Llevo unos días de no parar, pero así es la vida. Y tengo la cabeza en mil partes, pero en ninguna a la vez.
Han operado a mi padre de un cálculo renal (todo bien), tengo mucho que estudiar, que leer, que escribir y el tiempo parece que juega en mi contra. Necesito dedicarle minutos a mi libro de cocina, poder hacer las cosas de la casa, preocuparme de solucionar algunas cosas.
Pero no importa, porque organizaré mi agenda como sea y conseguiré las horas necesarias para sacar todo adelante. Si lo he logrado antes, ¿por qué no ahora?