Ricky Martin: ¿estrategia o sentimiento?

miércoles, 31 de marzo de 2010

Hace un par de días, la prensa hacía eco de las declaraciones de Ricky Martin en las que asumía su homosexualidad después de mucho tiempo. Como era de esperar, la información se coló en las redes sociales, en los foros, en los periódicos y en las calles. Todos tenían algo que decir y poco que callar. Los chistes, las bromas, las reprimendas, el apoyo y el cariño, todo a partes iguales. Ni siquiera las distintas iglesias de Puerto Rico pudieron contener su afan de protagonismo, donde algunas hablan de valentía y otras de engaño a los fans del artista.

A mí me parece bien que él haya dicho lo que ha dicho. Si sentía que era el momento y la forma, es su decisión incuestionable. Ahora, lo que me sigue molestando es el hecho de que haya tenido que decirlo. Siempre me pregunto por qué se espera de un homosexual que diga con quién se acuesta, cuándo y las razones para hacerlo. Por alguna razón (para mí desconocida) se da por hecho el que una persona gay deba asumir públicamente sus preferencias o su condición, como carta de presentación, cuando yo en mi vida he oído a alguien decir: Hola, soy José y soy heterosexual.

Me da la impresión de que es más por morbo que por otra cosa, por la necesidad casi enfermiza que tienen muchos de vivir la vida de los demás. ¿Qué más da con quien se acuesta Ricky Martin? ¿Cambia en algo eso su forma de cantar o el hecho de que haya sido un artista con ventas multimillonarias hace 10 años? No, creo que no. Separar el mundo privado del profesional es una tarea pendiente y necesaria. Se habla del plan Concilia en España para que la gente coordine armónicamente su vida en el trabajo y su tiempo personal. Pues no debería ser sólo una cuestión de tiempo u horas dedicadas a sus labores, sino que a una total separación entre ambas esferas, la pública y la privada. Todos tenemos ese derecho y debemos luchar por él.

Lo lamentable, de todas formas, vendrá en el futuro: las mujeres que estuvieron con Ricky Martin, sus amigos, compañeros de trabajo, algún ex amante y todo aquel que esté sufriendo los efectos de la crisis o haya dejado atrás sus 15 minutos de fama, aparecerá en portadas, programas y en toda la prensa rosa gritando a los cuatro vientos las habilidades e intimidades de la estrella. Y, quizás peor, que habrá miles y millones de personas dispuestas a leerlos o escucharlos. Es la carnicería informativa a la que nos hemos venido acostumbrando en los últimos años, alimentada entre otros, por el engendro de Perez Hilton, quien ha hecho un llamado a otras estrellas a salir del armario y reconocer su homosexualidad. Como si no hubiese cosas más importantes en el mundo de las que preocuparse, más allá de con quien se acuesta o se levanta el personaje X.

Pero no quería terminar este post sin comentar la noticia que leía esta mañana en La Tercera (www.tercera.com): "Para dos de los publicistas que manejan la carrera de Ricky Martin, las consecuencias de la reciente carta en que reveló su homosexualidad irán en una sola dirección: fortalecerán su carrera y harán que el artista salga favorecido". ¿Estrategia comunicacional en un año en que se espera nuevo disco del cantante y la publicación de sus memorias? Tampoco me extrañaría nada, pero sería muy triste ponerle un precio a los sentimientos y a la vida privada. Sería una muestra más de que la batalla por la intimididad es una batalla perdida.

3 comentarios:

  1. Anónimo15:21

    Parece que hay una gran cantidad de personas que no tienen nada que hacer, es por eso QUE DETESTO todo lo que sea farandulero, metiendose en la vida de los demás mas alla de lo normal y hablando de ellos como si no hubiera en el mundo cosas mas importantes.
    Ahora si es por tener mas reitng o lo que sea, no lo creo una buena idea.
    mamá

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  2. Anónimo00:06

    Publicidad o no? Quien decide quien y que es normal ?!!!
    La vida es una y estas en ella, vivela!!
    Saludos
    Claudia

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  3. efectivamente. por qué se tiene que identificar un homosexual como tal, si la gente no se presenta nombrando su afición al al sexo oral, por ejemplo? puede que sea porque, de otra manera, la gente asume que eres heterosexual. creo que ese es el problema, que la gente asuma en lugar de conocer, que la gente quiera planchar las diferencias con la plancha de la "normalidad".
    y me encanta el nombre "perez hilton"!!

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