Cosas que aparecen en la prensa

domingo, 31 de enero de 2010

Estaba leyendo el periódico en Internet (http://www.20minutos.es/noticia/618179/0/formas/acabar-con/mal-aliento/) y ésta es la "perla" que me encuentro como uno gran consejo para mejorar la higiene bucal y evitar la halitosis:

9. Cepillarse los dientes

Aunque suene a tópico, es de lo más importante, y hay que hacerlo entre dos y tres veces por semana. McKeith también recuerda la importancia de visitar el dentista anualmente.

¡Vaya consejo! Compañeros y colegas, cuidar un poco la redacción de lo que se publica.

Poison & wine (The Civil Wars)





You only know what I want you to
I know everything you don't want me to
Oh your mouth is poison, your mouth is wine
Oh you think your dreams are the same as mine

Oh I don't love you but I always will
Oh I don't love you but I always will
Oh I don't love you but I always will
I always will

I wish you'd hold me when I turn my back
The less I give the more I get back
Oh your hands can heal, your hands can bruise
I don't have a choice but I still choose you

Oh I don't love you but I always will
Oh I don't love you but I always will
Oh I don't love you but I always will
Oh I don't love you but I always will
Oh I don't love you but I always will
Oh I don't love you but I always will
Oh I don't love you but I always will
I always will
I always will
I always will
I always will
I always will

"Strict Joy" (Deluxe edition)

viernes, 29 de enero de 2010

Simplemente diré que me maravilla la belleza del último disco de "The Swell Season" que en su edición deluxe, además de tener el nuevo CD, hay toda una lista de canciones grabadas en vivo que demuestran que la música tiene muchas cosas de decir y que ¡vaya manera de decirlas!

Me gusta cuando tengo la sensación de no poder dejar de escucharlo una y otra vez. Hoy en día, entre tanto producto efímero, es un logro encontrarse con un disco así.

Bernard Pivot pregunta, tú contestas...

lunes, 25 de enero de 2010

1. ¿Cuál es tu palabra favorita? Espiritifláutico

2. ¿Cuál es la palabra que menos te gusta? Esputo

3. ¿Qué te causa placer? Una palabra inteligente, una risa honesta, una mirada interesante

4. ¿Qué te desagrada? Los pseudo-intelectuales y la deslealtad

5. ¿Cual es el sonido o ruido que más placer te produce? La risa de mis cercanos

6. ¿Cuál es el sonido o ruido que te aborrece escuchar? El de una persona mientras produce el esputo

7. ¿Cuál es tu "taco" (o palabrota) favorito? Desde hace algunos años: GILIPOLLAS (marcando mucho la G)

8. Aparte de tu profesión ¿que otra profesión te hubiese gustado ejercer? Profesor

9. ¿Que profesión nunca ejercerías? Pedicuro

10. Si el Cielo existiese ¿Qué te gustaría que Dios te dijese al llegar? Me gustaron mucho tus novelas



Copia el cuestionario, borra mis respuestas, pon las tuyas y cuélgalo en tu blog o en Facebook. Y, lo más importante, compártelo conmigo y tus amigos poniendo la dirección en los comentarios y/o en tu estado.

Mi vida en 50 palabras

sábado, 23 de enero de 2010

Sigo la propuesta que Kike hace en su blog (http://latecnicaludovico.blogspot.com), quien la recogió a su vez de otro blog. La idea es buscar 50 palabras que representen tu vida y escribirlas. Y lo mejor, dejar la dirección de dónde las has colgado para verlas (puedes hacerlo en los comentarios). Interesante ejercicio.

Aquí están las mías o, al menos, las que salieron a borbotones de mi cabeza:


Amistad. Amor. Aprender. Azul. Besos. Calma. Carencias. Certezas. Cine. Cocina. Complicidad. Confianza. Conocer. Consecuencias. Creación. Esfuerzo. Familia. Historias. Imaginación. Impulsividad. Inolvidable. Jugar. Libros. Manos. Miedos. Música. Nostalgia. Ocultar. Ojos. Olvido. Orgullo. Palabras. Pasión. Perdón. Plenitud. Raíces. Responsabilidad. Risas. Sed. Sentido. Sentimientos. Soluciones. Sueños. Tempestad. Ternura. Trabajo. Valor. Viajes. Visceral. Vocación.

Mi versión "South Park"

miércoles, 20 de enero de 2010

¡Han matado a Kenny! ¡Hijos de puta!

Aliviar el sistema

Llevo unos días completamente sumido en el ostracismo debido a mis exámenes de la próxima semana. Pese a ello, no dejo de pensar en las muchas cosas que tengo, quiero, debo, necesito escribir en mi blog para aliviar mi "sistema".

¿El siglo del terror?

Llevo unos días completamente sumido en el ostracismo debido a mis exámenes de la próxima semana. Pese a ello, no dejo de pensar en las muchas cosas que tengo, quiero, debo, necesito escribir en mi blog para aliviar mi "sistema".

Hace un par de días, en una de las series que veo, se desató una discusión sobre la imperiosa necesidad de revisar las mochilas de nuestros hijos de forma aleatoria y sorpresiva, para evitar incidentes como los que se han producido en algunas escuelas donde jóvenes estudiantes han muerto en las manos de otros por disparos, bombas o armas blancas. El centro del problema radicaba en el rol que los padres tienen en la educación de sus hijos, la comunicación que existe entre ellos y la paranoia en la que actualmente vivimos.

Uno de los padres que participaba en la discusión decía que, si bien podía confiar en sus hijos, no podía hacerlo con los demás, porque no les conocía ni sabía de lo que eran capaces. Por lo tanto, veía en esas revisiones sorpresivas la única salida a los problemas de "seguridad" en los centros escolares, cosa que era criticada por otros que hablaban de la libertad y los derechos individuales.

¿Por qué me llama la atención todo esto? Simplemente porque es extrapolable a todas las actitudes enfermizas que estamos teniendo que, si bien buscan una mayor sensación de seguridad, finalmente atentan contra otros principios o valores como la dignidad, el respeto, la libertad, la presunción de inocencia, por mencionar algunos. Y no contento con esto, llevo varios días estudiando las bases de la Ciencia Política y los valores de la democracia como sistema, lo que también se relaciona fuertemente con esta discusión.

No voy a entrar a filosofar sobre los valores democráticos, que eso ya es materia para otra discusión, pero sí recurriré a una breve cita de un autor que, creo, resume de manera perfecta lo que ha ocurrido en lo que llevamos del siglo XXI, que pienso podría ser bautizado ya como el Siglo del Terror. No sólo por los enormes atentandos terroristas que hemos sufrido, sino por el paralizante miedo que nos atrapa y no nos permite ver más allá de lo que se nos quiere mostrar.

"Hasta ahora, la información ha sido manipulada; los medios de comunicación han colaborado con la desinformación del público; los jueces han sido excesivamente deferentes con los gobiernos; los parlamentos han carecido de coraje; los gobiernos han recortado las libertades de minorías y extranjeros indefensos, y el público ha seguido la corriente". Como resultado, señala el autor, "tenemos leyes que proporcionan a la polícía poderes que no necesita, opiniones públicas que apoyan medidas que no contribuyen a su seguridad y servicios secretos que se toman la justicia por su mano". (Michael Ignatieff, "El mal menor", 2005).

¿Vivimos un régimen del terror disfrazado de democracia liberal o bajo una democracia liberal que se disfraza de régimen del terror? ¿Hasta dónde puede llegar nuestra paranoia y nuestra cesión de libertades por la seguridad nacional? La respuesta es otra profunda discusión relacionada con el valor de la libertad y la equidad, centrándolas en el individuo o en la sociedad, pero creo que la dejaré para otro momento.

Se acaba el domingo

lunes, 18 de enero de 2010

Ya ha llegado la semana a su fin. El estudio, bien. El cine de esta tarde, intenso (mañana escribiré el comentario de "Celda 211" con un magnífico Lluis Tosar). Y las elecciones en Chile con resultado positivo para Piñera (de la derecha), con un escaso margen y un fenómeno que se repite: la división política sigue siendo prácticamente la misma que hace 20 años, puntos arriba, puntos abajo.

Precisamente que esta semana he estado estudiando todo el proceso de construcción del Estado español, me doy cuenta de que las historias y procesos se repiten irremediablemente en un lugar o en otro.

Hace unos minutos leía un titular sobre el "giro hacia la derecha" acaecido en Chile. ¡No seamos alarmistas! Simplemente es un proceso natural de alternancia en el poder después de 20 años de la salida de Pinochet y más de 50 desde la elección democrática del último presidente de derecha. No cambiará el curso de Latinoamérica ni provocará nuevos procesos en el entendimiento regional. Probablemente ni siquiera cambie el rumbo del propio país, más allá de lo que la economía y el mercado internacionales le permitan. Puede sonar pesimista, pero creo que es más bien conformismo.

Estudiando... y otras cosas

domingo, 17 de enero de 2010

Acabo de poner punto y final al proceso de transición democrática en España, después de recorrer juntos los últimos doscientos años de historia. Es un paso más dentro de mi plan de estudios ante los inevitables exámenes del 25 y 27 de enero. Esta semana me pondré con Introducción a la Ciencia Política y a ver qué resulta.

Esta tarde, en plan absolutamente relajado, me voy al cine a ver (¡por fin!) "Celda 211", llamada a ser la gran triunfadora de la noche de los Goya. Y luego, esta madrugada, a esperar dos interesantes resultados: la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Chile y la entrega de los Globos de Oro. Sinceramente debo decir que me apasiona más la segunda, pero por una cosa de "chilenidad", no puedo dejar de interesarme en lo que ocurra por esos lados.

Apenas vaya sabiendo cosas, las comentaré en el blog correspondiente...

Amerrika y los Critics Choice Awards

sábado, 16 de enero de 2010

Nuevas publicaciones en mi blog de cine: http://soyunespectador.blogspot.com

iPiano

viernes, 15 de enero de 2010

Lo que hace la tecnología con Yann Tiersen...



Todavía es Navidad...

jueves, 14 de enero de 2010

Después de un mes y medio de tortura, por fin ha llegado la caja que estaba esperando: el envío de Navidad de mi familia, con cartas, regalos y muchas cosas por descubrir.
La habían enviado el 28 de noviembre y llegó hoy, 14 de enero, justo el día en que mi hermano cumple 37 años. ¿Cosas del destino? Pero las coincidencias no terminan aquí. Llamé a media tarde a mis padres para contarles la buena noticia y no había nadie en casa. Sin dejar mensaje -y a ellos no les queda registrada la llamada internacional- a los 5 minutos me llama mi madre para preguntarme una duda existencial. Después de resolverla y reírnos un rato, descubrimos el origen de los achaques de mi padre (sí, también tenemos alma de médicos), arreglamos un trozo de mundo, disfrutamos de la ilusión que puede hacer hasta una parte insignificante de un regalo (como un trozo de tela) y nos pusimos un poco al día de las novedades.
Para mí la Navidad no se había acabado. Me faltaba este trozo de celebración que siempre me alegra el fin de año. Esta vez, algo más tardío, no ha dejado de ser un momento de disfrute. ¡Gracias por todo!

Momentos TV

miércoles, 13 de enero de 2010

Sé que es antiguo, pero es genial... ¡un momentazo! Si no fuera por cosas así, no habría mucho que salvar de la televisión.



Encuentros y desencuentros

Por esas cosas del destino, coincido en Madrid con un amigo, ex compañero de colegio, al que no veía hace un poco menos de la mitad de nuestras vida. Lo mejor es comprobar que el tiempo pasa, que ya no somos los mismos, pero en el fondo, seguimos teniendo algunas cosas en común y vamos descubriendo otras nuevas. Recordar viejas historias sin mayores explicaciones siempre es agradable, por eso del lenguaje común y de unos personajes conocidos.
Nos seguiremos viendo cuando terminen mis exámenes y tenga algo más de tiempo libre, para seguir disfrutando de gratos encuentros por la ciudad.

Los desencuentros, por el contrario, fueron el el camino de vuelta a casa. Nada peor que un autobús lleno de gente para darse cuenta de la mala educación que reina en las calles. Y lo paradójico es que esa actitud no viene de la gente joven como suele asumirse, sino de los viejos y viejas (no se les puede llamar ni adultos mayores ni usar otra fórmula de cortesía cuando no se le merecen) que se creen con un derecho adquirido por edad para adueñarse de los espacios públicos, asientos, pasillos, bajadas y paradas de autobús.
Lo primero, es no respetar el orden de llegada y la facilidad que tienen para colarse -y si es necesario, empujarte- y pasar antes que nadie. Con lo fácil que es esperar y dejar que alguien les ceda el paso. Hoy un viejo casi me "baja" del autobús por su urgente necesidad de salir, arrastrando lo que sea necesario, sin pedir perdón por su actitud. No contentos con eso, en la parada siguiente, otro viejo le gritó a una señora para que se "quitase de en medio", es decir, para que él pudiese bajar antes que nadie.
Una actitud cívica no tiene edad y si ellos se llenan la boca con la falta de respeto de una juventud cada vez peor, quizás lo mejor sería que se mirasen un poco el ombligo para estudiar sus actitudes frente a la sociedad. Ahora mismo recuerdo a una mujer en el metro, con la que coincidí un par de veces, que entraba gritando al vagón para que le desocupasen un asiento, además uno en particular cerca de la puerta, sin importar quien estuviese allí sentado. ¿Es eso una sociedad moderna y civilizada? No, no es más que una sociedad con intenciones de serlo.

¿Es necesario seguir haciendo el ridículo?

martes, 12 de enero de 2010

Me muero de la risa con la noticia de que la OMS encargará una evaluación externa para que diga si ha actuado de forma exagerada en el tema de la Gripe A, debido a las acusaciones de connivencia con las empresas farmacéuticas.
Me imagino que el estudio estará más amañado que una investigación interna y la OMS, seguramente, saldrá impune, pero con un halo de legitimidad que le tranquilizará la conciencia a los responsables de este absurdo al que se nos ha sometido el pasado año.
A estas alturas, deberíamos estar todos muertos y asustados, con Tamiflú hasta las orejas. Pero no, estamos igual que antes, incluso antes que de la gripe porcina, y esperando la nueva pandemia que vendrá en los próximos años y que, milagrosamente, se curará con el mismo medicamento o con alguna nueva variación.
Ya veremos lo que hacen los gobiernos con los excedentes de la dichosa vacuna, mientras las empresas farmacéuticas disfrutan de los millones de dólares ingresados en caja gracias al miedo. Pero lo peor de todo no es su actuación -ya de por sí deplorable y condenable-, sino el hecho de que dentro de unos meses y ante la nueva amenaza que nos anunciarán, volveremos a sumirnos en el terror y a actuar como borregos, llenando de páginas y de horas de televisión la magnitud de la pandemia que acabará con la mitad de la raza humana, para luego diluirse entre un par de estornudos más y un poco de fiebre.
Siento mucho las pérdidas humanas por la gripe A, pero no son más que las del catarro común, los accidentes de coche y mucho menores al cáncer, al Sida o a cualquier otra enfermedad.
Creo que me reiré más aún cuando tengamos los resultados. Quizás hasta nos sorprenden al determinar que la pandemia viene con más fuerza en el periodo 2010-2011 con lo que podrían justificar su actuación como preventiva, acertada y exitosa. Ya veremos lo que nos cuentan.

Live from the Artists Den: The Swell Season y "Falling slowly"



Nuevo artículo publicado...

Ayer me llegó a casa el nuevo número de la revista Versión Original, con un artículo mío en su interior. El tema general era "La Crueldad", y yo elegí el dolor de envejecer en dos películas de 1950: Eva al desnudo (All about Eve, Joseph L. Mankiewicz), con una enorme Bette Davis; y El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard, Billy Wilder), interpretada por una magnífica Gloria Swanson.
Debo decir que me han gustado mucho las fotos elegidas para el artículo y cómo ha quedado: sobrio, limpio y claro.
Ya he entregado dos más, para febrero y marzo (a ver si se publican) y tengo que comenzar a trabajar en el de abril que va sobre "Ventanas". Mi película elegida es "La duda" (Doubt), con Meryl Streep, Amy Adams, Philip Seymour Hoffman y Viola Davis, porque la realidad que vemos a través del cristal no siempre es la verdadera.

Nuevo disco de The Swell Season

Ya tengo en mi poder el nuevo disco de "The Swell Season", los mismos de la película "Once". Y pasan directamente a mi Ipod para escucharlo una y otra vez. Seguro que me atreveré a decir algo de ellos en los próximos días, pero probablemente será algo bueno por lo que he escuchado y por lo que me gustan.
El disco se llama "Strict Joy" y yo tengo la Deluxe Edition con ¡32 canciones!, mezcla de disco de estudio y muchas versiones en directo... un lujo.

Cambios en el blog...

lunes, 11 de enero de 2010

Hola a todos... como se puede ver, hay cambios en el blog. Me gustaría conocer las opiniones y las sugerencias de los lectores. Por favor, dejarlas en los comentarios.

El cambio no sólo es en el fondo y el color, también cambia la letra, la tipografía y el tamaño. Por eso necesito saber si se lee bien, mejor o peor que antes y la impresión que tengan al respecto.

¡Gracias!

sol + nieve... el día después. Y otros temas...

Hoy las calles son un peligro: la mezcla de nieve, hielo, agua y sol conforman un espectáculo impresionante, pero a la vez complicado para los peatones. ¡Cuidado al salir!
Al menos el pronóstico es que hoy suben un poco las temperaturas, pero vuelve la lluvia... y con mucha intensidad. Menos mal que este invierno iba a ser cálido y seco.
Si no fuera por los que predicen el tiempo, nuestra vida sería más aburrida. Y no tendríamos cómo sorprendernos al salir a la calle con paraguas, cuando luego hace un espléndido sol o salir en manga corta por las altas temperaturas, cuando luego hay un viento frío que te pela.
Estos días, eso sí, no ha habido lugar a equivocaciones: se anunció una ola de frío polar y así la tuvimos. Nunca había salido a la calle con tantas capas de ropa, gorro, bufanda y guantes, y aún así tener frío. Hasta pensé en comprarme unos calzoncillos largos... de momento, me he arrepentido.

Cambiando de tema, estoy un poco cansado de la poca seriedad que tiene la gente con respecto al correo electrónico. No lo digo en plan "familiar" o "amistoso", porque ahí somos todos un desastre. Pero en el plano profesional y, sobre todo, en la relación con el cliente, mi experiencia está siendo nefasta.
Seis reclamaciones por e-mail más tarde, todavía no se ponen en contacto conmigo la gente de Ofertix que me envió un producto que no corresponde con lo que pedí por Internet. Lo mismo me pasa con Carrefour Online, que me trajo un pedido el sábado con cosas que no corresponden y aún nadie me escribe, después de haber enviado un correo ese mismo día. Y así con otros correos de los que no recibo ni acuse de recibo ni nada, y tengo la duda de si han sido recibidos o no.
Hablamos de la Sociedad de la Información, de nuevas tecnologías y de modernidad, pero hay muchos que viven en el tiempo de las cavernas y se niegan a asumir ciertas reglas de etiqueta acordes con los avances. El correo es tanto o más útil que el teléfono y puede ser absolutamente inmediato si la gente se encargase de gestionarlo de forma adecuada. Pero muchos se niegan a hacerlo o se buscan estúpidas "reglas" como yo lo reviso 3 veces al día, sino me quita tiempo. Pues a mí nunca me lo ha quitado. Es más, me facilita mucho más el trabajo en general que el teléfono, siempre más largo y engorroso que una breve gestión por e-mail.
En fin, que hoy me tocaba desahogarme al respecto.

Nieve en Madrid... otra vez

domingo, 10 de enero de 2010

Esta tarde tocó periplo por el centro con mi amiga Mar. Y nos pilló la nieve de camino a la Plaza Mayor, pero nos permitió jugar un rato, deslizarnos por las calles, tirarnos algunas bolas de nieve y volver a casa más mojados entre tanto frío.
Al menos ya tengo mis tareas hechas y sólo me queda enviarlas por e-mail para que las vean mañana por la mañana. Han sido días productivos y muy entretenidos. Que sigan así...

Cine con aspiraciones... (II)

jueves, 7 de enero de 2010

Siguiendo con la idea del cine, recuerdo dos cosas que me han ocurrido en el último tiempo, motivadas por los post comentando películas que he colgado en mi blog.

La primera de ellas fue de una persona que, de una forma u otra, "reclamaba" la necesidad de que me centrara en aquellas películas que "aportan más", que "culturizan", que tienen "contenido", porque le llamaba mucho la atención que yo hiciese comentarios, precisamente, de "otro tipo de cintas". Es decir, vino a comentar que en mi blog hacía referencia a aquellos títulos que nadie más comentaba. (Cosa que no es cierta)

La otra experiencia que tuve fue respecto al tono de mis comentarios. Que yo hablaba como un espectador y no como un crítico, que no enseñaba ni contextualizaba el momento sociopolíticohistórico de las películas sobre las cuales escribía. Todo esto sin molestarse en preguntarme lo que me resultaba más cómodo y lo que me gustaba más hacer.

Mi respuesta a estas personas ha sido la misma: yo soy un espectador a quien le gusta ir al cine y que escribe sobre ello. No soy profesional del lenguaje audiovisual (ni pretendo serlo), no soy experto en teoría del cine, no tengo una cultura cinéfila suficiente y, quizás lo más grave, es que no pretendo tenerla y, en caso de que la tuviera, no la usaría como "arma" para demostrar mis conocimientos. No voy a escribir sobre cosas que no me gustan (al menos no de forma voluntaria en mi blog) y no pretendo dar lecciones a nadie.

Por último, sólo quiero decir que me aburren intensamente las filosofías acerca del cine y lo que lo rodea, al igual que la música y el arte. Tal como decía ayer, el cine es cine y no hay que pedirle más de lo que pretende a cada una de sus producciones. Lo mismo pasa con la música. Britney no es cantautora, así como Silvio Rodríguez o Pablo Milanés no son parte de los Backstreet Boys. Pero todos merecen un hueco en el mundo de la música mientras haya gente que quiera escucharlos. Cada uno elegirá lo que quiere ver o escuchar, sin que eso deba ser juzgado por los demás.

Igual pasa con el cine: Pretty Woman era una comedia sin aspiraciones, romanticona y entrañable. Nunca quiso ser "El ciudadano Kane" o "La Naranja Mecánica", pero eso no le resta valor. Prefiero una película honestamente simple a una paja mental con pretensiones de convertirse en cinta de culto, habitualmente infumable. Ejemplos así hay muchos, pero igualmente son muchos los "críticos" que se negarían a reconocer las bondades y aciertos de "Mi gran boda griega" por miedo a perder ese halo "cool" y "alternativo" que otorga una posición como la suya. Por eso no me llamo crítico ni escribo críticas. Simplemente redacto comentarios "a pie de calle" de aquellas cosas que veo en el cine, como un mero espectador.

El cine con aspiraciones...

"Es absurdo pensar que el único cine bueno es el que ven unos pocos", dijo en agosto Ignasi Guardans, director general del Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales (ICAA). Y siguió: "El cine no se hace para ponerlo en las vitrinas de un museo. Eso es otra cosa. Artística quizá, pero otra cosa".

Estoy dando vueltas alrededor de las distintas concepciones que se tienen del cine: como agente educador, como ente provocador, como forma de comunicar, como medio de expresión artística, como mero entretenimiento, entre otras. No consigo aún decidirme por cual es la que más me convence. Pero las palabras de Guardans, en relación con la Ley de Cine en España, me provocan ganas de seguir pensando.

De momento me quedo con la idea de que el cine está por encima de todas esas divisiones academicistas, filosóficas, políticas o intelectuales. El cine es cine y punto. Es todo y nada a la vez. El cine con aspiraciones resulta, a la larga, terroríficamente vacío e inútil.

Blogueros pedantes

Me alucina la facilidad con la que la gente emite juicios, sentencias y dogmas, como si de verdades absolutas se tratase. Una cosa es que la Web permita la existencia de blogs -entendidos como micromedios de comunicación- y otra muy distinta es que sus autores se sientan con el derecho a exponer "su verdad" como la única. ¿Acaso no es una de las principales críticas que se le hace a un personaje como Jiménez Losantos?

Hay un exceso de pedantería abrumador en una democracia comunicativa que no se ha comprendido del todo bien: no todo el mundo puede (ni debe) creerse periodista. No por tener una tribuna en la que poder expresarse, un título universitario cualquiera o escribir en algún medio de comunicación uno se convierte automáticamente en un profesional. Un periodista es más que un "mediador informativo" y, por supuesto, mucho más que un "opinólogo". Un periodista es una persona que ha estudiado para ser lo que es, de la misma forma que un médico, un abogado o un electricista. Seguro que nadie se siente "electricista" por cambiar una bombilla.

Es una de las cosas más lamentables de la democratización en Internet, de la cual estoy completamente a favor, pero se deben asumir ciertos errores y, sobre todo, enmendarlos. La labor comunicativa no es simplemente la de exponer cosas ante un público, sino de ponerlas en un contexto, de comentarlas, de darles consistencia, de informar, de interpretar. Para llegar a opinar con criterio es necesario acumular una amplia experiencia y tener una suficiente madurez periodística, profesional, personal y social.

Y hablo de madurez social entendida como responsabilidad social, una responsabilidad que muchos se echan al bolsillo con la simple intención de expresar unas opiniones, la mayoría de las veces, sesgadas y subjetivas, sin más base y argumentos que una tergiversación informativa o una mente tan pequeña que cree saberlo todo y ser dueña de la absoluta verdad.

Lo siento, pero no. Hay que ser consecuentes y responsables. Tenemos que actuar como "censores" (no me gusta la palabra) de nosotros mismos y asumir un importante deber social: el respeto por los demás y por la labor periodística; la innegable evidencia de que no somos dueños de la verdad y, quizás lo más importante, debemos evitar los juicios de valor sin fundamento, porque sólo pueden generar crispación y polarizar las posiciones dentro de la discusión. No es una lucha de izquierda y derecha o de ricos y pobres; es un tema que abarca a toda la sociedad, sin distinciones.

Como blogger, sólo puedo hacer un llamado a mis compañeros y colegas a tener cuidado con lo que hacemos o decimos. Quizás es más inteligente por nuestra parte proponer temas para la agenda de discusión y mostrar las distintas vertientes, alejándonos de la vacuidad de unas opiniones, además muchas veces anónimas, que a la larga no aportan absolutamente nada. Así, entonces, nuestro papel en el desarrollo de una sociedad de la información es prácticamente nulo y contraproducente. No todo es información y menos aún, noticia. Seamos más modestos y no nos sintamos dueños de una verdad que, como ya he dicho en posts anteriores, es tan variada como personas en el mundo existen.

Navidad, Reyes y otras fiestas de guardar

miércoles, 6 de enero de 2010

Hoy se celebra en España los Reyes, otra de las fiestas católicas que se mantienen a pesar de las intenciones laicistas de las últimas décadas. Pero es que una cosa es que te obliguen a estudiar religión o que la Iglesia tenga mayor poder en las decisiones, y otra muy distinta es perder cualquier excusa para disfrutar de vacaciones.


El 8 de diciembre se celebra la Inmaculada Concepción, que junto con el día de la Constitución (el 6), siempre hace un agradable puente para tirarse casi 5 días fuera del trabajo. Lo mismo con semana santa, la Almudena, Navidad y la de los Reyes, entre otras. Porque para santos patronos, vírgenes y lo que implique un descanso, son todos ultra religiosos. Es el doble estándar que encontramos en todas las culturas de forma inevitable.

Pero bueno, el tema del post no sólo trataba sobre esto. También estaba pensando en la ilusión de los niños respecto a Papá Noel, los Reyes Magos, el ratón de los dientes (el ratoncito Pérez por estos lados) y otras tantas falacias que nos encargamos de mantener sin sentido alguno. ¿Cuál es la repercusión positiva de estas creencias? Hasta donde me aventuro, ninguna.

Los padres se esmeran en coordinar, planear y gastar todos los recursos posibles para "satisfacer" a sus sedientos y consumistas hijos. Sí, hay excepciones a la regla, pero la generalidad es gastarse dinerales absurdos en regalos que, como mucho, tendrán una vida útil de 2 semanas antes de romperse, gastarse las pilas (que nunca se reponen, otro misterio) o de quedar en el olvido. Sin ir más lejos, en una de las últimas visitas al supermercado, en la caja de al lado, una mujer se gastó más de 550 euros en muñecas y cochecitos... ¡una burrada!

Además creo que la verdadera ilusión de los niños no tiene nada que ver con la figura de Papá Noel, de los Reyes o del ratón, sino que con el "premio" que implica: regalos, dinero, recompensa. ¿Tiene entonces algún sentido?

Y más allá del dinero, ¿por qué son necesarias estas creencias? ¿Nos dejan alguna enseñanza para el futuro? Sí, que a los pequeños se les puede engañar todo lo que queramos a costa de nuesto goce ante su dulce inocencia. ¿No es eso un acto egoísta de los adultos?

Me gustaría conocer las experiencias de los ocasionales o asiduos lectores del blog (además de mi mamá, la fiel comentarista). Quizás me estoy perdiendo toda una perspectiva y me gustaría poder verla.

El mediático adiós de Sandro

martes, 5 de enero de 2010

Creo que nunca había sido capaz de dimensionar la relevancia mediática que provocaría la muerte de Sandro. En Internet, además de los medios de comunicación que no han escatimado esfuerzos para recordar la figura de "El Gitano", los blogs se han llenado de referencias al artista, al igual que la red de vídeos YouTube e, incluso, redes sociales como Facebook y Twitter, que no se han quedado atrás en la despedida del cantante.

Nunca fui fanático de Sandro, pero es innegable la larga sombra que deja en la vida de mucha gente de mi generación y de las anteriores, sobre todo en Argentina. Sus últimos años, con continuos ingresos hospitalarios y problemas de salud, ya mostraban un poco la vigencia del ídolo, pero debo decir que me han sorprendido muchas reacciones, incluso de gente muy joven, que lo recordaban gracias a sus padres.

Desde este blog sólo sumo un pequeño homenaje más: un vídeo de su actuación en el Festival de Viña del Mar en 1975, antes de que yo naciera, donde demuestra su fuerza y magnetismo. Canta: "Rosa, Rosa".


Compras por Internet

Debo reconocer que soy un asiduo comprador por Internet. No, no me paso el día gastando dinero que no tengo. Pero sí, en el caso de que vea una buena oportunidad, no lo dudo dos veces: lo compro. Es fácil, sencillo y cómodo. Compro desde casa, pudiendo comparar productos y leyendo comentarios de otras personas. Es una compra informada la mayoría de las veces y algo compulsiva en otras. De todas formas, actualmente es fácil cancelar los pedidos o devolverlos en caso de no estar contento con el resultado.
Todo esto lo comento porque confío plenamente en las compras por Internet. He adquirido desde licencias de software hasta zapatos, pasando por DVD, música, camisas, ropa interior, libros, cosas de cocina, etc. Y siempre hago una apología de ello a quienes todavía tienen miedo a comprar por la Web.
Pero la semana pasada tuve una experiencia que está, de momento, ensombreciendo mi historial de comprador on-line. Compré una manta de cuchillos de cocina, portátil y cómoda. Después de un mes de esperar el pedido (unos cuantos días más a partir de la fecha indicada), me llega otro producto que, aunque se podría considerar similar, no tiene nada que ver con lo que pedí.
En ese mismo momento, intenté contactar con la "tienda" a través de su página o de algún número de atención al cliente. Sólo encontré un formulario de correo que en 6 días he cumplimentado en dos ocasiones sin que nadie se haya puesto en contacto conmigo todavía. ¿Es eso un eficaz servicio de postventa?
Muchos saben lo pesado que puedo llegar a ser cuando quiero. Señores de "Ofertix" (las cosas se dicen con nombre y apellido), si no me dan una pronta solución, van a saber lo que es un cliente molesto. Muy molesto.

Cada vez

sábado, 2 de enero de 2010

Cada vez que lo ve pasar, su cuerpo se estremece por completo. Siente el deseo guardado de tantos años, pero no el mismo de siempre; es uno nuevo, lleno de culpas y miedos, de calor, de pasión contenida.

Él la había conquistado con el primer cruce de miradas, pero ella no se dio cuenta hasta unas cuantas palabras después, unos 3 libros compartidos, un par de aperturas de corazón y una sonrisa limpia. Ella no pensó que le ocurriría algo así, y se dejó llevar.

Cada vez que lo ve pasar, ella recuerda sus ataduras, sus andanzas, sus historias. Quiere borrar algunas, perpetuar otras. Quiere correr, quiere gritar. Pero su silencio calla más que un gesto ausente, que una mirada tibia, que un beso a través del cristal.

Cada vez que lo ve pasar, su sonrisa se ilumina y se borra de forma precipitada. Sus ojos brillan, para luego deshacerse en sombras verdosas. Sus dientes murmuran amores y sus labios callan pasiones.

Cada vez que lo ve pasar, siente ganas de volver a empezar, de retroceder y cambiar sólo algunas cosas. Incluso, de ser más valiente ahora, cuando quiere cambiarlas y cree que no puede.

Cada vez que lo ve pasar, se siente un poco menos mujer, se muere un poco.

Cada vez que lo ve pasar, rueda una lágrima por su cara, rodea su torso y se pierde en la mano doblada sobre su regazo dolorido.

Blue Moon

viernes, 1 de enero de 2010

Por esas cosas de la vida, ayer 31 de diciembre de 2009 era noche de "Blue Moon". Pero no de la famosa canción, sino del fenómeno que implica la coincidencia de dos lunas llenas en un mismo mes.
Como cada día se aprende algo nuevo, esto fue lo que aprendí ayer (bueno, más bien hoy por la mañana): es un hecho que se repite -dicen- cada dos años y medio, aproximadamente, pero que en algunas ocasiones, tiene una frecuencia menor (en 2018 habrá 2 con un mes de diferencia: enero y marzo).
La próxima "luna azul" o "luna triste", se producirá en agosto de 2012. Es decir, que quienes como yo se perdieron ayer la famosa "Blue Moon", tendremos que esperar todo este tiempo para poder presenciarla. De todas formas, no sólo me la perdí por estar en cama con un gripazo de cuidado, sino porque como a Madrid le está gustando esto de la lluvia, poco se veía el cielo como para disfrutarlo... "el que no se consuela es porque no quiere".
Pues eso, un poco de conocimientos nunca está de más. Lo que no entiendo es que, con lo que me gustaban a mí estas cosas de pequeño y la cantidad de cosas que he leído en mi vida, cómo es que nunca había reparado en este fenómeno.

Lista de propósitos para el 2010

Como ocurre en Año Nuevo, una fecha que cada día tiene menos de interesante y más de extravagante, la gente suele proponerse cosas que, generalmente, nunca llega a cumplir. Yo he decidido hacer mi lista de propósitos para el 2010:

1. Dejar de morderme las uñas.
2. Tener más tiempo para estudiar y leer, y menos para cosas poco trascendentes.
3. Acabar mi libro de cocina y publicarlo.
4. Apuntarme a yoga y dejar de buscar excusas (aunque un trabajo estable seguro que me ayuda a dejar de buscar excusas).
5. Escribir más en todas las variantes: reportajes, comentarios de cine, blog, cuentos, etc.
6. Ir a Roma, o volver a Paris o a Lisboa.
7. Viajar a Chile a ver a la familia y a los amigos.

Creo que con estos 7 propósitos ya tengo material suficiente para todo el año. ¿Cuántos cumpliré?