Me gusta esta foto por muchos motivos: porque me permite celebrar a mi papá y a mi hermana al mismo tiempo. El primero, porque está de cumpleaños y ella, porque celebra su santo el mismo día.
Me gusta también porque veo a dos de mis sobrinos en su versión mini, cuando ya están mucho más grandes.
Pero me gusta, sobre todo, por esas piernas torcidas, en el mismo gesto -quizás genético- natural y nada estudiado. Me hizo sonreír cuando la redescubrí buscando la imagen perfecta para este saludo y para celebrarlos a los dos.
Besos de cumpleaños y de santo.