Nuevos cambios

martes, 27 de julio de 2010

Ayer finalizó una etapa laboral. Era esperada, así que no ha provocado ningún trastorno. Estaba calculada desde el día que empezó.

Lo que no esperaba era la recepción de un e-mail esta mañana diciendo que como había problemas financieros, pagarían las nóminas correspondientes, pero los finiquitos tendrían que esperar a finales de agosto o septiembre. ¡Una vergüenza!

Como siempre, el que se jode es el empleado, el currito. Y me dan igual todas las razones que puedan darme, incluyendo el que se trate de una ONG que depende de subvenciones. Esto significa, sin duda alguna, la incapacidad de administrar bien los recursos disponibles y "jugar" con dinero que no se tiene. Luego nos admiramos de los bancos y sus mercados futuros, todas aquellas especulaciones que, se dice, provocaron el comienzo de la crisis.

Estoy harto del aprovechamiento que se hace de la palabra -o la situación de- crisis y de que se justifiquen muchas prácticas poco correctas que van en contra de los trabajadores: retrasos en los pagos, cargas de trabajo excesivas, reducción desmesurada de personas, contratos basura, etc. Estoy hasta las narices de la precaria inseguridad a la que nos están acostumbrando a vivir y a que nos contentemos con lo mínimo en el mundo del trabajo.

No me creo los "best place to work" ni los reconocimientos vacíos a muchas empresas. Como dice mi madre, "en todas partes se cuecen habas" y da igual si es una multinacional o una pequeña ONG, porque siempre tratarán de conseguir más prductividad por menos esfuerzo, aunque eso signifique pasar por encima de la dignidad de las personas, cosa que las primarias leyes de la economía jamás dieron por sentado. Una cosa es el mínimo esfuerzo y otra muy distinta el máximo aprovechamiento de quienes me rodean.

De todas formas, ya acabó. Pronto me voy de vacaciones, cuando finalice otra etapa laboral -aunque sea temporalmente- y volveré con energía renovada en septiembre. Ya sólo quedan 3 días...

"The way I am" (Ingrid Michaelson)

lunes, 26 de julio de 2010



Cantada por Didi Benami en American Idol... Es mi canción de la semana

El cine del fin de semana

lunes, 19 de julio de 2010

Este fin de semana tuve dos experiencias cinematográficas que me han dejado buen sabor de boca. Lo mejor es que lo han hecho por razones muy diferentes.

"London River" nos cuenta la historia del 7-J, el día de los atentados en el metro y en autobuses de Londres. Pero no nos cuenta la tragedia, sino que recurre a ella para introducirnos en dos disfuncionales relaciones de familia, envueltas en el desconocimiento, la ignorancia y el alejamiento.

Madre busca a hija, padre busca a hijo. Ella es inglesa de pura cepa y protestante. Él, africano musulmán. Ella le tiene miedo a casi todo lo que no sea inglés. Él no le teme a nada más que a su hijo desconocido. Y el actor que le interpreta, Sotigui Kouyaté, está magnífico en su papel.

"La vida privada de Pippa Lee" es un cuento, una fantasía tan real como la vida misma. La protagonista, casada con un editor 30 años mayor que ella, tiene una vida perfectamente calculada y construida para ser feliz. Pero no es así y asistimos a un repaso por su vida (o sus vidas, como en el título original) para entender las razones de su necesidad de cambiar.

La primera película es un drama intenso. No cae en la lágrima fácil, lo que se agradece. Se aproxima a la tragedia desde las desigualdades, los prejuicios, el desconocimiento y la esperanza continuada de recuperar el tiempo perdido, de volver atrás. Tiene tintes de humor de la mano de la inmejorable Brenda Blethyn y su larga lista de miedos.

La crítica entre quienes fueron conmigo fue su falta de profundidad en el drama o el no mojarse ante ninguna situación. Yo no puedo estar más en desacuerdo. Creo que es bastante medida y recatada, a la vez que deja entrever cada recoveco de la oscuridad que quiere transmitir, pero sin caer en la iluminación excesiva que no hubiese sido más que un regodeo miserable en el sufrimiento ajeno y una ristra de tópicos clichés demasiado vistos.

"Pippa Lee", por el contrario, es una comedia dulce y ácida. Tiene tintes dramáticos, sí, pero también huele mucho a parodia, a fantasía, a sueño, a saber reírse de uno mismo, con todos los dolores que eso pueda provocar. Las relaciones de madres e hijas, las parejas, las infidelidades, las apariencias, las necesidades y las propias pulsiones. Todo eso y más tiene cabida en una historia llena de sombras, de cosas no dichas.

Robin Wright está magnífica como protagonista y tiene a su lado un reparto de lujo: Alan Arkin, Keanu Reeves, Winona Ryder, Monica Belucci, Julianne Moore, Blake Lively, entre otros. La historia se basa en un libro de Rebecca Miller y es la misma autora la que ha querido llevarla a la pantalla.

Acabo de leer que hay quienes la califican de "demasiado literaria", pero no concuerdo con esa descripción. Sí tiene un pequeño problema de "ralentí" hacia el final; no obstante, está contada con vivacidad y resuelve con elegancia las transiciones espacio-temporales. Magníficos momentos de acidez (mis preferidos), y escenas capaces de desconcertar con inteligencia y sensibilidad.

Dos buenas experiencias en dos géneros distintos. ¡Qué gozada volver al cine de esta forma! Mención aparte tienen las dos cenas posteriores: hindú el sábado y más "local" el domingo. La compañía en ambas fue inmejorable, entretenida y plenamente agradable.

La verdad no provoca heridas, las cura

domingo, 18 de julio de 2010

Numerosas son las entradas en mi blog acerca del actuar en consecuencia. Lo siento, pero es un tema que me repatea el hígado. Cada día me doy cuenta de lo poco consecuente, clara y recta que es la gente. Vivimos en un mundo donde la verdad se tergiversa (desaceleración en vez de crisis, indicencia en vez de problema, no sé en vez de no...), donde la franqueza es considerada de mala educación y donde el "lameculismo" es más importante que el buen desempeño o la capacidad profesional de alguien.

¿Por qué tememos a las verdades? Ojo que no hablo de la verdad, porque insisto en que una única no existe. Si algo no nos parece bien, por qué no somos capaces de decirlo. Si yo pregunto a alguien por un texto que he escrito, no es para que me aplauda, sino para que lo corrija y lo mejore. De igual forma, si cocino no es únicamente para recibir vítores y alabanzas, sino para aprender y evolucionar. Si nadie dice nada, ¿de qué me sirve?

Lo mismo pasa en las relaciones (laborales, amorosas, amistosas, etc.). Si algo te molesta, te perturba, te provoca, te gusta, te asquea. ¿Por qué no decirlo? ¿Tan terrible es enfrentarse a la verdad? ¿Tan espantoso es exponer nuestras ideas? La verdad no tiene que ser escupida para ser más cierta. La verdad tiene que ser dicha con respeto y argumentación, con la intención de poner en común, de comunicar. La verdad no provoca heridas. La verdad las cura.

Pero somos mediocres la gran mayoría de las veces. Mediocres, falsos y cobardes. Somos pusilánimes y débiles. Somos miserables en suma. No somos capaces de mirar a los ojos, de verdad, de frente y decir las verdades. Nos escudamos en la ironía, la broma, la risa disimulada o la indiferencia. Nos limitamos y limitamos también a los demás. Actuamos de forma infantil olvidando que somos adultos. Y, lo peor de todo, es que hacemos más daño.

"Temed de la gente siempre feliz y cuidad vuestra espalda de las vacías alabanzas", sería un sabio consejo de las novelas de caballería, pero muy ajustado a la realidad actual.

"Beauty in the world" - Macy Gray

viernes, 16 de julio de 2010

Me gusta mucho lo que hace Macy Gray.



I know you're fed up
Like a lead up for us
All they talk about is
What is going down?
What's been messed up for us?
When I look around I see blue skies
I see butterflies for us

Listen to the sound and lose it
It's sweet music and dance with me
There is beauty in the world
So much beauty in the world
Always beauty in the world
So much beauty in the world
Shake your booty boys and girls for the beauty in the world
Pick your diamond pick your pearl there is beauty in the world
All together now

We need more lovin
We need more money, they say
Change is gonna come
Like the weather
They say forever
They say
When they're in between
Notice the blue skies
Notice the butterflies
Notice me

Stop and smell the flowers
And lose it the sweet music and dance with me
There is beauty in the world
So much beauty in the world
Always beauty in the world
There is beauty in the world
Shake your booty boys and girls for the beauty in the world
Pick your diamond pick your pearl there is beauty in the world
All together now

Heya throw your hands up and holla
Throw your hands up and holla
When you dont know what to do
Don't know if youll make it through
Remember god is giving you beauty in the world
So love (Beauty in the world)
Yeah love (Beauty in the world)

There is beauty in the world (Beauty in the world)
Beauty in the world (Beauty in the world)
Shake your booty boys and girls (Boys and Girls)
All the beauty in the world (Beauty in the world)
Pick your diamond pick your pearl (Pick your pearl)
There is beauty in the world (Beauty in the world)
All together now
Yeah love
Yeah love
Oh love
All together now

Hey baby when I'm looking at you
I know its fact is true
There is hope for love
There is beauty in the world
Hey baby
Hey baby when I'm looking at you
I know this vibe is true
There's love
There's hope for love
There's beauty in the world

Esclavos

jueves, 15 de julio de 2010

Cada día me impresiona más mi incapacidad de vivir alejado de los aparatos electrónicos. Si no es es mi fiel blackberry, es el Ipod o la cámara de fotos o el ordenador o la consola... ¡incluso en la cocina! Me paso el día enchufado a alguno de estos artilugios. ¿En qué momento me convertí en un electrodependiente? Lo peor es que, sin ser considerado una droga, es algo a lo que soy adicto. No puedo pasar el día sin mirar el correo, sin entrar en mi blog, sin escuchar música... por más que trato de pensar en una desconexión total, me es imposible ejecutarla.

No diré la de veces que he pensado en abandonar todos los juegos de Facebook, aquellos que me distraen mucho y que me entretienen, pero que también me quitan tiempo. El mismo tiempo del que me quejo carecer de forma continua. Es un bucle infinito...
Pero, a pesar de todo, sigo disfrutando de la simplicidad de un libro, de la sencillez de un paseo por la calle, de la maravilla de un momento compartido con alguien cercano. Pese a todos los avances y a toda la tecnología de la que disponemos, no hay nada que pueda reemplazar lo más básico, lo más humano: las emociones.
Lo importante, creo, es lograr un equilibrio entre ambas cosas, con todo lo que eso implica: sacrificios. Menos conexión virtual y más contacto directo. No es la primera vez que me quejo de lo fácil que resulta la interacción digital: nos abrimos más, derribamos muchas barreras, nos mostramos sin tanto recelo (no siempre, claro). Pero evitamos el cara a cara, mirar a los ojos de alguien y leer en ellos la información que nos falta; conocer los gestos, la postura, las sonrisas y obtener datos de todo ello.
Personalmente, muchas veces prefiero el correo electrónico al teléfono, sobre todo con la gente con la que no tengo confianza o a la que no conozco. Me resulta mucho más fácil. Y quienes me conocen saben que, pese a mi arraigada timidez, soy capaz de vencer mis propias barreras para socializar. Y también saben que, como coja confianza al teléfono, me puedo pasar unas cuantas horas hablando.
Que me desvío del tema. La dependencia "electrónica" es algo que se debería tener en cuenta como patológico o, al menos, alarmante. Quizás no sería mala idea, de vez en cuando, hacer el ejercicio de volver atrás. Tampoco hay que ir demasiado lejos. En nuestra infancia apenas teníamos videojuegos u ordenadores (por no decir que no existían) y cuando estudié en la universidad, el móvil era un lujo muy lejano. ¿Por qué nos cuesta tan poco acostumbrarnos a la comodidad? ¿En qué momento nos hicimos o nos hicieron esclavos? ¿En qué momento lo hice yo?
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(La foto es una viñeta de Eneko... lo último que quiero es apoderarme de sus derechos, que para eso son suyos)

El lado oscuro

miércoles, 14 de julio de 2010

Una conversación telefónica que he tenido esta mañana ha despertado una cierta curiosidad en mí sobre la ideaz del lado oscuro que todos tenemos, tema que abordaré uno de estos días cuando sea capaz de masticarlo con más tiempo y precisión.

Buscando y rebuscando en Internet, he llegado a este ensayo: "Nuestro lado oscuro. Una historia de los perversos" de Elisabeth Roudinesco. Creo que según salga de trabajar me iré corriendo a comprarlo... el impulso y la curiosidad me dominan. Además, aprovecharé de comprar el libro de nuestra próxima tertulia: "Nocturnos" de Kazuo Ishiguro, autor entre otras de "The remains of the day", texto en el que se basó la película "Lo que queda del día" de James Ivory.
Pero volviendo al libro de Roudinesco, este es el resumen que encontré en la web: "¿Dónde empieza la perversión y quiénes son los perversos? Desde la aparición del término en la Edad Media, se considera como tal a aquel que goza con el mal y con la destrucción de sí mismo o de otro. No obstante, cada época la juzga y la trata a su manera. La historia de los perversos en Occidente se narra aquí a través de sus grandes figuras emblemáticas, desde la época medieval (Gilles de Rais, los místicos, los flagelantes) hasta nuestros días (el nazismo en el siglo XX, los tipos complementarios del pedófilo y el terrorista en la actualidad), pasando por el siglo XVIII (Sade) y el XIX (el niño masturbador, el homosexual, la mujer histérica). Nuestra época, que cada vez cree menos en el hecho de que cada uno de nosotros encierra su lado oscuro, finge suponer que la ciencia pronto nos permitirá acabar con la perversión. Sin embargo, ¿quién no ve que al pretender erradicarla corremos el riesgo de destruir la idea de una posible distinción entre el bien y el mal, que se halla en la base misma de la civilización?
«Una historia extraordinaria de la transgresión, un ensayo apasionante» (Jean-Marie Durand, Les Inrockuptibles)".

La dura realidad

martes, 13 de julio de 2010

Reafirma lo que dije ayer en Facebook...

"Pese a todo, la vida sigue igual. Me levanto para ir a trabajar, mi cuenta bancaria no tiene nada nuevo, hoy también hará calor... La crisis sigue en el mismo sitio, los políticos mantienen los niveles de repulsividad intactos, no mejoran los índices macroeconómicos. Tanto esplendor, tanta ligereza y tanta fiesta para nada. Bueno, para llenarle los bolsillos a los mismos de siempre... y seguimos".

Viñeta en El País

No digo más...

20 blogs

lunes, 12 de julio de 2010

No sé de dónde he sacado el coraje para entrar en un concurso de blogs con gente profesional dedicada a ello. No sé de dónde saco el tiempo para hacer estas cosas, pero las hago. Y para eso cuento con la ayuda de todo aquel que pase por aquí y tenga ganas de darse una vuelta por "20 minutos" (el enlace que está en la columna de la derecha) y votar por mi blog en la categoría de Blogosfera.

¡Gracias!

El beso

Esta mañana, además de ver la bandera española hasta en los sitios más insospechados, recónditos y en todas las variantes posibles, la otra imagen que acompaña al triunfo mundialista es el beso de Iker Casillas a Sara Carbonero.

La pareja, que se encontraba delante de las cámaras mientras ella cumplía sus funciones de periodista deportiva entrevistando al capitán de la selección española (su novio), fue sorprendida con el espontáneo gesto de Casillas quien le cogió la cabeza y le dio un rápido e intenso beso.

Carbonero se quedó descolocada y trató de mantener el tipo lo mejor que pudo, pero su cara de desconcierto me llama más la atención que el gesto de amor y de felicidad del portero. Mal le irá a Casillas en casa cuando ella le pida cuentas por lo que ha hecho. Y no sirve como excusa haber ganado un Mundial o cualquier torneo o premio.

La gente comenta la belleza de la imagen y no lo dudo. Pero también hay que entender que no era el momento ni el lugar para efusividades. Si una maestra de escuela es sorprendida por su novio en medio de una clase y recibe un espontáneo beso frente a los niños, ¿acaso no nos parece fuera de lugar ni provocaría un escándalo entre los padres?

O imaginemos por un momento que la primera dama interrumpe una sesión en el Congreso para demostrarle su amor a Zapatero. ¿Se harían esperar las críticas desde todos los sectores políticos?

Incluso más cerca. Imaginar que la pareja de algún superior en nuestro trabajo le coge la cabeza, le planta un beso y se va ante la mirada de todos. ¿No le perderíamos un poco el respeto y nos parecería absolutamente innecesario?

No quiero ir en contra del romanticismo o de la espontaneidad, pero también hay que saber que hay momentos y momentos. Lo queramos o no, Sara Carbonero pierde credibilidad y se puede meter en un problema (no creo que sea así, pero podría ocurrir), quizás evitando que vuelva a cubrir eventos de este tipo o aquellos en que pueda verse involucrada su vida privada.

Queda poco (y descontando...)

viernes, 9 de julio de 2010

Ya queda poco para irme de vacaciones y tengo casi todo cerrado. Previsión de invierno para gran parte de ellas y de un dulce final de verano cerca del mar. Lo mejor serán los encuentros y reencuentros después de tanto tiempo.
Cuento los días y quiero que pase luego el mes. Pero me queda un julio intenso y lleno de actividades, con prácticamente todos los días ocupados. Es lo mejor para no darme cuenta y encontrarme volando a mi destino...

La mamma...

jueves, 8 de julio de 2010


¡FELIZ CUMPLEAÑOS MAMÁ!

No voy a decir cuántos cumples porque me matas, pero gracias por estar siempre.

Mil besos.