sábado, 12 de marzo de 2011

Juguete nuevo...


Con un programa que se llama "Lo-Fi" me estoy dedicando a hacer distintas versiones de las fotos: se pueden hacer interesantes composiciones como esta imagen con marco de negativo y colorido retocado. Buena recomendación para los amantes del retoque fotográfico sin muchas complicaciones. Para todo lo demás, siempre nos quedará el Lightroom...

+ errores periodísticos


Hoy encontré uno de esos errores que tanta gracia me hacen (a la par que una rabia profunda y mucha vergüenza ajena) en una carpeta perdida en un disco duro desde 2007... La comparto con quienes sufren y disfrutan con estas cosas.

Un día para no hacer

Hoy tengo poca inspiración para el blog... llevo un par de horas pensando en algún tema, pero no me apetece escribir sobre terremotos, gobiernos corruptos, crisis o sobre cualquier noticia. Tampoco quiero hablar de música, cine -aunque voy esta tarde a ver una película- o cocina. No quiero seguir aburriendo con mi viaje a Budapest o las últimas vacaciones en Roma. No quiero nada más que sentarme a no hacer nada hasta la hora de salir a ver una película y cenar tranquilamente después mientras la destripamos. Hoy es un día para no hacer nada.

viernes, 11 de marzo de 2011

En Roma...

La fuerza de unos minutos de silencio...

Hace 6 años escribí esto en un correo que llamé "La vida es eterna en 5 minutos", recurriendo a la letra de Te recuerdo Amanda, de Víctor Jara:

"... también hoy algo remeció mi conciencia, y es que fui testigo de un breve acto de amor que no me había tocado presenciar con tanto respeto... al mediodía aquí en España, y por un espacio de 5 minutos, el país completo se paralizó para recordar los atentados del 11-M en Madrid el año pasado, uno de los ataques terroristas más cruentos que se han visto en tierra europea y que, de una forma u otra, marcó un cambio profundo en muchos aspectos para la sociedad española, tanto en lo político, lo social, lo humano, la seguridad y en lo individual...

En esos 5 minutos, bajamos todos a la calle, mientras la gente se acordonaba en las intersecciones de las avenidas, formando unos corredores humanos de magnitud, mientras los autos se detenían ante el semáforo, que cambiaba de color sin percatarse de la detención temporal de la actividad.

Todos mirando hacia cualquier lugar en el más profundo silencio, cortado sólo por algún leve murmullo, una tos, un encendedor que daba fuego a un cigarro apurado... un juego de individualidad colectiva, donde cada uno en su propio mundo, seguramente recordaba en qué lugar de la historia se encontraba hace un año y, aquellos que tuvieron la desgracia de perder a alguien, tratarían de evocar los mejores momentos de sus cercanos... las miradas perdidas en la memoria personal y nacional.


Luego, al cumplirse los 5 minutos, un fuerte aplauso, discreto, afectuoso, emotivo, cerró esa pausa, ese momento que nunca pensé que
podría significar tanto para alguien un poco ajeno a la situación, a un visitante de la tragedia..."

Y como las cosas en la vida se entretejen de forma misteriosa, ayer estuve exactamente en el mismo lugar en el que estuve parado hace 6 años en esos cinco muntos de silencio. Sin caer en cuenta de que hoy era el aniversario del atentado del 11-M, me acabo de acordar de este texto y quería compartirlo abiertamente en mi blog, en honor y en recuerdo de todos los que perdieron la vida ese día y de todos quienes siguieron adelante.

Volver atrás

Es impresionante como recordamos situaciones, espacios y caminos. Los guardamos en la mente, casi siempre, asociados a una serie de sensaciones positivas o negativas que les hemos adjudicado ya sea por experiencia o por subjetividad.

Ayer me tocó hacer un camino que no hacía desde 2006: misma estación de metro, misma salida, mismo recorrido por la calle y mismo edificio: la diferencia es que subía a la cuarta planta en vez de la primera. Fui a una reunión para un estudio de mercado en el mismo edificio donde trabajé más de dos años como teleoperador. Las sensaciones se encontraban entre una emoción nostálgica, por llamarlo de alguna manera, y un rechazo a la vuelta atrás, a recuerdos no tan positivos de esa etapa.

Como ejercicio estuvo bien, porque después del impacto de estar ahí otra vez, creo que me quedó claro que era una etapa cerrada y que pese a las buenas cosas que guardo de esos años, no tengo ganas de volver atrás.

jueves, 10 de marzo de 2011

Jueves de calle

Día de reuniones fuera de casa... y la próxima semana también promete mucho. En los pocos ratos que estoy, trabajo y Facebook (malamente enviciado con los juegos...).

Ahora salgo para participar en una reunión de estudios de mercado. Hace un rato me apunté a un congreso de marketing digital que se hace en Madrid (Omexpo) la próxima semana y ya tengo fechas para el curso/estudio de cata de vinos: 15 de marzo.

Mientras, puesta a punto de un proyecto e-learning, lectura de noticias y blogs, repaso al foro de televisión y un post antes de salir a la calle. Todo eso es lo que puedo hacer por ahora. Más cuando regrese...

miércoles, 9 de marzo de 2011

Nueva cara del blog...

La estructura es la misma, pero he recurrido al minimalismo del blanco para renovar un poco la cara de "Tomás en Europa". Vamos a descansar un poco del color estos días y vamos a probar así, a ver qué tal queda.

También cambié la cabecera pero, lo demás, sigue intacto...

El cambio viene desde dentro...

Me gustó mucho recibir hoy una foto de una amiga -además de hablar con ella- en la que estaba radiante y feliz. La vida tiene problemas, contratiempos y muchas otras cosas que podemos considerar muy negativas, pero de todas aprendemos algo y de absolutamente todas salimos más fortalecidos. Y eso se refleja en la cara...

Un rostro feliz no lo tiene una persona que no ha vivido, sino una que lo ha hecho y ha salido adelante. Eso es lo que me gusta ver en la cara de la gente: experiencia, aprendizaje, sabiduría, sacrificio, dolor superado y alegría presente. Eso es lo que me enseña la cara de la foto: he vivido y he aprendido. Una evolución, un proceso continuo. No como quienes se anclan en el pasado reciente y pintan ese presente de colorido futuro, tinte que se desvanece al poco andar porque se dan -y nos damos- cuenta de que siguen en el mismo sitio, un día tras otro.

Una de las cosas que me hace rechazar inmediatamente a una persona -o hacer que tenga el menor interés por conocerla con mayor profundidad- es la expresión de querer ocultar su verdadera experiencia o de querer aparentarla. Los primeros tratan, inútilmente, de esconder arrugas, miradas o gestos en un continuo rictus de incomodidad y tensión, muy molesto para quienes tenemos que verlo. Los segundos, buscan endurecer su expresividad e intentar adquirir físicamente una pose que es puro reflejo de su interior. Craso error...

Como he dicho en posts anteriores, somos quienes somos y nada más. No hay nada más patético que querer ser algo distinto de manera artificial; el cambio, como siempre, viene desde dentro.

Predicar con el ejemplo

Los medios de comunicación, como grupo, han sido llamados el cuarto poder desde hace mucho tiempo. La fuerza, sin embargo, que ostentan en la actualidad supera con creces cualquier denominación que se haya hecho en el pasado. Hoy se convierten en fiscales, en defensores, en inquisidores, ante una paradoja curiosa: una sociedad "superinformada", pero cada vez más apática e ignorante.

Me llaman la atención dos "noticias" generadas en las últimas 48 horas: Ana Botella, la teniente de alcalde de Madrid y mujer del ex presidente José María Aznar, fue sorprendida por un programa de televisión mientras se dirigía a la peluquería en 2 coches oficiales y acompañada por cuatro guardaespaldas; la otra, una eurodiputada del PSOE, Eider Gardiazabal, -una más entre muchos de sus pares de otras nacionalidades y colores- que acude a fichar al Parlamento Europeo un día en el que no hay sesión, cobrando así los más de 300 euros de dieta, para dirigirse, pocos minutos después, al aeropuerto; es decir, sacar dinero por no trabajar.

Lo peor de esto es que ocurre en medio de una crisis generalizada y de un llamamiento a la austeridad no solamente de los ciudadanos, sino también de las autoridades, lo que incluye además recortes en el consumo de combustibles. Pero, ¿quiénes realmente están haciendo el esfuerzo?

Se llama a la población a no ahorrar, a generar consumo, pero los indicadores económicos no auguran nada nuevo y si gastamos ahora, ¿quién nos salvará de una posible futura debacle? ¿Los bancos? Lo dudo mucho. ¿El Gobierno? Todavía lo dudo más. Como ocurre en todo orden de cosas, el ejemplo debe comenzar desde arriba.

martes, 8 de marzo de 2011

Martes

Día de trabajo fuera de casa, día de planear nuevas reuniones para lo que queda de semana, semana de muchas cosas pendientes por resolver... El tiempo que queda antes de mis próximas vacaciones se me pasará volando con tantas cosas entre manos. Eso es bueno, porque no me dará tiempo a pensar mucho en Budapest y en las ganas que tengo de conocer la ciudad.

Cambiando de tema, hoy se celebra el día de la mujer trabajadora. Y relaciono esta fecha con el hecho de que me pasé buena parte del fin de semana hablando, precisamente, de mujeres. El especial de madres que saldrá publicado en mayo en la revista Versión Original me tuvo dando vueltas con "Magnolias de acero" (por eso la referencia del post de hace un par de días) y "Rabbit Hole", dos películas dedicadas a la maternidad con un hilo común: la pérdida de un hijo, aunque tratadas con mucha diferencia en una y otra. Todo un universo femenino para desentrañar, curiosamente, en manos de hombres: directores y guionistas.

Y mientras anuncian lluvia en Madrid, me preparo y recojo las últimas cosas antes de salir por la puerta rumbo al trabajo. Es Martes y todavía queda mucha semana por delante...

lunes, 7 de marzo de 2011

Trozos de Scrapbook VII

Cansado...

Simplemente agotado... ¡vaya día!

No tengo fuerzas para escribir nada (o no mucho)... ¡¡mañana será otra día!! Ahora me meto a la cama pronto y a descansar.

domingo, 6 de marzo de 2011

Madres...


Podría correr hasta Texas y volver, pero mi hija no. ¡Nunca pudo! ¡Oh, Dios! Estoy tan enojada que no sé qué hacer. ¡Quiero saber por qué! Por qué la vida de Shelby se ha terminado. Cómo saber si su hijo sabrá algún día lo maravillosa que fue su madre, si sabrá que ella lo dio todo por él. Oh, Dios, quiero saber por qué, ¡por qué! Señor, me gustaría poder entenderlo… No, no, ¡no! Se supone que no debería ser así, se supone que yo debería irme primero. He estado preparada para morir antes. No creo que pueda con esto, no, no creo que sea capaz… Quiero golpear algo, quiero golpear a alguien hasta que se sienta tan mal como yo. Quiero golpear algo, quiero golpearlo duramente…

(Sally Field en Magnolias de acero).
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