El menú de este año, está inspirado y guiado por las recetas de mamá:
Carne (redondo de ternera en España o pollo ganso, como se llama en Chile) con sandalio, una salsa hecha a base de aceite, ajo, huevo y migas de pan remojadas en vinagre. ¡Una especie de mayonesa muy sabrosa! Todo esto, acompañado de una ensalada de espinacas con tomate, aguacate (palta) y lo que encuentre.
Nada muy contundente ni en gran cantidad, porque luego viene un risotto a la milanesa, hecho con caldo de carne de verdad, azafrán, cebolla, vino blanco y cáscaras de limón, todo aderezado con unos filamentos de queso Grana Padano, para darle más cuerpo. Y éste es el plato principal.
Y de postre, la famosa espuma de limón de mi mamá, decorada con filamentos de chocolate, derretido al baño maría por mí mismo.
Gracias por toda la sabiduría culinaria del cuaderno de recetas que me hizo mi madre. A cada bocado me acordaré de ustedes y celebraremos a la distancia. Besos.