Desvaríos de jueves

jueves, 24 de febrero de 2011

Mirando hace un momento mi correo electrónico y la agenda para las próximas semanas, la verdad, es que ambos "registros" parecen pertenecer a una persona muy cool: cata de vinos, cata de aceites, viaje a Budapest, reuniones con proveedores, entrega de material, conciertos, festivales de cine, entre otras actividades.

Pero, lo gracioso -o lo triste- viene cuando explico las actividades:

- Las catas de vino y aceite son por trabajo, para "estudiar" al público asistente.
- El viaje a Budapest es por vacaciones y sí, es mi lujo "marzista" (porque es en marzo)
- Las reuniones con proveedores son, también, por trabajo, así como la entrega de material.
- Los conciertos también son por lujo y goce personal, pero no es nada de renombre ni asombrosamente famoso.
- Al Festival de Cine no podré ir este año, con todo el dolor de mi corazón. Tenía ganas, pero las cosas no han cuajado para que resultase. A ver si en 2012...

Al final, salvo el viaje y los conciertos, todo es por cosas laborales, con poco disfrute -aunque me encargaré de pasarlo bien en todas y cada una de ellas. Marzo se viene con fuerza y con una buena carga de trabajo, pero eso es lo que necesito ahora mismo.

Repaso el texto y me acuerdo de una conversación telefónica con una amiga en la que nos reíamos, sin ánimo de ofender a nadie, de la firma de alguien en la que ponía: cazador de tendencias. ¡Y vivía en una ciudad en la que casi no ocurría nada! Lo imagino sentado en la puerta de su casa viendo pasar el polvo y las "bolas" de paja típicas de películas del oeste, pensando: "Ala, que vuelve la moda cowboy". ¡Anda ya!

En fin, que estoy un poco disperso después de mi paseo aprovechando la primaveral tarde madrileña -y londinense, como bien me informó Pi via Twitter-, de caminata por la Gran Vía con amago de incendio, de atasco en Cibeles y del viaje en autobús de vuelta a casa, pero sin viejas, que a esas horas ya no andan por la calle. Eso sí, a mitad de trayecto, nos tuvimos que cambiar de máquina por una desconocida razón. En Madrid todo puede pasar.

1 comentario:

  1. Anónimo12:32

    Esto te demuestra que las cosas son segun el cristal con que se miran. No todo lo que brilla es oro, tu fant´´astica agenda qued´´o en pocas pero MUY BUENAS cosas y eso es lo importante.Elegir poco y bueno.
    Mam´´a

    me vcan a decir como solucionar mi problema d acentos????????

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