Hizo cantar y bailar al público como solamente pocos pueden hacerlo. Es más, nunca había visto una "coreografía" tan grande. Y el hecho de contar con espacio disponible, ayudó. Incluso, hubo ciertos grupos de personas que no pararon de bailar, saltar y moverse por todo el recinto mientras la canaria animaba desde el escenario.
Repasó más de la mitad de los temas de su último disco y retomó algunos de sus clásicos como Bebes de mí, Contigo, Pa' ti no estoy, Si tú no estás, El talismán, Sonríe, Hoy, A fuego lento, Soñaré, Aquel corazón, entre otros. Dos horas de un concierto imparable, lleno de energía y buenas vibraciones.
No puedo ser muy objetivo con ella, pero sinceramente ha sido un momento de disfrutar, cantar y bailar como pocos. Quienes no la han visto actuar en vivo, no saben lo que es. Siempre se dice que un artista verdadero se crece en el escenario, y Rosana supera con holgura cualquier medida. Ella sí sabe lo que es espectáculo, fiesta y hacer disfrutar a sus seguidores como pocos.
(Gracias por el regalo adelantado de cumpleaños querida Amelie).