Todo lo demás sobra

jueves, 21 de octubre de 2010


Haciendo un ejercicio de memoria y gracias a los archivos de mi PC -y quizás a un problema de ego que debería revisarme-, he podido comprobar que hay algo que no se puede evitar, por más que se intente: el paso de los años es inevitable y sería imposible que hoy, cerca de los 34, me vea igual que a los 27. Y mucho menos, podría verme como era a los 21 o a los 15 años.

Sí me gusta ver una cosa: el paso del tiempo. La madurez adquirida, las experiencias -todas ellas- y las historias que puedo contar. No me gusta ver otras, pero ¿qué puedo hacer al respecto? ¡Nada! Asumir y continuar.

Hace poco comentábamos en un grupo si alguien estaría dispuesto a volver a la adolescencia, a los años de colegio, incluso a la universidad. Mi respuesta fue un rotundo no en todos los casos. Agradezco cada momento el haber superado esos años y ser quien soy ahora. No fueron ni traumáticos ni los quiero olvidar, para nada. Mi etapa escolar no fue para nada una experiencia "Carrie" ni padecí nada; simplemente creo que no me gustaría revivir las inseguridades, los descubrimientos del mundo, de las personas, de todo. Prefiero pararme tal como estoy ahora, mirar hacia adelante y continuar.

Lo único bueno de esos años son algunas personas que, por fortuna, todavía comparten conmigo. A todos los demás, a esos que permanecen en el silencio y con los que actualmente no intercambio ni una sola experiencia, la verdad, es que me he dado cuenta de que no me hacen falta y no aportan nada. Fantasmas de un pasado entretenido, pero solamente eso, fantasmas que se van borrando cada vez con mayor rapidez.

Pero ese es un ejercicio positivo que todos deberíamos hacer. Así como vaciamos los cajones y los armarios, quitando todo aquello que sólo ocupa lugar y que no tiene utilidad, es positivo sacar de nuestro entorno, de nuestra vida cotidiana, a todos aquellos que no hacen más que ocupar lugar, que acumular polvo entre los recuerdos lejanos, y quedarse sólo con las "prendas confortables, útiles y fieles". Todo lo demás sobra.

1 comentario:

  1. Anónimo17:33

    Limpieza de primavera. Claro que hay que hacerla en la vida, no vale la pena desgastarse con personas que no aportan nada mas que algún pasajero minuto de alegría. En cuanto a las cosas pasadas,no volvería a vivirlas salvo que las pudiera cambiar con la experiencia de los años y solo sería para revivir a mis seres queridos. Los años me ha aportado (según yo) la tranquilidad suficiente para no angustiarme por una arruga mas o menos, por varios kilitos de mas o por no saber que sería de mi vida. Hasta aquí ya lo sé y me gusta lo que he y hemos logrado.¡Que a no tods les gusta?mala suerte, es mi vida y ademas desde que cumplí los 60 descubrí que puedo hacer y decir bastantes mas cosas que antes sin un átomo de verguenza. Cuando no quiero es No definitivamente . Así de simple. Y ahora si yo envejezco porque no debias hacerlo tú?además no importa siempre serás mi niño lindo .
    Mamá

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