Chile 3: De Talca a la capital y los buenos amigos

viernes, 13 de agosto de 2010

¡Qué buen martes tuve! Un par de cafés con mi amigo Gonzalo, y almuerzo y tarde en familia. Aproveché de salir con mi padre a hacer trámites, de ver a mi abuela y de disfrutar del calorcito de la casa en días tan fríos.

Cuando el día se acababa, comencé a preparar la intensa agenda que tendría en Santiago. Pese a los temores iniciales de no ser capaz de hacer todas las cosas que quería hacer, la suerte y la amabilidad de mis amigos me permitió cuadrar con precisión las horas para verlos a todos. De jueves a domingo no descansaré apenas, pero me permitirá cargar las pilas y cultivar tan buenas amistades.

El miércoles recogí mi pasaporte luego de una breves compras con mi madre. Café con mi padre mediante, recogida de sobrinos y almuerzo en casa. Por la tarde, tranquilidad para preparar maleta y una buena siesta a la vera del Lucho. Después, la hora del té en casa de mi hermana y una cena en casa de unos amigos con una graciosa velada. A dormir lo justo para el jueves a primera hora salir a Santiago donde me recibió un sol esplendoroso, un café latte y un buen almuerzo con mi amiga Carolina.

Más tarde, idas y venidas por Apoquindo con el teléfono en la oreja, llegó Mariana y, un par de horas después, mi primo. Con ellos estuve otro rato para luego venirme a casa de mi primo a dormir, con una buena cena y conversación. Viernes, ya duchado y vestido, estoy listo para salir por la puerta y no volver hasta la madrugada con una buena sonrisa en la cara y la sensación de que la vida me ha regalado un excelente puñado de amigos.

1 comentario:

  1. Anónimo18:57

    que bueno que lo has pasado bien Cuchito, aprovecha porque la última semana que te queda tus auspiciadores no te soltarán salvo el pago de una gran suma.

    Mamá

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