sacó unas 200 fotos.

Efectivamente es una ciudad para guardar en la memoria (virtual y emocional): tantos rincones, tantas cosas por mirar. Cientos de calles y callejuelas dignas de recorrer, pero el poco tiempo que le pude dedicar me impidió aprovechar al máximo la experiencia. Se me quedaron en la agenda mil espacios guardados para una próxima y más prolongada visita.


Nada más entrar en Brujas, uno se sumerge en un mundo irreal: calles de empedrado antiguo e irregular; carrozas tiradas por caballos orgullosos y plagadas de turistas cubiertos de mantas; miles de tiendas de chocolate artesanal e industrial, cafés, bares, restaurantes, souvenirs, etc., todo en el marco de una ciudad que parece detenida en otra época, pero con las comodidades de la modernidad.

Calles, callejones, patios interiores, terrazas, torres, ventanas, puertas y jardines, todo puesto para el goce y disfrute de los turistas, convierten a Brujas en un notable contraste con Bruselas, la capital. Menos gris de lo esperado, Bruselas se convirtió en una experiencia interesante: la capital de Europa por excelencia es, dentro de lo que cabe, bastante más tranquila de lo que se puede esperar de ella y bastante provinciana en comparación con ciudades como Paris, Londres, Roma o Madrid.


Si bien es cierto que no hubo tampoco tiempo material de hacernos una idea panorámica de lo que es Bruxelles, una ciudad siempre a medio camino entre el francés y el flamenco, con tintes de inglés y de turismo internacional, la sensación es que su bullicio se desarrolla más en el interior de los edificios que en la calle. Llegamos un viernes al mediodía y, cuando bajamos en el corazón del poder europeo viniendo desde el aeropuerto, la verdad es que parecía un decorado a la espera de que alguien gritase: ¡Acción!

Y la vida que llevamos estos días, teniendo como punto neurálgico la Place de Flagey, fue un disfrute pausado, tranquilo, pudiendo descubrir partes de la ciudad muy llamativas: tiendas de antigüedades, barrios llenos de restaurantes y casas para soñar, con vistas a estanques con patos tan idílicos como mundanos; algunos mercados y tiendas de segunda mano, librerías para dejarse el crédito disponible (aunque no compramos nada, finalmente) y una cafetería en las alturas con unas estupendas vistas de la ciudad, que huele a frituras, chocolate y gofres por partes iguales.


 Lo mejor del viaje fue la compañía, el reposo y el turisteo, con la tranquilidad de que volveremos en otras estaciones, en otros momentos y que, en cada uno de ellos, podremos vivir nuevas experiencias y disfrutar de los contrastes que ofrece el primer país del trinomio Benelux, un lugar que rezuma vida, historia y distintos encantos, para absolutamente todos los gustos.

Fotos de la semana

martes, 13 de noviembre de 2012




Sigue el jubileo...

Estos días estuvimos en Cáceres, disfrutando de la buena compañía y la buena mesa. Definitivamente es una ciudad que me gusta mucho y uno de mis destinos favoritos para vivir si algún día tuviese que elegir otro destino dentro de España que no fuese Madrid.

Hizo un frío notable, sobre todo el domingo, pero como fueron días de tan agradable relax, la verdad es que las bajas temperaturas apenas importaban. Ahora estoy preparando mi siguiente viaje: Bruselas. Será el destino en el que celebraré mi cumpleaños, para continuar la costumbre que elegí el año pasado: cambiar mi calendario personal en alguna ciudad distinta (siempre que el tiempo, el trabajo y el bolsillo lo permitan).

Como algunas de las condiciones se cumplen, decidí que era un buen momento para darme un homenaje y conocer la zona: Bruselas, Gante y Brujas en pocos días, pero de la mejor forma: celebrando los dos añitos de Martín (cómo pasa el tiempo) junto a la Mamá de Ultramar y al padre de la criaturita. Fin de semana de festejos, dulces y mucho tiempo para conversar y ponernos al día de las últimas novedades.

La verdad es que se agradecen estos tiempos de "parar" y dejar de hacer mil cosas: a los habituales TLB Comunicaciones y Tomás en la Cocina, mis marcas online, tengo que dedicarle tiempo y esfuerzo a la piscina, la casa, el trabajo y el día a día, cosas nada desdeñables, si a eso le sumamos la vida de a dos, las series de televisión y los vicios habituales.

Pero es lo que toca y lo que he elegido (y no puedo estar más contento). A mis 36, estoy en un buen equilibrio y me gustaría poder seguir así. Si bien no le temo nada a los cambios (y por etapas ya me va tocando uno de los míos), puedo decir que estoy en un buen punto, disfrutando de lo que hay y de lo que vendrá, dejándome querer y queriendo, disfrutando y trabajando, nadando y haciendo nada (a ratos). Planes hay muchos, pero por ahora me toca viajar y dedicarme a celebrar mis 36. En pocos días apagaré las velas reales o virtuales de mi cumpleaños en excelente compañía. La próxima semana también, porque todavía queda mes de jubileo. ¡Hasta pronto!

Caprichos

viernes, 2 de noviembre de 2012

Siento haber abandonado el blog por unos días, pero es que estaba ocupado trabajando y consumiendo. Sí, consumiendo... no pude evitar pensar que según comenzaba mi mes de jubileo (si lo tiene la Reina de Inglaterra, yo también lo quiero), era tiempo de regalarme algo. Sobre todo en mi cumpleaños número 36, el que marca el comienzo de mi segunda mitad de treintena.

Si bien todo fue producto de un capricho, no pudo haber llegado en mejor momento: mi iPod touch decidió fenecer a los pocos días. No sé si de envidia o por solidaridad, pero dijo basta. Yo, mientras, disfrutaba con las ventajas de mi nuevo juguete: un iPad mini. ¡Simplemente irresistible y receptor de todo tipo de envidias! Pero nos hemos acomodado bien y, de momento, estamos encantados el uno con el otro.

Es una buena forma de plantarle cara a la crisis o de que la crisis me de un tabletazo en la cara. No sé qué resultará. Pero, por ahora, estoy encantado. ¡Feliz jubileo y feliz cumpleaños para mí(ni)!

¡Qué bello día!

jueves, 25 de octubre de 2012

Hoy el día está gris y llueve. Estamos a las puertas del frío otoñal... ¡Yo estoy encantado! La verdad es que lo necesito y tengo ganas. Mi cuerpo no puede procesar dos veranos en un año.

Además, en este otoño-invierno tengo dos viajes preparados, lo que me tiene feliz y contento (además de ansioso), porque necesito "horas de vuelo". He estado demasiado tiempo con los pies en la tierra y ya comienzo a necesitar aire. ¿Le podríamos llamar "earth lag"?

Ya os iré contando mis aventuras viajeras... solo puedo decir que no serán en el intranjero.

Humor negro

martes, 16 de octubre de 2012


Esta respuesta es bastante macabra, pero tiene un punto de humor negro y profunda ignorancia que me resulta inevitable compartir.

Despropósitos educativos

miércoles, 3 de octubre de 2012

Tal como dice el documental "La educación prohibida", la escuela pública y gratuita es un concepto relativamente nuevo. Su origen es la escuela prusiana, muy militar en sus formas y, como tal, muy estandarizada y rígida. Se basa en un concepto industrial de la educación: llenar las cabezas del alumnado de datos e información (elegidos adecuadamente) para generar una sociedad educada y preparada para trabajar (que es igual a, posteriormente, consumir). Pero no crítica, no consciente de la realidad que le rodea y muy complaciente.

Teniendo en cuenta esa idea, la educación deja mucho que desear. Es más, hoy se repiten ciertos comportamientos "prusianos" y de la Revolución Industrial, al menos en España: se incorporan actividades que enseñan al alumnado a ser consumidores responsables, curiosamente avalados por agrupaciones y fundaciones que, en muchas ocasiones, tienen detrás a grandes empresas. Esta idea me resulta bastante perturbadora, porque responsable o no, se les enseña a consumir en un sistema insaciable desde la infancia. Y ya sabemos, por la propia experiencia, que eso va a más.

Pero volvamos a la base. La estandarización de la educación deja inmediatamente fuera al diferente; diferente, claro, según los estándares impuestos por la política y la sociedad. ¿Quién es el diferente? El más lento, el que presenta alguna discapacidad física, psíquica o sensorial, la más inmadura, el rarito, etc. Eso ya marca una desigualdad de primeras, en una sociedad en la que todos deberíamos ser iguales según las bases de la democracia moderna. Pero todos iguales desde nuestras diferencias, porque a diario vemos que la sociedad no es homogénea, sino que es una suma heterogénea de valores, aptitudes y actitudes que enriquecen el trabajo, la educación, la cultura...


Una vergüenza de integración es la que, por ejemplo, se está haciendo con las personas sordas. ¿Cuántos docentes conocen y manejan la lengua de signos, por cierto, lengua oficial en España? La realidad es que el porcentaje es muy bajo y, por tanto, la atención hacia ellos es mínima (menos ahora con tantos recortes y sin desdobles ni refuerzos). Tanto es así, que la anécdota más triste es que se comenta que los niños sordos son los que mejor dibujan; en un esfuerzo de "integración" se les admite en las aulas, pero se les ofrece un programa alternativo: dibujar mientras el resto de la clase lee o realiza otras actividades. Así no se "molestan" los unos a los otros y se puede avanzar con el programa.

Y así llego a otro punto importante: la mecanización del sistema. Todo se rige por programas académicos establecidos por las autoridades y administraciones educativas que, desde mi humilde punto de vista, no siempre son los adecuados y los necesarios. En el colegio, si bien es cierto que aprendemos muchísimas cosas, una buena porción de ellas son absolutamente inútiles en el desarrollo cotidiano de nuestra vida. Parece ser mucho más importante recitar a los reyes godos que adquirir destrezas sociales como el respeto, la tolerancia y la convivencia social. O parece más relevante aprender logaritmos que ponerse en contacto con sus emociones y con las de los demás, o simplemente aprender a convivir con el entorno de una forma menos agresiva.

Todo esto porque se ha instaurado una actitud obsesiva con los resultados: los mejores colegios, los mejores alumnos, las mejores calificaciones, los rankings internacionales... ¿para qué? Es evidente que las mediciones no son nunca reales ni totalmente ciertas. Ya no solo porque muchos centros preparan a su alumnado para rendir mejor en esas pruebas o porque simplemente "aíslan" al alumnado con menor rendimiento para que no "altere" los buenos resultados; sino porque nunca tienen en consideración factores tan importante como el entorno físico, económico y sociocultural de los centros, más aún en sistemas donde no existe una distribución equitativa de población en las escuelas. ¿Se puede medir la intensidad de una sonrisa? ¿Se puede cuantificar la gratitud de unos padres que ven progresar a sus hijos a pesar de sus dificultades y particulares circunstancias?

Si seguimos privilegiando la homogeneización educativa y pretendemos formar futuros consumidores y expertos en resolver calificaciones internacionales, la reforma educativa propuesta por el ministro Wert y los presupuestos anunciados por el Gobierno para 2013 son la respuesta acertada. Acertados en su propósito porque generarán un aumento de la brecha social entre quienes puedan o no pagarla; abrirán las puertas a la educación diferenciada; eliminarán los programas de becas, de nuevas tecnologías y otros programas de integración; reducirán la capacidad económica para contratar más docentes y para mejorar sus condiciones laborales, lo que directamente afectará a la calidad de la educación. ¿Es esa la forma de mejorar los índices de calidad de la educación en España?

La futura LOMCE no es otra cosa que una vuelta al pasado, casi 40 años de golpe, hacia una escuela segregadora, elitista, poco equitativa y casi totalmente dirigida por el Gobierno. Gracias a ella se reinstaura la idea del deber de "llegar a ser alguien", pero solo para quienes puedan permitirse llegar a ello. Cierra las puertas a la movilidad social y al crecimiento productivo de una sociedad abierta y emprendedora; retoma las ideas de clase como base del ¿entendimiento? social y se construyen las bases para una sociedad polarizada. Restablece la importancia de la calificación por encima del aprendizaje y deja en manos de externos la valoración (o ignorancia) de las circunstancias que rodean a los procesos de enseñanza.

La LOMCE no es más que un despropósito, totalmente contraria a casi todas las experiencias internacionales de éxito (valoración de la labor docente, libertad de los centros para establecer programas educativos, menor rigidez de las calificaciones, apoyo en las nuevas tecnologías, inclusividad y coeducación, solo por mencionar algunas). Lo peor, es que es un despropósito que tiene fecha de caducidad, pero que, en su corta vida, sentenciará de muerte a lo poco que están dejando de educación pública y gratuita.

El acto de sexar aves

jueves, 27 de septiembre de 2012

Vamos a hablar de educación nuevamente, pero de un tema que me preocupa enormemente en cuanto a la recuperación o revalidación de estereotipos que deberían erradicarse de una sociedad democrática y cívica. El hecho de que ideológicamente se quiera instaurar el concierto (mantenimiento con dinero público) de los colegios de "educación diferenciada" (separar a niños y niñas por sexo arguyendo estudios científicos que ponen a unas y a otros en distintos planos ya no solo de desarrollo o madurez, sino de habilidades y motivaciones), no es más que una muestra de la poca visión de futuro y de la escasa discusión adecuada de temas que ni de cerca son los más preocupantes de la educación, pero que inevitablemente afectarán el futuro, en este caso, de España.

La separación por sexos no hará otra cosa que fomentar y hacer patentes las diferencias separadoras entre chicos y chicas, entre hombre y mujeres del futuro, con todo lo que eso pueda significar: discriminación, ignorancia, falta de recursos sociales, etc. Pero me preocupa mucho más el renacer de sentimientos de rechazo, de odio, hacia los distintos. Pintar nuevamente la sociedad de azul y rosa no significa otra cosa que un retroceso en los avances producidos hacia una normalización de la homosexualidad y la transexualidad, porque se evitarán los filtros que un entorno social diverso e inclusivo puede generar, lo que servía muchas veces como "colchón" capaz de evitar la discriminación.

Si la educación diferenciada llega al punto de evitar que los alumnos y las alumnas tengan docentes de distinto género (solo hombres para ellos, solo mujeres para ellas), no quiero ni pensar en lo que podría ocurrir frente a situaciones que salgan de esa "normalidad". Se reduce así el concepto de educación a un acto de sexar aves, aumentando las brechas existentes entre hombres y mujeres y que, gracias al esfuerzo de muchos, se habían podido sortear con mayor o menor éxito en los últimos años.

Permitir que este tipo de educación diferenciada sea financiada por todos los ciudadanos es un despilfarro del dinero público en una cuestión meramente ideológica. Quien quiera adoctrinar (que no educar) a sus hijos en una sociedad pre-moderna, donde los hombres y las mujeres no comparten espacios, intereses, habilidades ni aprendizajes, deberían pagar de sus bolsillos su manutención y proceso de enseñanza.

Con esta medida se fomenta un retorno a la educación de hace 50 o más años, ignorando todos los estudios internacionales sobre los beneficios de la educación inclusiva, ya no solo basadas en una cuestión de género, sino basadas en una sociedad diversa cultural y socialmente hablando, donde los individuos tienen distintas habilidades, inteligencias y niveles de desarrollo, pero donde todos tienen cabida. Es una clara intención de "normalización social" según una ideología evidente, pero que no trae ningún beneficio a una sociedad moderna y que se reafirma continuamente como europea, sino que provocará más dispersión social, más desintegración y menos cohesión. 

Ya no solo cumplirán su objetivo de establecimientos de clases y categorías de individuos por criterios economicistas, sino que cerrarán las puertas a cualquier tipo de movilidad social y cultural, una de las bazas que llevó a España en los últimos 20 años a un buen lugar en cuanto a sociedad plural y abierta, referencia de muchos otros países en proceso de evolución social. La reforma educativa planteada por el ministro Wert es la sentencia de muerte de la cohesión social y de la equidad del sistema de enseñanza. Volvemos a dividir un mundo lleno de colores en dos tonalidades que, ni siquiera, son consideradas iguales. Y a eso le llaman progreso. A eso le llaman democracia.

Y no olvidemos que la regulación que la LOMCE pretende incluir en su articulado el concierto de los centros de educación diferenciada para que no se pueda cuestionar, lo que implica una desviación del poco dinero que queda para mantener la educación pública en medio de una oleada permanente de recortes. ¿Por qué mantener esa partida y eliminar la mayoría de las becas de libros de texto o de bibliotecas? ¿Realmente resulta más beneficioso crear aulas separadas por género que espacios que fomenten la lectura y, por tanto, una actitud crítica basada en el conocimiento?

Equidad en el acceso a la educación

lunes, 24 de septiembre de 2012

En Navarra se quejan de que el ataque a la "educación diferenciada" (que separa al alumnado en niños y niñas) es ideológico y económico, además de calificarlo de un atentado contra la libertad de elección. ¡No! Ni lo uno ni lo otro: quien quiera una educación diferenciada, que la pague de su bolsillo. La educación que recibe fondos públicos debe ser concordante con las leyes vigentes: de libre acceso para todos y todas, sin ningún motivo de discriminación. Eso sí es libertad de elección de centro.

Pero como el ministro Wert saca de su bolsillo una nueva ley y contraviene las decisiones del Tribunal Supremo de Justicia, ahora tendrán una justificación legal de primera línea para separar al alumnado. ¿Por qué la educación debe volver al pasado y separar por sexo? Si la sociedad nos lleva a compartir espacios y lo que se busca es una cohabitación equitativa de todos y todas, ¿por qué habríamos de educarlos en ambientes distintos? Preguntas sin respuesta...

La situación educativa en España no pinta nada bien. Tampoco en Chile. España ha invertido millones de euros en un sistema que, si bien ha tenido mejoras, no ha podido sostenerse debido a un vaivén político que lo vapulea y lo maneja a su antojo. Está claro que la educación es un instrumento político y adoctrinador: más educación implica más gente preparada y con espíritu crítico; menos educación, una masa de borregos que es más fácil manejar al antojo del grupo de turno. Pero es también la única herramienta de futuro para que una sociedad se transforme y crezca en todos los aspectos: cultural, social y económico. Y he aquí la paradoja: una sociedad más preparada, será más productiva y eficiente. Entonces, ¿por qué en tiempos de crisis se recorta la educación cuando se supone que es la respuesta adecuada para salir de ella?

Mucho se habla de que España está perdiendo a la generación mejor preparada de su historia. Esto, implícitamente, afirma que el sistema educativo no va mal encaminado y que la inversión de los últimos años no ha sido en vano. No obstante, se recorta y se "redistribuyen los ingresos", provocando hacinamiento en las aulas, menos profesores y apoyos educativos, menos becas, menos transporte, menos alimentación para estudiantes, etc. Y todo esto, justificado por un "derroche" de recursos mal invertidos. Pura contradicción.

Pero dejemos de lado el tema "económico" y centrémonos en el social. El sistema educativo en España fue reconocido como uno de los más equitativos hasta hace poco, porque permitía el acceso a la educación a todo quien quisiera, ofertando becas totales o parciales, y con una oferta amplia de opciones, desde la Formación Profesional (un área que todavía requiere desarrollo) hasta la Universidad. No obstante, la nueva política es poner la educación a disposición de quien pueda pagarla, olvidando los principios de cohesión social y equidad como beneficios importantes para una sociedad y para un Estado.

El paso que da España es hacia la realidad actual chilena: un sistema que marca una diferencia socioeconómica desde la base, además de polarizar las ideologías y las posturas políticas y religiosas desde el aula: educación privada y de calidad para algunos; educación pública y desmejorada para otros. Es cosa de abrir los ojos y mirar la situación en Chile para saber que esa no es la respuesta adecuada. El acceso equitativo a la educación hace mejor a una sociedad: más abierta, más crítica, mejor preparada, más productiva, más culta, con más recursos, con mayor espíritu emprendedor, etc. ¿Por qué España emprende ahora ese camino? Las voces que apuntan a la ideología como eje motivador, pueden no estar en absoluto equivocadas.

Reducir la inversión en educación (entendamos de una vez que, aunque parezca un gasto a corto plazo, es una de las inversiones más rentables a futuro) es sentenciar de muerte a una sociedad del siglo XXI y reducirla a una posición de mero espectador ante un sistema político y económico que toma las medidas que quiere. El circo romano en versión moderna, donde se abuchea o se aplaude, pero donde ellos no pierden posiciones. Las democracias actuales deberían apostar por el camino contrario: hacer más equitativo el acceso y la permanencia en la educación obligatoria y postobligatoria, como único camino para entrar mejor en las siguientes décadas del actual siglo.

¿Todavía hay dudas al respecto? No debería. Y la sociedad, la clase política, todos y todas debemos comprender que no hay otra solución más a mano que forjar un sistema educativo abierto e igualitario, que permita dotar a todos los ciudadanos de las mismas opciones de futuro. Pero esa educación requiere una inversión y los ciudadanos y ciudadanas debemos pagarla. ¿Cómo? De forma indirecta, a través de impuestos. Porque el Estado somos todos y el dinero del Estado es, en suma, nuestro dinero. No se puede exigir una educación gratuita, porque tal cosa es una falacia. La educación como inversión requiere mucho dinero y ese, señoras y señores, debemos aportarlo todos. A no ser que alguien descubra que el dinero crece en los árboles, pero como eso todavía no ocurre, el origen deberá ser nuestro bolsillo. Reivindicar otras formas de educación pública no es más que demagogia en estado puro.

Las fotos de la semana

jueves, 13 de septiembre de 2012

 Más real que la realidad misma...

 Me encanta la respuesta... pura chulería española
 
 Jajajajaja...

 (Una silla de ruedas muy extraña...)

 ¡Por fin la solución para todos los turistas!

Harry no lo puede evitar...

De luto periodístico

martes, 11 de septiembre de 2012

Lejos de las connotaciones políticas que tocan a mi país un 11 de septiembre, hoy toca estar de luto por dos muertes dolorosas para el periodismo: Raquel Correa (ayer) y Sergio Livingstone (hoy). Ambas figuras, completamente diferentes y en campos tan opuestos como la política y el deporte, dejaron huella e inspiraron a varias generaciones de profesionales de las comunicaciones.

Raquel Correa fue, durante años, la entrevistadora de referencia. Tan mordaz como hábil, tan inteligente como documentada, hizo temblar a más de un político o figura ante su mirada y sus palabras. Ella sabía exactamente como, desde su sitio como periodista y jamás como protagonista, poner en su lugar a cada uno, simplemente haciendo un ejercicio perfecto de las técnicas de la entrevista. Muchas portadas y momentos grandes de la prensa nacional llevaron su firma durante varios años.

Sergio Livingstone es la voz de muchas generaciones de fanáticos del deporte. Desde su silla transmitió durante décadas los momentos más importantes de las distintas disciplinas, aunque inevitablemente se le asocie al fútbol por su pasado como portero de la selección chilena a mediados del siglo XX. Su voz y los giros más apasionados que su pasión transmitió en radio y televisión, se quedarán en la memoria de muchos durante años.

El periodismo chileno debe estar de luto, debe guardar un respetuoso silencio en su lugar de trabajo durante un momento, y recordar la forma en que estas dos figuras ejercieron su profesión.

En el Metro

martes, 4 de septiembre de 2012


El Metro estaba atestado de gente, como cada mañana. Casi todos medio adormilados, salvo algún rebelde que sonríe o habla con alguien cercano. Algún valiente que lee concentradamente, no sé si luchando por no cerrar los ojos o realmente porque tiene especial interés en el texto. Otros escuchando música, en ese espacio de aislamiento que otorgan los cascos…

Mi mirada iba de un sitio a otro, recorriendo cada rincón del vagón, como cada mañana hacía. Sin duda que buscaba algo, aunque todavía no sabía realmente el qué. Me fijé en la mujer del bolso de marca, con olor a imitación, pero que portaba con orgullo. Su cuerpo redondo, abultado en lugares estratégicos y bien ajustado en una tela roja, se movía al ritmo del recorrido.

A su lado, un hombre mayor intentaba leer el periódico con insistencia, mientras la joven que estaba su lado no disimulaba nada para mirar por encima de su hombro y compartir ese trozo de lectura informativa.

Mi vista se estaba posando en un par de estudiantes, cuando una especie de destello llamó mi atención. Mi respiración se agitó y siguió entrecortada, subiendo y bajando con velocidad en mi pecho. Sus ojos me miraban fijamente y, por más que bajase la mirada, cada vez que la levantaba, seguían ahí, abiertos, sosteniendo los míos. Me di cuenta de que incluso pestañeábamos rítmicamente, subiendo y bajando por párpados a la vez. Me quedé mirándole, ya sin pudor, hasta que mi respiración se acompasó al cerrar de sus ojos…