Huelga

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Hoy, miércoles 29 de septiembre de 2010 hay huelga general en España, la séptima en la historia de la democracia en este país. El motivo: protestar contra la recientemente aprobada reforma laboral del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

No voy a entrar en polémicas de partido ni patronales ni sindicalistas ni de ningún tipo. ¿Por qué? Pues porque no me da la gana. Dedicarle al tema más espacio que este en mi blog me parece tedioso e innecesario. Incluso contraproducente. Para eso están los periódicos y los políticos. Yo, por el contrario, estoy para reírme de ellos cuando esto pase.

Mucha gente no irá a trabajar y los que lo hagan, tendrán serios problemas para llegar usando el transporte público. El apoyo variará según el interés de quien lo haga público: nos moveremos entre el 15% y el 90%, o algo así, y jamás sabremos realmente cual fue el alcance y, sobre todo, la utilidad de esta huelga. ¿Cambiará en algo la recién aprobada reforma? ¿Dará el Gobierno marcha atrás? ¿O es simplemente una muestra del escaso apoyo que tiene el Ejecutivo estos días? La verdad es que no creo que nada interesante ocurra, como ya es costumbre en las noticias nacionales...

El cojo, el loco y los maestros

martes, 28 de septiembre de 2010

Ayer me terminé el delirante y bestial libro de Jaime Bayly titulado "El cojo y el loco", gran opuesto del libro que me acabé el domingo: "Muchas vidas, muchos maestros", de Brian Weiss. Dos opciones literarias tan distintas que no sabría la forma de unirlas en un mismo post, salvo contando lo que acabo de contar.

Mientras uno profundiza en las regresiones hipnóticas, la superación de los problemas y obstáculos, el aprendizaje de uno mismo, el conocimiento más íntimo y puro del ser humano; el otro atraviesa por la oscuridad, la decadencia, casi (o no) la obscenidad más evidente a través de dos personajes que han tenido la "gracia" de nacer diferentes a su entorno.

Desde lo humano más puro a lo humano más carnal; desde el aprendizaje de la vida a través de la muerte, hasta el aprendizaje de la muerte a través de la vida. Dos caras de un espejo que sí permiten ver distintos mundos, distintas caras. Ha sido un juego interesante y, lo mejor, no premeditado.

¡Qué haría yo sin los libros!

"The secret of Kells" (2009)

Esta producción franco-belga-irlandesa es una pequeña joya. No solamente por tener una historia llena de magia, misterio y aventuras, sino por la delicadeza de sus imágenes, la fuerza de sus dibujos y la calidad de su producción. Todo esto viene a demostrar que el cine de animación no necesita excesivos adornos ni 3-D para triunfar.

Fue una de las candidatas sorpresa en la lista de Mejor Película de Animación y, como era de esperar, su mención en el Kodak Theatre fue considerada suficiente. Pero calidad y potencia son dos cosas que posee para ser capaz de enfrentarse a las grandes producciones.

Cuenta la historia de Brendan, un joven monje que vive dentro de la abadía fortificada de Kells (Irlanda) durante el siglo IX, cuando las brutales invasiones vikingas sembraban el terror. Por ellas es que llega a Kells un monje-maestro quien debe salir desde su Iona natal para proteger su gran obra: un libro que contiene el testimonio del cristianismo irlandés y mucha de la sabiduría religiosa de la época.

Todo este marco sirve para que conozcamos las distintas aventuras de Brendan, el miedo a los invasores, el enfrentamiento que vive el conocimiento "empírico" contra el chisme y la cultura popular. Y todo esto teñido de valor, de fortaleza, de amistad y, por qué no decirlo, de amor: por la tierra, por la familia, etc.

En sus breves y perfectos 75 minutos, los directores Tomm Moore y Nora Twomey han sabido contar una historia que se mantiene, se proyecta y respira perfectamente. Sin grandes aspavientos, sin excesivas canciones ni marchosos personajes. Todo es sencillez, todo es justa medida. Y, además, podemos encontrar a Brendan Gleeson dando voz a uno de los personajes.

Tan bella y tan sencilla como en su momento fue "Las trillizas de Belleville" (The triplets of Belleville, Francia, Bélgica, Canadá, Inglaterra, 2003), otra joya del cine de animación europeo.

Conocerás al hombre de tus sueños (2010)

lunes, 27 de septiembre de 2010

La última aventura cinematográfica de Woody Allen estrenada en España es, por decir lo menos, aburrida. No tiene la gracia ni la ironía -salvo contados momentos- de otros guiones anteriores ni los personajes resultan un dibujo claro dentro de la historia. Dicho esto, pocos se ponen de acuerdo en cuanto a quien protagoniza realmente la historia: Naomi Watts, como la hija insatisfecha e infeliz; o Gemma Jones, como la madre insatisfecha e infeliz.

Todo está basado en un absurdo, lo que no estaría mal si tuviese una mínima consistencia. El problema es que ningún actor parece comprometido en exceso con su trabajo, salvo Gemma Jones. Pero sobreactuan totalmente Josh Brolin y Freida Pinto; Antonio Banderas tiene un buen momento hacia el final de la película en una escena -quizás la mejor de la película- en que está eludiendo por todos los medios los "ataques" de Sally (Watts). Anthony Hopkins consigue transmitir el patetismo de un personaje que no asume su edad y su pareja, Charmaine (Lucy Punch, en un homenaje a Lady Gaga) también tiene su minuto de gloria como una actriz/prostituta trepadora y caprichosa.

Lo demás son lugares comunes, predecibles y sosos, en una historia que se hace larga, tediosa y que no tiene la brillantez ni el genio que el autor nos había regalado en obras anteriores. La discusión sigue abierta: ¿Woody Allen sigue siendo un genio o hace tiempo que está en franca decadencia?

Yo voto porque sigue siendo un genio, pero esta película (en su título original "You will meet a tall dark stranger") me ha hecho dudar de mis certezas.

Eat Pray Love (Come Reza Ama) (2010)

domingo, 26 de septiembre de 2010

Sí, es fácil superar una crisis personal viajando por el mundo en una suerte de búsqueda de sí mismo, pero en primera clase: piso en Roma, casa en Bali, gente guapa por todas partes y cero problemas de cash. Es fácilmente criticable también la imagen que se vende, casi superficial, de una mujer que necesita conocer los distintos paraísos terrenales, meditar 20 minutos, sonreír y comer delicias italianas hasta hartarse para encontrar el equilibrio en su vida. Sí, es todo fácil de destrozar y el guión se puede (se debe) coger con sutiles pinzas en muchos momentos. Pero es así, no hay nada más ni pretendía haberlo.

Julia Roberts está bien en su papel de Liz, americana arrepentida de su vida y que decide emprender el viaje de su vida para buscar respuestas. Así pasa por 4 lugares de ensueño (sí, incluyo Nueva York), conoce gente interesantísima, un elefante, escribe en su portátil, compra, come, vive, reza y ama, todo sin esfuerzo alguno. Pero es Julia Roberts y, mientras sonríe, la pantalla se ilumina una vez más.

El director Ryan Murphy, cerebro y ejecutor de la musical serie "Glee", no se queda corto en almíbar, en dulce por todo lo alto, en una banda sonora adecuada y en paisajes dignos de postal o de revista de viajes (¿guiño a la protagonista?). Pero el producto funciona: hay algunas risas, más sonrisas, una que otra lágrima rebelde, pero sin extremar las emociones. Todo es bonito, pero no demasiado. Todo es maravilloso, pero tampoco tanto. El dolor duele, pero sólo hasta cierto punto. Nada ni nadie es llevado al límite. ¿Para qué? Habría que dar demasiadas explicaciones.

Tiene momentos buenos, pero en general es un promedio: medio buena, medio mala, medio dulce, medio amarga, medio entretenida, medio tediosa. Pero tiene a Julia Roberts y eso le hace ganar puntos, para mí claro. Y tiene también a Richard Jenkins, Viola Davis, James Franco, Javier Bardem y Luca Argentero, entre otros.

Sí hubo un momento del guión que me pareció bestial. Una verdad de esas que mucha gente jamás dirá por miedo al efecto que puede provocar. No sé si es obra del guión o es del original de Elizabeth Gilbert, pero me gustó. La perla la suelta James Franco con Julia/Liz sollozando en sus brazos:

"What if we just acknowledge that we have a fucked up relationship... and we stick it out anyway? What if we admit we fight a lot and hardly ever have sex anymore, but we can't live without each other. Then we could spend our lives together, in misery. But happy not to be apart".

O lo que viene a ser (perdón por mi traducción):

"¿Y si sólo reconocemos que tenemos una relación jodida... y aguantamos de todos modos? ¿Y si admitimos que peleamos y casi nunca tenemos relaciones sexuales, pero no podemos vivir el uno sin el otro. Entonces podríamos pasar nuestra vida juntos, en la miseria. Pero contentos de no estar separados".

Un menú ligero, correcto y con un toque dulce al final. No apta para sibaritas o grandes gourmet, y menos para aquellos que no ven nada más allá de Ferrán Adriá.

Me río de los mejores lugares para trabajar

viernes, 24 de septiembre de 2010

Hoy tendría muchas cosas que decir. Hay algunas personas a las que me gustaría decirles unas cuantas verdades. Pero estoy cansado de rumores, de cosas que se dicen, se comentan, se cuecen. Estoy harto del acoso, de las amenazas y de los "correveidiles". No tengo la costumbre ni las ganas ni la edad para este tipo de cosas.

Cuando crees que los demás son profesionales o, al menos, podrían actuar como tales, siempre acabas por sorprenderte. Negativamente, claro está. No, en vez de decir las cosas a la cara, es mejor utilizar todo tipo de mensajeros que tergiversan y desvían los hechos.

Lo único claro que saco de todo esto es que las etiquetas del tipo "best place to work" no son más que una mentira que únicamente intenta esconder lo peor de lo peor. Mira que he trabajado en empresas mediocres e indecentes (sí, he sido teleoperador), pero ninguna de ellas iba de algo que no era. No trataban de esconder su "hijoputez" en un maravilloso paraíso laboral donde todo son buenas intenciones. No, al menos eran sinceras: siempre te iban a putear cuando les viniese mejor. Pero la actual se llena de medallas por sus beneficios y logros, pero no es más que un disfraz para un concepto latifundista que ve al trabajador como un número esclavizado a su propia conveniencia.

Para que luego venga alguien y me diga que el concepto de empresario es una persona buena cuyo único fin es cuidar y motivar a sus trabajadores para aumentar la productividad y así crecer dentro del mercado, ganar más dinero y poder ofrecer todavía más puestos de trabajo para seguir creciendo. Yo me quedo con la versión resumida: persona buena cuyo único fin es cuidar y motivar a sus trabajadores para aumentar la productividad y así crecer dentro del mercado, ganar más dinero y poder ofrecer todavía más puestos de trabajo para seguir creciendo. Y agrego: sin importar a quien se llevan por delante. ¡Vergüenza debería darles!

¿¿??

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Atención:
Gato

en psicoanálisis

(Advertencia en una puerta parisina...)

Otro Paris

martes, 21 de septiembre de 2010

En el último viaje a Paris no me sentí turista. Bueno, sí lo hice, pero de forma distinta. Puedo decir que apenas vi la torre Eiffel desde lejos, que no me acerqué al Arco del Triunfo, que vi el Sena desde otra perspectiva. Sin quererlo, evité la gran mayoría de los típicos lugares atestados de extranjeros y disfruté de la ciudad desde dentro, desde sus barrios más cotidianos, desde rincones escondidos y que vale la pena descubrir.

Conocí de cerca la Gare d'Austerlitz y el Jardín de Plantas que está al lado de la estación; el Viaduc des Arts y el Promenade plantée, en la Avenida Daumesnil, donde hay muchas tiendas de diseño, pequeños cafés y un paseo elevado con jardines para ver la ciudad desde otra perspectiva. Conocí algo de Malakoff, en el sur de Paris, con su mercado (versión dominical) y algo más. Pasé de nuevo por la zona de la Bastilla (sí, la de la toma famosa), pero esta vez hacia el boulevard de la Bastille, un paseo lleno de terrazas, barcos y gente disfrutando de los últimos días de verano en las terrazas, corriendo, patinando o en bicicleta.

Estuve en los alrededores de Montparnasse, paseando hacia la Grand Epicerie de Paris, un paraíso de delicatessen culinarias para delicia de los sibaritas, los cocineros y todo aquel que disfrute con las pequeñas maravillas de la cocina internacional, las especias, el chocolate, etc.

Conocí la Butte-aux-Cailles (que en mal francés suena como "la puta calle"), un barrio lleno de pequeñas calles, y mucha vida de restaurantes, bares y tiendas. Un té en la Mezquita de Paris fue un buen punto antes de conocer las Arénes de Lutéce, restos romanos en la capital francesa. También el boulevard Saint-Michel y la fuente en la que termina casi a orillas del río Sena. El Panteón de Paris, desde donde fuimos a cenar a un sitio pequeño y maravilloso: "L'Ecurie", buen representante de la comida local.

Además, paseamos cerca de la Gare de Lyon, de la zona del metro de Saint Jacques y por muchas más calles gracias a Lean y Sil que se convirtieron en magníficos guías de Paris, lejos de los grandes monumentos, pero permitiéndonos descubrir grandes maravillas. Gracias también a Cecile y compañía que, sumado a los anfitriones, convirtieron nuestro viaje en algo inolvidable.

¿Mal título o enseña el plumero al titular?

miércoles, 15 de septiembre de 2010

¿En activo? ¿Siguen siendo pederastas y abusadores? ¿Siguen siendo curas? ¿O ambas opciones? No sé, a mí me provoca pensarlo un rato... quizás es porque estoy un poco más espeso hoy.

Un repaso noticioso

De vez en cuando hay una conjunción de noticias que, dependiendo del ángulo con el que sean vistas, pueden resultar, por decirlo menos, curiosas. Acabo de leer en la prensa que España se adelanta al otoño con una bajada general de temperaturas (excepto Canarias, que siempre va una hora por detrás) y lluvias, mientras que la extrema derecha avanza en EE.UU. ¿También se le puede considerar un fenómeno otoñal o de perturbación atmosférica? ¿Habrá un duelo de mujeres en la Casa Blanca para la próxima legislatura?

Por otro lado, Twitter se simplifica todavía más. Dentro de poco se convertirá en un bloc de notas con conexión a Internet. Mientras Facebook, el gigante que vence a Google en cantidad de tiempo que dedican los usuarios en sus páginas, busca "tutores" de menos de 21 años para que enseñen a otros cómo usarlo. ¿Menos de 21 años? Pero si apenas saben hablar a esa edad, por no decir, escribir. Yo es que veo escribir a mis sobrinos y me duele el hígado. Más que redactar, balbucean sobre el teclado.

Francia, mi próximo destino, se luce estos días. No solamente desalojan la Torre Eiffel y los alrededores, sino que también una estación de metro y ferrocarril. ¿Para qué? Pues para nada, pero bien que sigan la premisa de que prevenir es mejor que curar. Ahora, el papelón no lo quita nadie. Además, de los 25.000 evacuados iniciales de los que se hacía eco la prensa, no quedaron más que en 2.000 en las últimas informaciones. ¿Los habrán contado por metros cuadrados o por el número de personas moviéndose por el lugar? Haberle preguntado a los del Ayuntamiento de Madrid que nunca se equivocan en esos datos.

Pero el país de Sarkozy no se queda solamente en eso. Acaba de vetar el uso del velo en la calle. Bueno, avanza hacia ello. Pero el Senado lo ha aprobado casi por unanimidad y ahora espera su veredicto del Consejo Constitucional. Ya que quieren vetar el velo por razones ideológicas, culturales y sociales, entre otras; pero, en busca de la igualdad de derechos y la occidentalización de las costumbres, se vulneran la libertad de religión y la libertad personal de expresarse libremente. Si estamos con esas, ¿por qué no vetan también las botas-sandalias (horrorosas en cualquier ocasión) o la mezcla de traje negro con zapatos marrones (no, no se ve bien)? Le harían un gran favor a la estética social.

Una de las noticias más impactantes del día: Bachelet ha sido nombrada responsable. Bueno, responsable de la agencia ONU Mujer, pero es que me cuesta creer que una ex presidenta que funcionó a la perfección como adorno político y social, llegue a un puesto así. Es verdad que despierta consenso y ternura, pero espero de verdad que cuente con las herramientas necesarias para llevar a buen puerto el reestructurado brazo de la organización.

Y no puedo cerrar este repaso sin hacer mención a una consulta que se hace a un veterinario: "A mi perro le da por ponerse agresivo si le quito la comida". ¿No me diga? Haga la prueba. Vaya a un restaurante y mientras esté comiendo, que venga el camarero y se lleve el plato sin aviso. Vea cual es su reacción y piense. Sobre todo, piense.

Hasta aquí con las noticias de hoy. Más información próximamente.

A intentarlo...

lunes, 13 de septiembre de 2010

"Recuerdo cosas de otros tiempos, de cuando el almacén no tenía luces de neón, cuando el paraíso no tenía marquesina..." (Logo, Kevin Johansen).

Parece una eternidad, pero esta foto tiene apenas 6 años y medio. Hace tanto tiempo que no tomo una guitarra y me pongo a desafinar... y lo digo con nostalgia, porque era algo terapéutico, al menos, para mí. Me gustaba sentarme a cantar, a canturrear. Me gustaba compartir momentos de canciones con los amigos.

Tantas noches de universidad, tardes de colegio, en Concepción, en Talca, en Santiago. Tantas canciones, tanta gente que se unía y desunía a un espontáneo coro. Siempre quise ser cantante, pero la voz no me acompaña hasta hoy. No me importa. Sigo teniendo mis momentos de terapia en la ducha y con el iPod. Mi radio mental funciona casi las 24 horas. Y con mi punto obsesivo, me puedo pasar días entonando la misma canción en mi cabeza.

Pongo el trozo de canción de Johansen porque me gusta, porque implica recordar tiempos en que todo parecía más simple y cuando no nos sentíamos carne del consumo, del marketing. No lo digo con espíritu crítico (soy parte del mercado y de sus consecuencias, no tengo forma de negarlo), sino con nostalgia.

Buenos momentos. Y mi guitarra, que sigue en Chile. Creo que para el próximo viaje me la traigo. Quizás eso me anime a tocarla otra vez. O a intentarlo...

Lisboaaaaaaaaa

sábado, 11 de septiembre de 2010


Lisboa desde el elevador de Santa Justa. ¡La altura es impresionante!

Sacar la foto así no fue nada, el problema fue cuando miré directamente hacia abajo, en vertical, y me di cuenta de que había muchos metros entre el suelo y yo. Inevitablemente, retrocedí y me dediqué a disfrutar de las vistas alejado unos cuantos centímetros del bordillo.

Al menos esta vez pudimos bajar por el elevador, ya que en el viaje anterior estuvo cerrado. En pocos segundos estábamos en la Baixa y seguimos caminando por Lisboa.

Esto es lo que dice Wikipedia del Elevador de Santa Justa: http://es.wikipedia.org/wiki/Elevador_de_Santa_Justa

Nunca dejamos de aprender...

viernes, 10 de septiembre de 2010

La vida o, mejor dicho, las personas que entran a nuestra vida, nos enseñan distintas aristas, posibilidades, opciones, formas de ver las cosas que son diferentes. Todas ellas tan valiosas como quienes las ofrecen. Lo más bello de todo, es permitirnos aprender, conocer cosas nuevas, e incluso descubrir todas nuestras equivocaciones o limitaciones.

Si hay algo que nos ha enseñado a muchos este 2010 es que la vida está llena de matices, de pequeñas cosas que pueden provocar un cambio profundo. Los sentimientos, las personas, las experiencias propias y ajenas nos permiten abrir los ojos a nuevas perspectivas que siempre sentimos ajenas y que, muchas veces, criticamos.

Pero eso es algo positivo. Superarse, evolucionar y ver que no todo es blanco o negro. Que los grises que nos rodean son, seguramente, mucho más interesantes y cómodos que los extremos.

Buenos momentos...




Buenos momentos de mis últimas vacaciones en Chile. Hay muchos más...

Todos juntos

miércoles, 8 de septiembre de 2010

La foto familiar versión 2010

Perdí uno de mis fantasmas

lunes, 6 de septiembre de 2010

Sin duda lo mejor del viaje a Chile fue que volví con la mochila más liviana. Hace tiempo hablé de aquellos fantasmas que nos acompañan allí donde vayamos (http://tomasee.blogspot.com/2008/10/el-tren-barcelona-primer-relato-del.html). Pues esta vez, al menos uno de mis fantasmas, se quedó allí. Encontró un lugar donde descansar y se fue. No puedo decir que haya sido un mal compañero de viaje, pero ya era hora de que viajásemos solos, por separado. Y qué mejor momento que mis últimas vacaciones para dejarnos libres.

Es la primera vez que viajo entero a Chile y vuelvo todavía más entero. Fue el mejor regalo que podía traerme. Disfruté cada momento, mucho. Revivo muchas de las cosas de esas tres semanas y las saboreo, las recuerdo y me las vuelvo a guardar. Tantos momentos, tantas palabras, tantos gestos.

Pero la vida es la vida y estoy de vuelta aquí, después de tantos viajes y tantos kilómetros. Todavía me quedan vueltas para decir que ha terminado mi época de vacaciones, pero ya estoy en casa otra vez. Los buenos momentos hay que disfrutarlos y aprovecharlos, pero hay que dosificarlos y guardarlos para otra ocasión, para otro viaje, para las próximas vacaciones. ¡Nunca se sabe dónde serán!

¡Qué momento de gozo!

Una de las cosas que más disfruto es caminar por la playa y dejar que el mar me moje los pies. Es una especie de ritual de limpieza, de renovación. La verdad es que es una de las cosas que se extrañan en Madrid: el mar. Siempre le da a las ciudades una frescura, una sensación de amplitud, de apertura, de libertad. Es lo que tiene Barcelona, una ciudad en la que te da la sensación de que puedes respirar más, de que hay más aire sin necesariamente ver el mar directamente. Tengo ganas de ir a Barcelona. A ver si en mi agenda puedo poner una fecha para hacerlo. De todas formas, el mar de la foto es algo más grande: es el Atlántico, donde nunca había puesto mis pies directamente. Y la playa es cerca de Cascais. ¡Qué momento de gozo!

Hacia la Praça do Comercio


Foto sacada a traición, pero que me gusta porque refleja el espíritu de mi blog: que todos "vean" lo que yo veo.