¿La verdad?

miércoles, 7 de enero de 2009

Me encontré con este texto en un blog:

Cuando la verdad reaparece... (Ernesto Calabuig)

El pasado jueves 4 de diciembre de 2008 tuve la suerte de asistir al acto de presentación del libro del Dr. Óscar Soto El último día de Salvador Allende, que se celebró en la Casa de América de Madrid. Nunca mejor dicho "celebrar", pues escuchar las palabras del doctor Soto (médico de Salvador Allende), del embajador -y gran orador- Osvaldo Puccio (ambos estaban en el Palacio de la Moneda aquel nefasto 11-S-1973 mientras la aviación del golpista Pinochet realizaba su macabra tarea), de la hija de Isabel Allende, de Ernesto Ekaizer... fue una auténtica celebración de esa verdad que Allende predijo que reaparecería con el tiempo. Un acto de justicia, no un acto justiciero. Palabras calmadas, certeras, bien elegidas, la voluntariosa precisión del recuerdo 35 años después, los homenajes debidos. De ahí la emoción, la gran emoción.

Y esto es lo que respondí:

Creo que hay que ser muy cautos con la idea de "la verdad". Mucho se ha discutido acerca de cuál verdad es la real y cual es la imaginaria. Todo dependerá del prisma con que se le mire.

Como chileno, debo decir que en el caso del Gobierno de Allende y el golpe militar, hay aún un velo muy tupido que oscurece los acontecimientos, existiendo versiones completamente opuestas dependiendo de la fuente de información a la que acudamos.

Ejemplo de esto, es que el famoso informe Rettig que se hizo en Chile para oficializar la lista de detenidos desaparecidos bajo el régimen de Pinochet, se ha puesto en duda estas últimas semanas con la "aparición" de cuatro personas que figuraban en el registro como muertas por la dictadura.

Aún así, creo que las palabras de la Presidenta Bachelet son muy acertadas: cuatro casos no echan por tierra un trabajo de investigación ni menos el llamado de justicia de muchas familias que aún esperan información sobre sus parientes.

Con todo lo anterior, no quiero decir que el señor Soto mienta, sino que probablemente su verdad sea distinta a la de muchos otros chilenos. Y con eso, creo que se debe ser más cuidadoso y menos tajante, que las verdades absolutas son las que han llevado al mundo a conflictos absurdos. Sino, sólo basta con abrir cualquier periódico cada día.

1 comentario:

  1. Anónimo20:39

    hijo, sin comentarios, ese sr. no estuvo aqui, solo supo lo que le quisieron contar y no hay mas que hacer.
    Los que vivinos ese nefasto gobierno sabemos que no es verdad lo que se dice pero nada, la vida sigue y quedarse en el pasado como ellos es perder la paz
    mama

    ResponderEliminar