El lado oscuro

miércoles, 14 de julio de 2010

Una conversación telefónica que he tenido esta mañana ha despertado una cierta curiosidad en mí sobre la ideaz del lado oscuro que todos tenemos, tema que abordaré uno de estos días cuando sea capaz de masticarlo con más tiempo y precisión.

Buscando y rebuscando en Internet, he llegado a este ensayo: "Nuestro lado oscuro. Una historia de los perversos" de Elisabeth Roudinesco. Creo que según salga de trabajar me iré corriendo a comprarlo... el impulso y la curiosidad me dominan. Además, aprovecharé de comprar el libro de nuestra próxima tertulia: "Nocturnos" de Kazuo Ishiguro, autor entre otras de "The remains of the day", texto en el que se basó la película "Lo que queda del día" de James Ivory.
Pero volviendo al libro de Roudinesco, este es el resumen que encontré en la web: "¿Dónde empieza la perversión y quiénes son los perversos? Desde la aparición del término en la Edad Media, se considera como tal a aquel que goza con el mal y con la destrucción de sí mismo o de otro. No obstante, cada época la juzga y la trata a su manera. La historia de los perversos en Occidente se narra aquí a través de sus grandes figuras emblemáticas, desde la época medieval (Gilles de Rais, los místicos, los flagelantes) hasta nuestros días (el nazismo en el siglo XX, los tipos complementarios del pedófilo y el terrorista en la actualidad), pasando por el siglo XVIII (Sade) y el XIX (el niño masturbador, el homosexual, la mujer histérica). Nuestra época, que cada vez cree menos en el hecho de que cada uno de nosotros encierra su lado oscuro, finge suponer que la ciencia pronto nos permitirá acabar con la perversión. Sin embargo, ¿quién no ve que al pretender erradicarla corremos el riesgo de destruir la idea de una posible distinción entre el bien y el mal, que se halla en la base misma de la civilización?
«Una historia extraordinaria de la transgresión, un ensayo apasionante» (Jean-Marie Durand, Les Inrockuptibles)".

3 comentarios:

  1. Anónimo20:23

    No he leido el libro, no lo leeré pero si creo que todos tenemos un lado obscuro que hay que tirar a la luz siempre para que no triunfe, Yo tengo un perverso lado obscuro que me haría tirar cosas por la cabeza, cachetear a los "rotos prepotentes" meter en agua fría a los porfiados, zamarrear a los tontos a ver si atinan y por supuesto callar a los que no piensan como yo. Te parece bastante obscuro o perverso?????
    Mamá

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  2. Anónimo20:51

    Yo me conformo con saber utilizar (lingüísticamente hablando, claro) estos verbos tan castizos como "cachetear" o "zamarrear". Y qué decir de los "porfiados". He disfrutado mucho con el comentario, Sra. Mamá. ;-)

    En cuanto al tema del lado oscuro... sé que está ahí, pero prefiero dejarlo dormido... ni siquiera quiero ahondar en él mediante una lectura...

    María

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  3. Anónimo23:49

    María se, que eres una muy buena amiga de Tomás y eso me hace tambien ser tu amiga a la distancia. Me alegro que hayas disfrutado con los términos, la verdad es que tengo muchos otros y sobretodo muchos refranes que son parte de esta zona de Chile. Mi papá era muy dado a ellos y yo los heredé y siempre se los decía a mis "niños".

    Cariños

    Nana

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