La verdad no provoca heridas, las cura

domingo, 18 de julio de 2010

Numerosas son las entradas en mi blog acerca del actuar en consecuencia. Lo siento, pero es un tema que me repatea el hígado. Cada día me doy cuenta de lo poco consecuente, clara y recta que es la gente. Vivimos en un mundo donde la verdad se tergiversa (desaceleración en vez de crisis, indicencia en vez de problema, no sé en vez de no...), donde la franqueza es considerada de mala educación y donde el "lameculismo" es más importante que el buen desempeño o la capacidad profesional de alguien.

¿Por qué tememos a las verdades? Ojo que no hablo de la verdad, porque insisto en que una única no existe. Si algo no nos parece bien, por qué no somos capaces de decirlo. Si yo pregunto a alguien por un texto que he escrito, no es para que me aplauda, sino para que lo corrija y lo mejore. De igual forma, si cocino no es únicamente para recibir vítores y alabanzas, sino para aprender y evolucionar. Si nadie dice nada, ¿de qué me sirve?

Lo mismo pasa en las relaciones (laborales, amorosas, amistosas, etc.). Si algo te molesta, te perturba, te provoca, te gusta, te asquea. ¿Por qué no decirlo? ¿Tan terrible es enfrentarse a la verdad? ¿Tan espantoso es exponer nuestras ideas? La verdad no tiene que ser escupida para ser más cierta. La verdad tiene que ser dicha con respeto y argumentación, con la intención de poner en común, de comunicar. La verdad no provoca heridas. La verdad las cura.

Pero somos mediocres la gran mayoría de las veces. Mediocres, falsos y cobardes. Somos pusilánimes y débiles. Somos miserables en suma. No somos capaces de mirar a los ojos, de verdad, de frente y decir las verdades. Nos escudamos en la ironía, la broma, la risa disimulada o la indiferencia. Nos limitamos y limitamos también a los demás. Actuamos de forma infantil olvidando que somos adultos. Y, lo peor de todo, es que hacemos más daño.

"Temed de la gente siempre feliz y cuidad vuestra espalda de las vacías alabanzas", sería un sabio consejo de las novelas de caballería, pero muy ajustado a la realidad actual.

1 comentario:

  1. Anónimo23:47

    Para variar pensamos lo mismo, odio el yes sir, justamente hablaba con tu papá que siempre he sido contreras y contraria al pensamiento generalizado, tengo mis propias opiniones y un dicho, "Si no quieres saber la verdad no me preguntes" porque no mentiré a lo más y con un esfuerzo espantoso y contando has 2000000000000000000034560000 podría quedarme callada pero la cara me delataría. Siempre les he pedido la verdad en muchas cosas a tu papá y a uds. si algo no les gusta, o se podría mejorar díganlo tal como tu dices con respeto y buenas maneras. Porque mintiendo no gana nadie.

    Contado 13 12 11 1 0 9 8 7 ,,,,,,,

    Mamá

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