Me quedo con ellas

jueves, 10 de junio de 2010

Es impresionante lo rápido que se pasa el tiempo. Pensé que hace apenas dos días que no escribía en mi blog, pero se me ha pasado una semana completa. Entre trabajo y trabajo, y algo mínimo de vida social, el tiempo se desaparece. Y sé que tengo deudas de correos, mensajes y noticias, pero ahora no tengo fuerzas para contestar a todo ni a todos.

Vendrán días mejores, pronto. Si todo sale según lo planeado, las cosas se calmarán y podré retomar mis actividades abandonadas: el libro de cocina, las largas sesiones de conversación y cine, los largos correos y otras tantas que, de tanto tiempo que ha pasado, apenas recuerdo. Este ciclo de hiperactividad está siendo largo, pero estoy sacando muchas cosas en claro: hay prioridades que, ni de cerca, tienen que ver con el exitismo ni con el dinero. Prefiero una tranquila tarde en buena compañía que una gran cuenta bancaria a fin de mes; me quedo con una buena experiencia que con el exceso de malos ratos. Prefiero sentirme feliz que comprando una felicidad efímera.

Cuesta verlo, no es nada fácil. Por mucho tiempo sentí que me motivaba el dinero, que lo que me movía era la necesidad de hacer cosas que implicasen gastar. Sí, no niego que me gusta consumir y viajar y disfrutar de la vida. Pero tampoco es lo más satisfactorio. Es algo pasajero que, al poco, se queda en nada. No obstante, estar con los amigos, compartir unas risas y largas confidencias, encontrarme con alguien de improviso por la calle o recibir un mensaje que me hace llorar de la risa en un taxi, son cosas que no tienen precio. Y me quedo con ellas.

2 comentarios:

  1. Anónimo02:59

    ohhhhhhhhhhhhhhhhhhh que ha pasado niño???????el consumista por excelencia (no digo que tanto pero si bastante)ha encontrado la verdad que uno encuentra con el paso delos años (y espérate que llegues a mi edad) ahí uno se da cuenta que las pequeñas cosas de la vida son las que te hacen feliz al contrario del dinero y sus derivados.
    Una carta, un mensaje, una buena noticia de cualquier persona, una palabra amable se transforman en oro puro para nuestra vida.
    Como por ejemplo la noticia de que te tendremos con nosotros 3 semanas
    mamá

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  2. Anónimo15:59

    a ver si es que la fundación está cambiando tu concepto vital... :)
    CC

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