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martes, 28 de julio de 2009

Con este post igualo el número de entradas que el año pasado hice en mi blog. No está nada mal que, antes de comenzar el octavo mes del año, ya haya superado las 100 intervenciones. No sé cómo acabaré este año, pero la meta es llegar algún día a un mínimo de un post diario.

Y como esto va de compromisos, me comprometo a:

1. Continuar y acabar con el libro de cocina tanto tiempo postergado.
2. Ponerme las pilas con lo que podría ser mi primer libro de relatos.
3. Dedicarme a estudiar tranquilamente en mi regreso a la universidad después de 7-8 años.
4. No dejar de lado las posibles cooperaciones en revistas o sitios Web dedicados al cine.
5. Escribir, escribir y escribir. Es la actividad que me da vida.

"Mi estúpida Anacrusa"

Otra vez me ha vuelto a impresionar la potencia de los textos de César Augusto Cair. La primera vez fue con "Eva ha muerto" -que él mismo dirigía- y esta vez con "Mi estúpida Anacrusa", una amarga historia de amor enfermizo, en la cual deja la dirección en manos de Doriam Sojo.

El texto se desgrana entre los celos, el desamor, los traumas, el dolor y la fragilidad de una mujer, sobre la que recae la gran responsabilidad de la trama. Si bien el resto de personajes son meros accesorios de su desgracia, saben ocupar correctamente el lugar en la tragedia sin ensombrecer el conflicto interno de la protagonista. La actriz María Laza lleva a Anacrusa con soltura e intensidad, configurando una creíble representación del desequilibrio y la angustia.

Con una puesta en escena simple y eficaz, quizás con algunos pequeños fallos en la dirección que deberían pulirse en las próximas representaciones, "Mi estúpida Anacrusa" es una alternativa eficaz y satisfactoria. Es bueno saber que fuera del gran circuito, hay toda una producción independiente que es capaz de convencer y cautivar a un público aún muy reducido.

Lo grandioso y lo inmediato

jueves, 23 de julio de 2009

Hoy no me inspiran ni la filosofía ni los grandes pensadores ni los comentarios vertidos con amor. Hoy la musa de mis palabras no es más que la cruelmente llamada "caja tonta". Pese a su vapuleada reputación y a un proceso autodestructivo permanente, todavía tiene cosas que decir.

No me inspiro en Ana Rosa ni la Ruleta de la Suerte ni Belén Esteban ni en los documentales. Me inspiro en una serie, una de las tantas de las que me he declarado fanático y de la cual me tocó ver ayer los últimos 3 capítulos: "Anatomía de Grey" o "Grey's Anatomy".

Fueron dos los mensajes que me llegaron profundamente:

1. Que un grandioso día comienza como cualquier otro y que no sabes que será un día grandioso hasta después de que se transforma en eso.

2. Que las cosas deben hacerse ahora, pronto, rápido. Porque la vida es demasiado corta y nunca sabemos cómo ni cuándo acabará.

Obviamente ellas cobran mucho sentido en un entorno médico y, más aún, en uno dramático. Tengo la suerte de no vivir en ninguno de los dos, pero la vida cotidiana nos hace sentir una seguridad que no tenemos asegurada. No tomamos riesgos ni saltamos de altos puentes. Eso no nos garantiza una vida larga y tranquila. Al revés, sí nos firma una vida plana y monótona.

La idea de que un día grandioso comienza como todos, me pareció de una trascendencia importante, además de extrapolable a muchas otras situaciones o personajes de la vida. Nunca sabemos cuando nuestras decisiones se transformarán en definitivas o redirigirán el curso de nuestra existencia. Nunca sabemos si al poner el pie fuera de la cama el suelo estará allí o si al girar en una esquina nos encontraremos un nuevo mundo delante. Nunca sabemos si conocer a una persona nos cambiará el orden de las cosas.

No tenemos nada seguro: el amor, la salud, el dinero, el trabajo, la fe; ni siquiera la familia. Pero seguimos empeñados en aferrarnos a todo aquello que nos brinde algo de estabilidad, una cuerda a la que agarrarnos en este continuo salto al vacío. No lo digo de forma negativa, porque esos puntos de seguridad son maravillosos y son los que nos permiten realizar nuestros sueños. Sin embargo, muchas veces es mejor dejarse llevar y soltar aquellas amarras que nos atrapan fuertemente, al punto de que muchas de ellas nos hacen unas heridas imborrables.

En cuanto a la idea de la inmediatez, de no dejar pasar el tiempo innecesario, ya se han dicho y escrito demasiadas cosas. Simplemente quiero agregar que si alguien tiene algo que decir o preguntar, que lo haga ahora. Quizás mañana podría ser demasiado tarde. Seguro que el otro nos lo agradecerá.

Masticando ideas

martes, 21 de julio de 2009

Llevo un par de años masticando una idea para un libro. No es nada original, pero me siento tentado por hacer un estudio general sobre el concepto del amor, desde una perspectiva global. Inicialmente, había pensado en referirme a los distintos tipos de amor: maternal, fraternal, platónico, prohibido, perdido, etc.; pero es probable que acabe en la repetición y en el lugar común.

Por supuesto, sin ánimo de profundizar en las razones, este proyecto se había ido quedando guardado en lo más profundo de mi disco duro. Es cosa arriesgada ponerse a hablar de amor sin sonar cursi o relamido. Y aún me faltan las herramientas para poder hacerlo con cierta perspectiva.

No obstante, desde hace unos cuantos días, he recibido ciertas señales que han reavivado este proyecto: una columna de Arturo Pérez-Reverte en la revista dominical del periódico ABC (http://xlsemanal.finanzas.com/web/firma.php?id_edicion=4347&id_firma=9230), un comentario en mi blog que dejó mi mamá ("la vida nos enseña a golpes a veces y hace cambiar nuestras propias ideas absolutas por otras donde esté sobre todo el Amor, y nos hace ver que aun los más equivocados para nosotros, tienen mucho que enseñarnos"), y la sensación de que una vida sin alguna manifestación de amor, es una vida incompleta.

Los individuos, hombres o mujeres, necesitamos desarrollar una expresión de amor. Algunos lo hacen a través de la pareja, otros de la maternidad/paternidad; otros, lo encaminan hacia la filantropía, la entrega, el servicio o la oración. ¿Es alguna de estas expresiones mejor que la otra? No, simplemente porque el amor no tiene más sentido que el sentido que cada uno le da a su propia forma de manifestarlo.

Después de haber hecho una lista larga sobre las posibilidades del amor, he llegado a la conclusión de que el amor -o Amor con mayúsculas- es solamente uno, el que soy capaz de entregar. Qué más da hacia qué o quién vaya dirigido. Creo que lo importante es que sea gratificante, cálido, que sirva de apoyo al otro y que, ojalá, sea recíproco.

Hace un tiempo -y vuelvo a citar a la jardinera del post de ayer- discutía con una amiga sobre el estado máximo del amor. Ella decía que era el "amar sin esperar nada a cambio". Yo no lo veo así. Lo siento. Soy más humano que espiritual, más egoísta que desprendido. Prefiero amar y ser amado. Pero no es una cosa de "si yo te amo, entonces tú me amas", como forma de competir con el otro. No, es simplemente que no hay nada más maravilloso en el mundo que sentirse amado, sin que nada más importe.

Luces y sombras (de mi propio Fotolog + un poco más)

lunes, 20 de julio de 2009

La vida está llena de contrastes y nosotros somos una constante paradoja.

Ya decía Derrida que el mundo estaba construido a través de pares opuestos y que, la única forma de llegar al conocimiento verdadero, era descomponiendo esas ideas. Deconstruyéndolas...

Pero Derrida se equivocó, como tantos otros, y terminó por destruir su propio argumento. Y la vida nos ha enseñado, de la misma forma, que hay claros y oscuros, que hay penas y alegrías, que hay luces y sombras. A lo que también debemos añadirle todas las tonalidades que hay en medio.

Lo dice una jardinera que tuve el honor de conocer el año pasado: cada uno tiene su propio color y lo bello del mundo es ver esas diferencias.

No cerremos las posibilidades a pares opuestos ni a paradojas simples. Dejemos de ver el mundo desde fanatismos y polarizaciones. Nuestro propio planeta nos enseña que los extremos polares son fríos y el centro ecuatorial es más cálido, más redondo y más amplio. Sin perder la consecuencia y la responsabilidad, es tiempo de darle al mundo un poco más de color.

"Harry Potter and the half-blood prince" (2009)

domingo, 19 de julio de 2009

Esta semana fui a ver la sexta película de la saga de Harry Potter y debo decir que, si bien me pareció mejor contada que la anterior, todavía no logra recuperar el vuelo de los primeros films, pero en la que reconocemos el brillo de Alan Rickman (Severus Snape), Maggie Smith (Minerva McGonagall), Michael Gambon (Albus Dumbledore) y el nuevo miembro de la historia: Jim Broadbent como el profesor Horace Slughorn.

Completamente centrada en dos hilos argumentales: encontrar la forma de destruir a Voldemort -y prepararlo todo para las últimas dos entregas- y la revolución hormonal a la que están sometidos los cada vez menos jóvenes magos. El resto de la trama que vimos en el libro, ha sido nuevamente ignorada por los guionistas, además de quitarse de en medio a una buena cantidad de personajes que, con suerte, aparecen en planos secundarios o mencionados en esta cinta.

Me vale el argumento de siempre (incluso lo digo yo muchas veces) que la adaptación cinematográfica debe abandonar la literatura para suscribirse al nuevo lenguaje, pero eso no implica que pueda desgranarse así todo un compendio de intrigas, miedos, enfrentamientos, problemática interna de los personajes, el aprendizaje y muchas otras cosas que han desaparecido en su paso a la gran pantalla.

Pese a todo, creo que HP6 gana en narración, en ritmo y en luz (pese a ser un libro bastante oscuro también) en comparación a la quinta parte. Quizás porque recuperamos al guionista de las primeras cuatro partes de la saga -Steve Kloves- y dejamos de lado al que convirtió a "Harry Potter y la Orden del Fénix" en una auténtica carnicería argumental: Michael Goldenberg.

Sin embargo, y me repito en esto, espero que en las próximas dos películas, al contar con el doble de tiempo "cinematográfico" para reproducir un único libro, se desarrolle de mejor forma la trama, se cierren las historias de forma adecuada y nos lleven al gran final que se merece esta saga mágica. Eso sí, y hago desde aquí un llamado, por favor no nos torturen con ese aburrido epílogo final.

Toda la p... mañana

miércoles, 15 de julio de 2009

No puedo creer que seamos tantos los enfermos en esta ciudad. No puedo asumirlo. Llevo más de 2 horas intentando comprar las entradas para ver Harry Potter 6 y no hay manera de conseguirlo. Lo único que pude ver es que para la sesión de las 18:30 en los Ideal estaba prácticamente llena.

De momento, la página tarda horas en cargar y luego da error. ¡Maldición! Que se pudran Harry, Voldemort y todos los que ya tienen las entradas...

"Gran Torino" (2008)

viernes, 10 de julio de 2009

Hace pocas horas, yo hablaba de una película que por recomendación tenía que ver, pero de la cual no esperaba prácticamente nada. Me imaginaba que sería una cuidada producción, con un ritmo pausado y lineal, muy dramática y espesa. Me equivoqué por completo.

La película dirigida por Clint Eastwood, se ha convertido en uno de los éxitos cinematográficos del año en España. Algunos la llaman la superviviente, porque ha estado más de 4 meses en cartelera y sigue atrayendo público, cosa que otras cintas -supuestamente blockbusters- como Transformers o Watchmen no han logrado ni de lejos.

No sé si me arriesgo al llamarla pequeña joya. Quizás todavía me dejo tentar por la emoción y la belleza de muchas de sus imágenes. Pero me puedo permitir estos excesos. Por algo es mi blog.

La trama comienza con la muerte de la mujer de Walt Kowalski (el propio Eastwood en una mezcla perfecta entre Ronald Reagan, Charlton Heston y Harry El Sucio: misógino, xenófobo, homófobo, republicano, tradicional y amante de las armas). Podemos entender que ella era su vínculo con lo cotidiano, con lo distinto, con los cambios del mundo. Así, nuestro protagonista se encuentra, de un momento a otro, solo contra los nuevos vecinos, contra su propia familia y, quizás lo peor, contra sí mismo.

Interesante el duelo dialéctico entre Sue (Ahney Her) y Walt, así como la relación de este último con Thao (Bee Vang). A través de ellos conocemos la enorme humanidad de un hombre que apenas parece un ser humano, y la inmensa riqueza que la confianza, el respeto y el cariño puede llegar a otorgarnos.

El guión, construido de forma tal que sin prisas, nos va desvelando los cambios en la vida de Kowalski y su evolución hacia una nueva conciencia. Nada es tan malo como parece e incluso, quienes nos rodean pueden enseñarnos más lecciones en la vida de las que imaginamos. Y todo en un continuo
crescendo, hasta llegar a un final esperado y sorprendente a la vez, pero filmado con delicadeza, con poesía, con una sabiduría que sólo la experiencia puede entregar.

Eastwood se ha plantado en una cómoda posición como narrador, extrayendo de su habilidad para contar historias los elementos precisos para no aburrir ni abrumar, para no cansar ni sorprender sin sentido. Quizás Gran Torino es uno de sus mejores ejercicios cinematográficos de los últimos años.

Compañeros tertulianos

miércoles, 8 de julio de 2009


Hoy celebrábamos, además del cumpleaños de mi mamá, la última tertulia literaria de la temporada 2008-2009, junto a Philip Roth y su libro "Indignación". Ahora, nos tomamos un descanso en julio y agosto, para volver con energías renovadas en septiembre. ¡Hasta pronto compañeros!

"LOL (Laughing out loud)" (2008)

domingo, 5 de julio de 2009

Definitivamente la comedia francesa tiene, sino siempre, en el 90% de los casos un humor que me gusta mucho, una mirada interesante, una acidez muy suya y algo que tiene mucho encanto.

Ya he disfrutado en los últimos meses con cintas tan dispares como "Bienvenidos al Norte", "El primer día del resto de tu vida", y aún tengo pendiente "Por fin viuda" y "Mi mejor amigo", todas ellas producidas al otro lado de los Pirineos. Y ayer me tocó hacerlo con "LOL", una comedia quizás menor, pero con mucho buen material.

El reparto se sostiene sin estridencias ni brillos particulares. No destaca Sophie Marceau como la madre-metome-en-todo-y-me-paso-mil-películas de una adolescente en plena etapa de descubrimientos. Tampoco lo hace Françoise Fabian como su madre. Y de los jóvenes, todos muy correctos, sin dar más.

Pero más allá de los créditos actorales, los puntos más altos de la película los daba el guión: la escena de la cámara Web y la visita a Inglaterra, donde dejan a los súbditos de la Reina Isabel como una manada de raros. No puedo dejar de mencionar a la fanática de Lady Di y a su hija, que me sacaron unas cuantas lágrimas de la risa.

El centro de la trama está en una juventud al día en las nuevas tecnologías, algo desencantada y apática, pero con sus propias motivaciones que les hacen entrar en conflicto con la anterior generación: sus padres. Pese a todo, más que profundizar en la naturaleza sociológica del fenómeno, la directora y guionista Liza Azuelos, muestra un efectivo panorama superficial que sirve como referente para entender o identificar muchas vivencias propias.

Con algunos puntos altos y otros más flojos, "LOL" se deja ver con cierta gratitud. No todo debe ser tan grave ni tan profundo. A veces, un poco de ligereza y superficialidad viene bien, más aún cuando las situaciones son tan cotidianas y reconocibles. Azuelos pasa del chiste fácil, pero se queda en la comedia simplona y en drama familiar menos oscuro. No obstante, creo que supera la experiencia con holgura.

Tantas novedades

viernes, 3 de julio de 2009

Debo agradecer una semana que, de momento, está saliendo bastante redonda:

1. Aprobé la selectividad, así que a partir de hoy me considero nuevamente un universitario con todas las de la ley. Y podré continuar con mi formación académica en tierras españolas. He obtenido una media de 6,76, siendo los puntajes más altos para Comentario de texto (9) e Historia (8). Como era de esperar, Matemáticas fue el más bajo -pero mucho más de lo que esperaba sin haber estudiado ni media hora-: un 4,75.

2. Ya tengo en mi poder una copia de mi primer artículo en la revista "Gestión Práctica de Riesgos Laborales", así que también me considero un autor publicado. Lo "especial" es que aparece con mi nombre completo, y no se hace de forma anónima como en el suplemento "Educared" o mis trabajos para Enagás o el INSHT. Sí, tiene que ver con el ego. Además, preparo el que sería mi primer artículo en la revista de cine "Versión Original", si es que pasa los filtros editoriales. Gracias Kike -fuente inagotable de energía y sabiduría- por tu ayuda.

3. Me siguen saliendo cosas: ahora estoy en la edición y corrección de la revista "Seguridad y Salud en el trabajo", mientras acabo con la edición de un curso online de Procedimientos Tributarios y sigo con los boletines de noticias de Enagás. Es que no paro.

4. Recibo innumerables fuentes de inspiración: el apoyo y el cariño de la gente, una obra de teatro, una imagen, etc. De esta manera, tengo en la cabeza varias ideas con forma de cortometraje, otras con forma de cuento y otras que tendrán que encontrar la vía para salir a la luz. Gracias a todos por tanto.

5. También tengo los espacios para recolocar las cosas y reforzar lazos de amistad. Después de una tormenta siempre nos reconforta la calma. Es bueno hacer balances, reconocer los errores propios y ajenos, ponerlos en común y crecer. Y por las fotos intercambiadas, las historias que a ellas se asocian y por compartir tantos momentos. Y las lecturas compartidas. Y las conversaciones largas y profundas. Y los cigarros compartidos. Y los desayunos para romper la rutina laboral.
Gracias por eso también.

6. Ya tengo en mi poder los billetes de avión para viajar a Nueva York en octubre. Imposible no dejar de soñar con ese día. Si llevo toda la vida en ello, soñar un poco más no me hará daño. Gracias Lonely Planet por la guía.

7. Y además se ha unido Daniela a mi lista de seguidores en el blog. ¡Bienvenida! Es todo un honor contar con tu presencia.

¿Podré quejarme de algo esta semana? ¡NO!

Desde los ojos de Pablo

jueves, 2 de julio de 2009

Antes de la lectura comenté mis traumas con los micrófonos y las cámaras: los nervios me consumen, se me traban las palabras, me sudan hasta los huesos. Pero no, la realidad es que los nervios me sirvieron para sacar un toque de humor, para hacer reír al público, incluso para obtener un aplauso espontáneo.

Creo que los años como profesor, después de mi universitaria timidez, me sirvieron para redirigir esa tensión interna y canalizarla a través de un acto de comunicación cercano y liviano.

Sí, las flores son para mí, pero es que con la foto que ha hecho Pablo recordé lo cómodo que me sentí con el micrófono en la mano. Es otra faceta más de un yo nuevo que, día a día, descubro.

"Eva ha muerto"

La palabra que resume este pieza teatral es: "sobrecogedora". No es nada fácil crear un monólogo de más de una hora y mantener el nivel sin caer en el facilismo y en la condescendencia a sí mismo. Y menos actuarlo, dirigirlo y digerirlo.

La historia nos muestra a un Adán condenado a vivir eternamente sin el amor de su mujer, a repetir una y otra vez las razones por las que se encuentra solo en un paraíso infernal. Su castigo es físico, psicológico y emocional. Es un hombre lleno de dolor, desgarrado. Tal como dice él: "desnudo de cuerpo y desolado de alma".

El actor, Sergio de Medina, está a la altura de las circunstancias. Sin más compañía que su voz y sin más artificios que su cuerpo desnudo, se convierte en un Adán completamente creíble y correcto, desgranando un texto muy bien construido y con una cuidada e inteligente dosificación de las tensiones emocionales, obra de César Augusto Cair, del Grupo de Teatro Fierabrás, quien también se ha encargado de la dirección.

Luego de este breve paso por las salas (1 y 2 de julio), habrá que esperar a septiembre para volver a verla en escena. En el blog de la compañía teatral encontraréis la información de las fechas y el lugar. (http://teatrofierabras.blogspot.com/)