Nuevos cambios

martes, 27 de julio de 2010

Ayer finalizó una etapa laboral. Era esperada, así que no ha provocado ningún trastorno. Estaba calculada desde el día que empezó.

Lo que no esperaba era la recepción de un e-mail esta mañana diciendo que como había problemas financieros, pagarían las nóminas correspondientes, pero los finiquitos tendrían que esperar a finales de agosto o septiembre. ¡Una vergüenza!

Como siempre, el que se jode es el empleado, el currito. Y me dan igual todas las razones que puedan darme, incluyendo el que se trate de una ONG que depende de subvenciones. Esto significa, sin duda alguna, la incapacidad de administrar bien los recursos disponibles y "jugar" con dinero que no se tiene. Luego nos admiramos de los bancos y sus mercados futuros, todas aquellas especulaciones que, se dice, provocaron el comienzo de la crisis.

Estoy harto del aprovechamiento que se hace de la palabra -o la situación de- crisis y de que se justifiquen muchas prácticas poco correctas que van en contra de los trabajadores: retrasos en los pagos, cargas de trabajo excesivas, reducción desmesurada de personas, contratos basura, etc. Estoy hasta las narices de la precaria inseguridad a la que nos están acostumbrando a vivir y a que nos contentemos con lo mínimo en el mundo del trabajo.

No me creo los "best place to work" ni los reconocimientos vacíos a muchas empresas. Como dice mi madre, "en todas partes se cuecen habas" y da igual si es una multinacional o una pequeña ONG, porque siempre tratarán de conseguir más prductividad por menos esfuerzo, aunque eso signifique pasar por encima de la dignidad de las personas, cosa que las primarias leyes de la economía jamás dieron por sentado. Una cosa es el mínimo esfuerzo y otra muy distinta el máximo aprovechamiento de quienes me rodean.

De todas formas, ya acabó. Pronto me voy de vacaciones, cuando finalice otra etapa laboral -aunque sea temporalmente- y volveré con energía renovada en septiembre. Ya sólo quedan 3 días...

3 comentarios:

  1. Anónimo14:22

    Ya queda menos, no queda ná para el merecido descanso...

    Y mucha suerte para la nueva etapa laboral! No creo que haya nadie en nuestro país que no se reconozca en tus palabras, por experiencia propia o por la de personas de su círculo más cercano...

    María

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  2. Anónimo20:40

    Aqui quedo la embarrada con las ONG tanto que ya no pasaran mas platas si no las justifican mes a mes, claro que la "vieja chica" llámese expresidente le paso todo lo que pudo a las ONG de >Allende Frei etc. y claro las que sirven para algo y que generalmente son de derecha las Huevvvv ,,, pancho. Lo malo es que nada llega a donde debe llegar porque como he dicho siempre que rico es gastar la plata de los demás que a mi no me costó nada ganar. Cuando el dinero es por nuestro propio esfuerzo "chitas que lo cuidamos" y no lo damos con facilidad.
    Paciencia hijo ES LO QUE HAY y está mas malo allá que acá así que te recibiremos sin tu finiquito pero igual con los barzos abiertos

    Quedan 3 días

    Mamá

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  3. Anónimo09:20

    Ay compañero, compañero... pareces nuevo en el mercado laboral español... Sin entrar a juzgar el tinte de la ONG, sea azul o rojo, diré que, en cualquier caso, como organización es una porquería...
    Con respecto a la justificación de cualquier práctica denigrante y abusiva por las empresas, en este país, nunca nos hizo falta la palabra crisis... antes de que esta llegara, teníamos otra palabra perfecta y se llamaba hipoteca... Si quieres pagarla, aguantarás cualquier cosas que a tu patrono se le ocurra... Ahora, la diferencia es que, si no aguantas te vas a la calle con tu hipoteca y, encima, no encontrarás otro trabajo de mierda y con sueldo de mierda.
    Añadiendo un poco de leña al fuego, supongo que como en todas partes, los empresarios de este país son repugnantes, alimañas incapaces de ceder parte de su beneficio millonario para no tener que despedir a centenares de empleados... "Best place to work".
    cosascorrientes

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