Por cierto... Feliz año nuevo

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Feliz año nuevo para todos.

Los medios nos dicen que no esperemos nada bueno del 2009, pero seguro que algunas alegrías nos traerá. No puede ser un año tan nefasto.

Sólo puedo pedir que en 365 días más, cada uno de nosotros pueda hacer un balance medianamente positivo o al menos, no tan trágico.

Las mejores bendiciones, los mayores placeres, las más grandes satisfacciones, los más geniales momentos, mucho amor, muchas risas y las ganas de seguir adelante.

Nos seguiremos comunicando.

"Australia" (2008), de Baz Luhrmann

martes, 30 de diciembre de 2008

Hoy he visto "Australia", la última película de Baz Luhrmann (el de "Romeo+Julieta" o "MoulinRouge"), con Nicole Kidman y Hugh Jackman como protagonistas. Las sensaciones son varias, contrapuestas, indefinidas.

1. La película se deja ver. Su metraje de casi 2 horas y 40 minutos prácticamente no se notan, porque el guión sabe muy bien entretener y enganchar con cada paso: romance, acción, suspenso, magia, malos malos y buenos muy buenos. En este punto, el director se apunta un tanto importante: al menos no resulta aburrida ni tediosa.

2. A cada momento, Luhrmann parece pedir un Oscar (o varios). Unos cuantos votos menos de confianza. Si no es la grandiosidad de la historia de amor, son las evocaciones a los grandes clásicos del cine -más o menos evidentes- como Lo que el viento se llevó o El mago de Oz, y a otras más recientes como Pearl Harbour (o Harbor, dependiendo del país... algo insólito de lo cual me acabo de enterar), de la cual hereda escenas muy parecidas. También la grandilocuencia de la banda sonora, en un continuo crecimiento hacia un final orquestado con precisión para obtener la lágrima (juego que gusta bastante a los miembros de la Academia), o simplemente la espectacular fotografía y los paisajes de un continente del cual se ha sacado poco partido, pero que el director explota hasta la saciedad.

3. Nicole Kidman. No puedo hablar mal de ella porque me parece una muy buena actriz, en gran parte de su historia. Pero es que esa cara que le han hecho, no es normal ni adecuada para una trama épica en un clima hostil. Ella no pierde el brillo de unos pómulos resaltados y sonrosados casi en ningún momento. Hay momentos de la película en los cuales se ve muy normal, pero hay otros en los que ella va por un lado y el botox, unos cuantos segundos más tarde. Y da una sensación muy extraña. Su contraparte, Hugh Jackman, cumple en el papel de galán aguerrido, atribulado por su pasado y con evolución hacia una nueva vida. Claro que también se despeina poco en medio del desierto australiano y tiene una forma muy extraña de ducharse, como si estuviese haciendo una demostración de musculatura ante un jurado exigente.

4. Descubrimiento importante: el narrador de la película, el actor más joven de la producción. Una joya que resulta más creíble que todo el decorado a su alrededor. Este es un punto que le debo al director de casting y espero que también a Luhrmann.

En resumen: he visto un film que es carne de Oscar a gran escala. La verdad es que no me sorprendería que arrasase con las nominaciones, aún cuando viendo los resultados de taquilla en Estados Unidos, no sé que ocurrirá. De todas formas, dudo que triunfe en las categorías actorales. Como mucho, alguna de efectos de sonido o visuales. Y nada en las de director o mejor película. No sería lo más adecuado.

Aún así, se deja ver y es una cinta hecha para el goce de los sentidos: el sonido está bien, las imágenes impresionan y las historias de amor gustan a todos. Tiene emoción, angustia, romance y ternura, todos ingredientes perfectos para gustar. Y no se hace tediosa ni excesivamente larga. Eso sí, quien tenga altas expectativas, que no espere salir con una gran sonrisa. Es mejor pensar en un grato momento de distracción cinematográfica y no mucho más.

I'm not there

domingo, 28 de diciembre de 2008

Gracias a las ventajas de Internet, el comercio y el mundo globalizado, tengo en mis manos una primicia: "I'm not there" de Todd Haynes, la película que hizo el año pasado sobre Bob Dylan y en la que participaron un número amplio de actores: Christian Bale, Richard Gere, Heath Ledger y Cate Blanchett, por mencionar a algunos. Lo insólito, es que todos ellos interpretaron a Dylan en distintos momentos de su vida. Y más insólito aún es que la única mujer es la que, a mi gusto, más se le parece. Si no me creen, juzguen.

Espero verla pronto para contar que tal me ha parecido. Y por cierto, también tengo "Then she found me", el debut de Helen Hunt como directora, que recién se estrena a mediados de enero en España.

Los padres de la criatura


Y no podía dejar de publicar la bonita foto que me regalaron mis papás en esta Navidad. ¡Muchas gracias!

Mr. Vértigo

Llevaba mucho tiempo con una tarea pendiente: leer a Paul Auster. Pues ya lo he hecho. No sé si he comenzado por uno de sus grandes libros o no, pero fue el primero que le han regalado, así que como a caballo regalado no se le miran los dientes (creo que la versión española es distinta, pero yo la digo a la chilena, como corresponde) me lo devoré en pocos días. Veredicto: me gustó mucho como escribe, aunque me pasó algo al final que me ocurre con muchos libros últimamente: el final me pareció demasiado "Disney" o poco rompedor, y cada día me cuesta más aceptarlo.

Me paso a otro párrafo, porque este tema merece discusión. Vale que a todos nos gustan los finales felices, románticos y con moraleja, pero estoy un poco cansado de que, tanto en la literatura como en el cine, nos tengan acostumbrados a esto. Trato de hacer memoria con una película de 2008 en la que me pasó lo mismo: si hubiese acabado 20 minutos antes del final, hubiese sido magnífica, pero se transformó en una ñoñería americana infumable. Lamentablemente, no recuerdo el nombre ni sobre qué iba, pero bueno, me sirve para expresar mi malestar ante esta necesidad de arreglar todo al final.

En la vida no todo es tan maravilloso y algunas veces todos nos caemos, nos equivocamos, lloramos, sufrimos y gritamos... y no siempre los finales son felices ni los malos son castigados ni la justicia inclina la balanza para el lado correcto. A veces, la realidad nos da lecciones muy duras, pero eso parece que no vende, que no queremos verlo. Pues yo sí. Quiero algo que me sorprenda, quiero un héroe que termine solo y desamparado, una heroína muerta, una comedia romántica que no termine en boda.

¿Por qué nos llamó tanto la atención el final de "Lost in translation"? Simplemente porque el final era desconcertante, abierto, magnífico. Una frase que nunca oímos y ya está. La vida continúa para todos.

Una de las cosas que más me gustó del segundo libro de la trilogía Millenium fue el final. Bien el autor podría haber llenado otras 20 ó 30 páginas para cerrar el tomo de "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina" con algo feliz, pero me gustó que lo dejase a la imaginación del lector, para que esta mente a veces boba que tenemos, trabaje algo más y nos haga pensar.

Poco pensamos. Cada vez menos y nos gusta que nos den todo mascado. Pues no y reivindico la iniciativa de desafiarnos, de provocarnos, no con sangre, sexo o rock and roll, sino con virtuosismo, arte e inteligencia. Esos son los verdaderos artesanos de los próximos años, los que conviertan su labor en una fuente de debate, en una motivación, en el inicio de algo nuevo y no en el "y fueron felices para siempre" ya tan manoseado.

Cine y vida diaria

Ya se acercan los estrenos con sabor a Oscar... en enero se estrenan "Doubt", con Meryl Streep, Philip Seymour Hoffman y Amy Adams; junto a ellos, "Revolutionary Road", con Kate Winslet y Leonardo Di Caprio; y "Milk", de Gus Van Sant, con Sean Penn. Las tres ya huelen a premio, no sólo por el reparto de cada una de ellas, sino por los directores y quienes están detrás de ellos.

Al menos, cuando ya llegue la ceremonia (que otro año más me quedaré sin verla, porque sólo la dan en los canales de televisión por satélite), tendré una visión más clara de las candidaturas y los ganadores. Tal como había posteado hace unas semanas, este año volveré a aventurar a los triunfadores una vez que me haya puesto al día y hayan salido las quinielas.

En el corazón ya tengo a unos cuantos favoritos, pero seré prudente y los anunciaré cuando sea debido.

De momento, dejo el cine de lado para dar los últimos retoques a los temas de Prevención de Riesgos Laborales en mi artículo que saldrá publicado en febrero o marzo si todo sigue su curso normal. Ya lo tengo prácticamente terminado -sólo me falta agregar unos cuantos párrafos para redondear un punto específico- y dentro de poco me han anunciado que vendrán más cosas.
Vamos a ver si es verdad.

Por lo demás, el resto de los días pasan con tranquilidad y dedicado a las tareas cotidianas.

Cocinando con mamá

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Estoy preparando la cena de Navidad...

El menú de este año, está inspirado y guiado por las recetas de mamá:

Carne (redondo de ternera en España o pollo ganso, como se llama en Chile) con sandalio, una salsa hecha a base de aceite, ajo, huevo y migas de pan remojadas en vinagre. ¡Una especie de mayonesa muy sabrosa! Todo esto, acompañado de una ensalada de espinacas con tomate, aguacate (palta) y lo que encuentre.

Nada muy contundente ni en gran cantidad, porque luego viene un risotto a la milanesa, hecho con caldo de carne de verdad, azafrán, cebolla, vino blanco y cáscaras de limón, todo aderezado con unos filamentos de queso Grana Padano, para darle más cuerpo. Y éste es el plato principal.

Y de postre, la famosa espuma de limón de mi mamá, decorada con filamentos de chocolate, derretido al baño maría por mí mismo.

Gracias por toda la sabiduría culinaria del cuaderno de recetas que me hizo mi madre. A cada bocado me acordaré de ustedes y celebraremos a la distancia. Besos.

Para los lectores de mi blog

lunes, 22 de diciembre de 2008

Desde mi voz escrita, desde el alma, con el corazón y mis manos, quiero agradecer a todos los que alguna vez pasan por aquí y me regalan algo de tiempo, de sus ojos, de su vida y pocas veces, algún comentario que enriquece y ayuda a alimentar mi blog.

Gracias a todos los que me acompañan en este viaje. Siempre sería mejor que fuesen más, pero mejor es que seamos pocos y buenos. Se disfruta más. Gracias por estar aquí, por caminar conmigo, por mirar lo que veo, por leer lo que digo, por disfrutar con las aventuras, desventuras y las idas de cabeza que, de vez en cuando, tengo.

Felices fiestas, feliz Navidad y que el 2009 sea un buen año para todos. Da igual si mejor o peor, al menos que sea distinto.

Besos y abrazos.

Aprendí de ti - Soledad Guerrero

Me topé hace unas semanas con esta canción por casualidad y la he redescubierto. Tenía que ponerla en el blog.



En tus labios descansa mi primer temblor
mis primeras caricias mudas
ilusiones y sueños sólo para dos
rebeldías, pecados...
Y hoy mi cuerpo reclama lo que descubrió
en un abrazo

Aprendí de ti, soñador
la palabra amor
aprendí y de qué sirvió
si ahora faltas tú

Ahora soy el silencio y me quedo aquí
entre todo lo que fue tuyo
me confundo en recuerdos y no sé mentir
quiero estar a tu lado
Y hoy mi cuerpo reclama lo que descubrió
en un abrazo

Aprendí de ti, dulce seductor
la palabra amor
aprendí y de qué sirvió
si ahora faltas tú

Aprendí a inventar valor cuando falta
y ya ves, no aprendí a renunciar a ti...

Aprendizaje - Taller Nº11

domingo, 21 de diciembre de 2008

No sé si es valentía o simple desparpajo, pero después de Rosalía y Lorca, ahora me toca a mí.

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No dejes que mi corazón se deshaga
En diez partes de sangre fría,
Sin el brioso oleaje del agua salada
Ni la quietud inquieta de las rías.

Déjalo latir con pasión y desmesura,
Que se olvide de su pasado martirio,
Para ser capaz de afrontar con bravura,
Los malos momentos del amor tibio.

No dejes que se llene de raíces secas
Cántale canciones de amor al oído,
Porque mi corazón no tiene macetas,
Sino una pradera húmeda de sentidos.

Que mi corazón no se llene de moho verde
Ni de negras nubes ni blancas montañas,
Que no se olvide de su pasado rebelde
Y saque fuerzas de sus propias entrañas.

Que ame siempre como la primera vez
Que se entregue a ello por completo,
Que no pierda la altiva sencillez
De saber querer sin ningún complejo.

Que renueve el agua estanca del dolor pasado
Y que sepa lamerse rasguños y heridas,
Que no olvide palpitar, cual loco desbocado,
Como si en ello se le fuera la vida.

Soneto de la dulce queja - Federico García Lorca

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.


Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.


Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.

Negra Sombra - Rosalía de Castro

Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.


Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.


Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.


En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.

La Tertulia con Kenzaburo

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Ayer tuvimos la cuarta de nuestras tertulias, una muy animada conversación sobre Kenzaburo Oé y su "Una cuestión muy personal".

Fue agradable tener a Paloma por primera vez con nosotros no sólo en espíritu y poder compartir tantas cosas que salieron de este libro.

Ya nos estamos preparando para la siguiente, que será en la segunda quincena de enero. Aún no decidimos cual será el texto, pero antes del viernes quedará definido.

Como siempre, un placer compartir estos momentos.

Fotos de la tertulia Nº4

Se me consumió entre las manos

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Y ya terminé con "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina"... librazo!!!

Muy entretenido, buen manejo del suspenso, la tensión y los personajes. Es una obra que va creciendo página a página, sin perder el rumbo. No es un clásico (no lo elevo a esa categoría), pero me parece que ha logrado plenamente su objetivo.

Ahora sí que tengo tiempo para las demás lecturas pendientes, entre ellas "El contador de historias", que me regalaron mis compañeros de WKE cuando me fui. ¡Necesito más horas del día para leer!

El ser en ebullición

"Quisiera ir más allá del lenguaje, dejarme llevar por una poesía en estado puro, una poesía creada por gestos y por los ritmos de la danza; es decir, por el ser en ebullición".

Jean-Marie-Gustave Le Clézio

La chica de las cerillas

sábado, 6 de diciembre de 2008

Bueno, bueno... la segunda parte de la trilogía Millenium, que hace poco conté que tenía en mis manos, me tiene enganchadísimo. Si es que es empezar y no parar... está demasiado bueno.
Insisto: es altamente recomendable.

Necesito tiempo para Kenzaburo y los demás... no sé de donde sacarlo.

¿Por qué? Porque...

viernes, 5 de diciembre de 2008

No hay peor pregunta que ¿Por qué?

La razón es que esa pregunta lleva implícito un "porque" y todo "porque" lleva consigo un nuevo ¿Por qué?

Por ejemplo:
- ¿Por qué no viniste ayer?
- Porque no me apetecía
- Pero ¿por qué?
- Porque no me sentía muy bien y no tenía ganas de ver a nadie.
- ¿Por qué?
- ...

He vuelto

Llevaba mucho tiempo sin coger una grabadora, un listado de preguntas y mucha documentación previa, para ir a hacer una entrevista cara a cara. Hoy lo he vuelto a hacer y ha sido como volver a un lugar conocido, familiar, muy confortable.

Me he dado cuenta de que nací para ser periodista y menos mal que no equivoqué la vocación. Lo de hoy fue una experiencia magnífica y agradezco a todos los que la han hecho posible, por darme la oportunidad de reencontrarme con mi profesión y con algo que me llena de energía.

Nunca olvidaré cuando a los 10 años en casa de un amigo, dije que quería ser periodista. Era una época en que todos querían ser bomberos o astronautas. Pues yo soñaba con ser periodista. Luego pasé por algunas crisis vocacionales pensando en la cocina, el derecho (¿en qué habré estado pensando?) y no sé si en algo más. Pero no, volvía siempre a lo mismo. Y después de haberlo estudiado y haber dedicado años a trabajar en eso, además de a la enseñanza de los futuros compañeros de profesión, si tuviese que volver a tomar la decisión, no lo dudaría ni un sólo momento: Periodismo.

Penélope...

No es mi actriz favorita y creo que hay muchas que lo hacen mejor que ella. Pero lo bordó. Sí, Penélope Cruz se comió al reparto completo de "Vicky Cristina Barcelona" y por eso me alegro de que la crítica de EE.UU. le haya dado el premio a la Mejor Actriz Secundaria. Y desde ya lo digo: es mi favorita para los Oscar en la misma categoría.

Luego, a medida que me vaya poniendo al día en los estrenos, me aventuraré a dar los nombres de los ganadores de las estatuillas doradas en las categorías principales, tal como hacía hace años. Si hay que mojarse, me mojaré. Todo sea por el cine.

La 4ª Tertulia

martes, 2 de diciembre de 2008

Sí, ya tenemos el título para la cuarta tertulia que será dentro de nada, dos semanas. Viajamos al Lejano Oriente, a Japón, para leer a Kenzaburo Oe y "Una cuestión personal".

Como no lo encontré en la librería, lo encargué por Internet para que me lo trajesen a casa. Sólo espero que llegue antes de la tertulia. Ahora mismo haré el seguimiento del pedido para saber por donde anda.

Ánimo compañeros. Yo no sé que haré si tengo muchos libros a la vez entre mis manos. No importa, le buscaré el momento.

Un soneto que es mío y no mío

Ya he conseguido el permiso de la dueña del Soneto para publicarlo. Ahí tenemos unas diferencias porque ella dice que yo soy el autor y puedo hacer lo que quiera con él, pero está hecho con sus palabras y con lo que ella escribió en su Fotolog, que fue la fuente inspiradora. Da igual como haya sido. Ya hemos acordado que puedo publicarlo y lo pongo aquí.

Gracias por la inspiración y por esas palabras a las que, simplemente, les di forma de soneto.

Amo lo mágico de nuestro amor,
Componer canciones bajo el piano,
Y sobre el mantel coger tu mano,
Mientras me robas tres grados de calor.

Amo nuestras noches de dulce pasión,
Y las mañanas de tranquila calma.
Bailar un tango con toda al alma,
En tus brazos temblando de emoción.

Amo nuestros mil besos cotidianos
Y rendirme a tus suaves placeres,
Con los que juntos nos emborrachamos.

Amo tus dos ojos y tus dos manos
Que al preguntar si aún me quieres,
Me dicen: sí amor, aún te amo.

Tienes una cita

viernes, 28 de noviembre de 2008

“Viajando se escucha mejor el ruido del mundo”
Le Clèzio.

Ya está en mis manos

Este 2008 me ha dado gratas sorpresas con la lectura de autores de la parte norte de Europa (Suecia y Dinamarca) y me gustaría conocer algo más de lo que se está contando por esos lados.

Por eso me he comprado la segunda parte de la trilogía Millenium, después de disfrutar mucho con el primero de los libros ("Los hombres que no amaban a las mujeres") del sueco Stieg Larsson.

De momento seguiré con esta saga y "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina". He comenzado hoy con unas pocas páginas y ya promete mantenerme enganchado por unos cuantos días.

Además, me he enterado que la película basada en el primero de los libros se estrenará en marzo. Por favor, que no tarde mucho en llegar a España.

Siempre madre

Este poema nació de un sitio que desconozco. Simplemente surgió y quiso ser escrito.

Cosí tus brazos con suaves hilos,
moldeé tus ojitos con mis manos,
todo con el molde de un artesano,
que prepara su obra con sigilo.

Tejí tu pelo negro al naciente sol,
puse una fresa fresca en tu boca,
y para tu voz, que el alma toca,
le robé un suspiro a mi corazón.

De remiendos hice tus mejillas,
diseñé tus dientes bajo la luna,
para que cuando rieses vez alguna,
me iluminasen como lamparillas.

Tus deditos los hice con agua y sal,
y tus pies cual suave armadura,
para que esta vida, a veces dura,
no te hiciese nunca ningún mal.

Bajé a hablar con la arena y el mar,
para que un nombre te pusiesen,
y que de los males te protegiesen,
para que nunca te viésemos llorar.

Le pedí a Dios cien veces y mil más,
que te cuidasen diez ángeles al día.
también pedí otros tres por si llovía,
para que nunca sintieras que sola estás.

Dibujé tu vida siempre junto a la mía,
como un pétalo atado a la blanca flor,
deseaba aferrarte a mi eterno calor,
y mostrarte a diario cuanto te quería.

Quise enseñarte la muerte y la vida,
mas sólo conocimos la primera,
que como una espada certera,
destruyó nuestra dulce guarida.

Deditos, ojos, pies y voz,
boca de fresa y dientes de luna,
no podrá semillita ninguna,
robarme como tú el corazón.
Que madre siempre tendrás una,
aunque sólo sea para decirte adiós.

De tertulias, talleres, encuentros y mil cosas más

¡Vaya semana! La de cosas que he hecho esta semana casi sin darme cuenta: tertulia literaria con Le Clèzio y los compañeros de WKE; taller literario con los compañeros de Invernadero y la posterior sesión de cañas; el encuentro con Puri y las historias que teníamos pendientes después de casi 3 años; la reunión con Ana para ver las preguntas de la próxima entrevista; la comida con Sonia y Conchi en "El Recuerdo", alias "El Encuentro"; las compras, las llamadas de teléfono, los e-mail, los regalos tardíos de cumpleaños, los estudios, las entrevistas de trabajo, la presentación de proyectos y el día a día.

Vamos, que siento que ha sido una semana productiva. Y, a pesar de estar en el paro, el día se me va entre los dedos. Espero que las semanas siguientes sigan siendo así.

El momento vidente

domingo, 23 de noviembre de 2008

Ayer mismo, en un ataque de curiosidad cinematográfica, me acordé de Jamie Lee Curtis, conocida como "la reina del grito", también por ser la hija de Tony Curtis y Janet Leigh, y por muchas películas, además de ser la dueña de unas curvas que hasta no muchos años llamaban la atención de los productores hollywoodenses, pero que de un tiempo a esta parte, la han dejado en el olvido, disminuyendo notoriamente su presencia en las pantallas.

Pues en el momento no busqué nada (como suelo hacer en www.imdb.com) y hoy leo en 20minutos.es, que cumple 50 años y que ha posado desnuda para una revista para jubilados. ¿Decadencia? Pues no lo veo así, ya que la revista tiene el mayor tiraje del mundo, según el propio sitio web: http://www.aarpmagazine.org/

Y gracias a la noticia, me enteré también de que era escritora de novelas infantiles que, al parecer, han tenido buena aceptación. Si es que todos los días aprendemos algo nuevo.

¿Momento vidente? ¿Olfato periodístico? ¿Coincidencia? Da igual. Ocurrió y punto. No hay más vueltas que darle.

Un regalo Voodoo y muchos más

Uno de mis regalos de cumpleaños, fue una suerte de muñeco voodoo (o vudú) para la cocina. Sí, un soporte de cuchillos o tacoma (nombre que he conocido últimamente, debo decirlo) con forma "humana" y que es atravesado por los cuchillos. Pongo la foto para que tengáis una idea de como es (claro que el mío es plateado y no rojo como el de la foto).

Además, me regalaron una lista de libros geniales que van desde el cine a la cocina, pasando por el chocolate, la cocina francesa, los beneficios de los alimentos y sus combinaciones, las guías gastronómicas y un manual para ser un cinéfilo. Junto a eso, un gorro, una bufanda y unos guantes, que me vienen de maravilla para el invierno. Y con la temporada de gripe que llevo, pues mucho mejor. Y mis infaltables chocolates, que siempre vienen bien (aunque luego me duela la conciencia).

Sólo quería compartir estas pequeñas "alegrías" con todos.

¿El fin de Pushing Daisies?

sábado, 22 de noviembre de 2008

Pushing Daisies fue uno de los mejores estrenos de la pasada temporada en Estados Unidos, en medio de la huelga de guionistas, con una estética muy "Amélie" y una historia asentada en el realismo mágico, el colorido, el amor y lo absurdo.

Pese al éxito inicial de audiencia, a los premios y nominaciones (conseguidos en una corta temporada de menos de 10 capítulos), este año la serie ha ido en picado: de los 13 millones de espectadores iniciales, sólo quedan algo más de 5 millones. Y de ahí surge la supuesta intención de cancelarla. Digo supuesta aún, porque no existe una confirmación oficial al respecto.

Hay quienes acusan a la cadena de no hacer la suficiente publicidad y de programar la serie en días de muy dura competencia, pero también hay que pensar que su fórmula era más bien de "corto plazo". Un joven que puede revivir a los muertos, pero si lo hacen por más de un minuto, otro ser morirá. Además, una vez que los revive, si vuelve a tocarlos, morirán irremediablemente.

De aquí surge el lado policial, ya que su don les permite resolver casos imposibles preguntando directamente a las víctimas; la otra vertiente, el amor, nace en el momento en que el joven Ned revive a su antiguo amor de infancia, pero condenado a no volver a tocarla, sufre por ella continuamente.

Si esta serie se hubiese hecho en Inglaterra, probablemente no hubiese tenido una segunda temporada y habrían dejado el listón alto. Pero como al otro lado del océano eso no ocurre y la idea es agotar la fórmula hasta la saciedad, la gente va perdiendo interés y se llega a desgastar el producto.

Sea como sea, si cancelan definitivamente Pushing Daisies, la televisión perderá una estética que no había visto nunca y de la cual debería aprender. No todo es ritmo acelerado, carcajada sin sustancia o el jugueteo con el sexo. También puede triunfar una serie familiar, simple y con un trabajo técnico magnífico. Ya lo vimos con "In treatment", la serie que estaba condenada al fracaso y que se ha convertido en un éxito. Tal como publicó hace poco "El País" en un reportaje, "la caja tonta ya no es tan tonta".

Un mar de conocimientos...

"El periodista tiene un mar de conocimientos... con un centímetro de profundidad"

Recuerdos...

Buscando una foto que quería para graficar una frase que ha marcado mi vida profesional, me tropecé con una pintura de Caspar David Friedrich, un pintor romántico del que estuvimos hablando una larga clase y que me llamó la atención, sobre todo, porque sus personajes nunca "miraban al pintor", sino que siempre invitaban al espectador a mirar sobre sus hombros y descubrir aquello que tanto le llamaba la atención.

Esta es una muestra de lo que hacía, pero el que más me impresiona por representar la característica esencial del autor y todo el sentimiento romántico en un espacio tan reducido es "Monje a la orilla del mar" (Der Mönch am Meer) que está en el Palacio de Carlotenburgo en Berlin.

Si alguien quiere saber más sobre este pintor, en Internet (como no podía ser de otra forma) la Wikipedia ofrece una buena cantidad de información.

32 años

jueves, 20 de noviembre de 2008

Ya son 32. El domingo fue mi cumpleaños y debo decir que no me puedo quejar. Ante la situación laboral adversa, además de los estudios, he comenzado a trabajar como periodista freelance (independiente o autónomo, como quieran llamarlo). Estoy documentándome para el primer tema y ya tengo a medio camino un set de preguntas interesante. ¿El tema? La Prevención de Riesgos Laborales. No es mi fuerte, pero de todo aprendemos en nuestra vida y, si todo va bien, ya tenemos pensado como continuar la colaboración con la revista.

Son grandes noticias para mí, mi vocación, y para los 4 años y medio que llevo intentándolo. Gracias por celebrarlo conmigo y por desearme suerte en este proceso.

El ángel que me faltaba...

viernes, 14 de noviembre de 2008

¿Preciosa? ¿Yo? ¡Qué va!

Soneto II (6ª Sesión de taller)

Perdona amor si te llamo amor,
Sin ti me queda sólo una gran pena,
Me abandonaste a mi condena,
De no contar nunca más con tu calor.

Y aunque quiera sentir ese sabor,
De tus besos o tu piel morena,
Estaré sin ti, maldita escena,
Sin telón, tablas, texto, luz o autor.

Si tu amor por mí ha terminado,
Déjame ir tan lejos como pueda,
A llorar mi tristeza con la luna.

Y si alguna vez me has amado,
Remiéndame el corazón con greda
O cántame una canción de cuna.

Una foto en Londres

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Desde Hyde Park y con un cielo demasiado despejado para ser Londres.

Abandonado

martes, 11 de noviembre de 2008

Esto es lo último que escribí para el taller.


No hay infierno en las profundidades,
Ni diablos ni eternas hogueras,
Sólo hay un corazón que espera,
A que recojas sus cien mitades.

Maldigo a quienes continuamente advertían,
Que tras la muerte iríamos allí,
Sin ser capaces nunca de decir,
Que no hacía falta morir para sentir lo que sentía.

El infierno no sólo está cerca, está aquí conmigo.
No es negro, aún cuando me pierdo en su oscuridad.
No tiene cavernas, pero sí una ciudad,
Que no es la misma sin ti, no tiene sentido.

No necesito almas en pena o gritos de dolor,
Me hace falta nada más que el día a día,
En que si no estás aquí, vida mía,
No sé como sobrevivir al desamor.

Una y otra vez, veo tu espalda que se aleja,
Arrasando todo lo bueno que habíamos vivido,
Y el corazón entre mis manos se desmadeja,
Dejándome, nada más, que todo el cuerpo herido.

Ríos de sangre que arrastran mis pasiones,
Torrentes de agua que mojan mi regazo,
Tornados que se escurren en mis pulmones,
Suaves suspiros que guardo para más rato.

Y si tengo que vivir en este infierno toda la vida,
No cambiaría lo que tengo ni por un segundo siquiera,
Por más que el cuerpo lo pida o yo lo quisiera,
Volvería a amarte con el alma enloquecida.
Con mis vísceras y mi ternura a flor de piel,
Sólo por sentir tu cuerpo a mi lado,
Me dejaría tentar por tus ojos de miel,
Me abandonaría en ti, abandonado.

+ series

Es que no puedo evitarlo. Cada día me gustan más las series... estoy enganchado a una buena cantidad de ellas.

1. The Big Bang Theory, una de las más graciosas series de los últimos años. Los personajes, especialmente Sheldon y Penny, son geniales y los guiones están muy bien pensados.

2. 30 Rock, quizás la más hilarante de todas. Si es que Tina Fey, la que imita a Sarah Palin, me gusta desde que salía en SNL. Más que merecidos los premios que se ha llevado.

3. How I Met Your Mother, otra comedia con muchas cosas que decir, aunque su fórmula está cerca de agotarse. Hay que aprender de los ingleses y no alargar demasiado las cosas. Es mejor dejar con buen sabor de boca a los espectadores.

4. Brothers & Sisters, el drama americano por excelencia. Su reparto es magnífico y la historia es muy representativa para muchos por la diversidad de temas que trata. Sally Field reafirma su posición como una de las grandes de la pantalla.

5. Desperate Housewives, mi placer culpable confesado en repetidas ocasiones. Después de un salto de 5 años en la trama, muchos pensaban que no habría mucho que hacer con la historia. Pero cada semana nos demuestra lo contrario: aún hay muchas cosas por retorcer y complicar en este perfecto pueblo americano.

6. Little Britain USA, la irreverencia, lo políticamente incorrecto y el mal gusto llevados al extremo, pero con ese toque británico que nos conquistó hace unos años desde el Reino Unido. Aún no me explico cómo esta serie se emitía en Estados Unidos, con lo pacatos que son.

7. Private Practice y Grey's Anatomy, salidas de la misma cantera, digamos que son las "Melrose Place" de las series médicas. Aún así, son muy entretenidas.

8. House M.D., el más desagradable y brillante médico de la televisión. Aún no cansa su actitud y tiene muchas cosas por decir. De todas formas, creo que una o dos temporadas más serían suficientes.

9. Sigo con "In Treatment", aunque tengo muchos capítulos pendientes.

10. Y me quedan rezagadas Weeds, Dexter, 3rd Rock from the Sun y algunos capítulos de Inside the Actors Studio que estoy viendo, aunque me quedan muchos por encontrar en Internet aún. Todas recomendables...

Escribir...

Tengo tantas cosas que escribir, pero se me pasan los días... aún así, atiendo los "reclamos" de quienes me dicen que no actualizo el blog.

De momento, diré en mi defensa que he estado estudiando mucho estos días, porque tengo que enviar mis primeras evaluaciones antes del 2 de diciembre. Y tengo demasiadas cosas por ver antes de esa fecha. Lo bueno es que estoy recordando tantas cosas que tenía abandonadas y reencontrándome con otras con las que no pensaba volver a toparme en la vida. Pero bueno, así son las cosas del estudiante.

Por lo demás, escribiendo algunas cosas para el taller del jueves que no me convencen del todo. No sé porqué últimamente me sale escribir poesía. Nunca ha sido mi fuerte y no me siento muy cómodo con ella, por desconocimiento e ignorancia. Pero bueno, hay que dejar a la inspiración que salga como quiera. Además, sigo con mis libros sobre redacción de cuentos y novelas, que me están ayudando mucho a ordenar las ideas. Tienen mucho de sentido común, pero siempre es bueno que alguien "externo" te lo diga.

Nada más que decir de momento respecto a este tema.

Cifras y letras

sábado, 1 de noviembre de 2008

Esta semana me la he pasado cerrando y abriendo puertas. Cerrando las de aquellas cosas que me quedaban por hacer, pero que no había hecho. Y abriendo las que corresponden a mi nueva realidad: estudiante universitario, otra vez.

Ya tengo los libros en mi mano del curso de Acceso a la UNED y me he puesto a estudiar: Lengua española, comentario de texto, matemáticas básica, Historia Contemporánea, Italiano e Introducción a la Ciencia Política.

Si todo resulta bien y me acomodo a estudiar de manera cotidiana, a mediados del próximo año podré continuar los estudios de Ciencia Política que abandoné años atrás. Y si todo va bien en el mundo laboral, quizás me aventuraré con un Master que tuve que dejar pendiente.

La aventura ha comenzado.

La cena (4ª sesión de taller literario)

La mesa cuadrada, más grande de lo habitual, se hacía pequeña para ellos. Cada uno frente al otro, como una partida de ajedrez profesional, con tiempos convenidos de manera natural para que cada uno enseñase su jugada. Se miraban con frialdad, pero el dolor coloreaba los ojos de cada uno en distintas gamas de intensidad. Daba igual si había gente alrededor o no, porque el mundo les pertenecía, el momento era suyo.

Ella, con su largo cabello negro cayéndole sobre una espalda tensa, recostada un poco sobre su brazo izquierdo que apoyaba en la mesa. Sus piernas estaban recogidas y cruzadas, en una señal inequívoca de defensa, pero dispuestas al ataque con un solo movimiento. Su brazo derecho dibujaba objetos sin forma en el blanco mantel, entre el cuchillo y la copa de vino tinto que tenía a su alcance.

Él en cambio tenía los brazos sobre sus rodillas, también protegiéndose de la situación y dejando en evidencia su incomodidad. No lograba mantener la misma postura más de 20 segundos: estiraba las piernas, las recogía, las cruzaba y las volvía a estirar, cruzándolas otra vez. Su espalda se erguía contra el respaldo y, al poco, se doblaba sobre sí misma para dejarle el pecho a la altura del plato de diseño que adornaba la mesa.

En medio de la mesa, quizás marcando el punto neutral del campo de juego, una pequeña y delicada vela jugaba con luces y sombras, aunque la principal fuente de iluminación venía desde una lámpara que colgaba entre ambos casi al borde de sus cabezas, lo que permitía ocultar los ojos en la oscuridad dejando al otro sumido en la duda de cuales serían las emociones que pasaban a través de ellos.

- No puedo más. Dejó de dibujar en el mantel y le miró fijamente esperando su reacción.

Él le sostuvo la mirada. Siguió en silencio. No sabía que hacer. Sus brazos, ahora, se apoyaban tímidamente sobre la mesa. – No estoy enamorado de ti. No soporto estar contigo un solo minuto más. Volvió a apoyar las manos sobre sus muslos.

- Seguro que tienes a otra mujer esperando. No serías tan valiente de dejarme si no hubiera alguien que pudiese consolarte. ¡Cobarde! Bajó la mirada. Ahora no podía sostenerla.

Pasó su mano derecha entre la copa de vino y la del agua, y la posó sobre la de ella. – Eso es lo que menos importa. Ella apartó fríamente su mano. - ¿Ves? ¿Cómo podría quedarme contigo si no puedo tocarte? Dejó su brazo sobre la mesa esperando. ¿Y?

- ¿Y? Qué más da. Ya no nos amamos y sólo somos el recuerdo de lo que fuimos. Nada más que el rechazo nos une. Y no soy la única culpable de esto.

Sus ojos se llenaron de lágrimas y sentía que el aire se agolpaba en su garganta. Suspiró profundamente. Su espalda se elevó y fue cayendo lenta, sobre el respaldo. Su pelo seguía la misma coreografía. No quería dejar ver su fragilidad en ese momento. Necesitaba demostrarle que ella no lo sentía tanto, aunque fuese mentira.

- En el fondo me culpas a mí de todo esto. Que no te he dedicado el tiempo necesario, que me centro en mi carrera y en mis amigos, que te sientes abandonada. ¡Gilipolleces! Siempre he estado…

El camarero, discretamente dejó los platos de cada uno. Ella, una ensalada de diseño milimétricamente puesta en un plato rectangular, con berros, pato y naranjas. Él, como siempre, un solomillo con salsa de mostaza y pimienta, acompañado de arroz salvaje y setas. – Gracias, dijo él. Ella sólo miró al camarero y asintió con la cabeza.

Volvían a estar solos. La mesa, otra vez, era el campo de batalla.

- ¿Por dónde iba? Sí, que siempre he estado ahí para ti. Se me iba la vida en buscar la manera de hacerte feliz. ¿No era suficiente? Cogió los cubiertos, los asió con fuerza y dudó un momento si comenzar a comer o no. Los volvió a dejar a ambos lados del plato. Dos segundos después los levantó e hizo un corte grande en el solomillo. Se lo llevó a la boca y saboreó la intensidad de las especias.

Ella, con su ensalada intacta, meneaba la cabeza de un lado a otro, suave pero insistentemente. – Nunca he sido feliz contigo. Mi vida era un continuo infierno. Nunca he sabido si me quieres realmente o si es todo una farsa. Y claro que te rechazo, si en todo este tiempo sólo me has tocado para golpearme. Vale, han sido 3 veces, pero las suficientes como para que mi cuerpo te tema, te aborrezca. Ahora su mirada era fría y distante. Para ella había sido un asunto muy doloroso, pero gracias a mucha terapia, había podido sobreponerse. Sonrió en una mueca tensa y desagradable.

- ¿Y qué es gracioso ahora? Pareces tonta y, además, esa sonrisa no hace más que demostrar lo frígida que eres. Jamás has sentido placer ni has sabido dármelo. Pero yo seguía intentándolo. Imbécil. Debería haberme marchado cuando volvimos de la luna de miel. En ese momento ya apenas aguantaba estar contigo. Me dije que serían los nervios iniciales, el cansancio. Pero nada, todo siguió igual. Asco. Asco me das.

Se puso de pié. Su ensalada seguía intacta. Él le miró y le preguntó: ¿qué haces? Ella dijo: no has sido capaz de dirigirme la palabra en media hora ¿y quieres que me quede? - Pero si tú tampoco has dicho nada. Sólo dibujabas en el mantel y me mirabas.

- Feliz aniversario, dijo ella alejándose. – Feliz aniversario, masculló él ahogando sus palabras en un sorbo de vino.

Importante

sábado, 25 de octubre de 2008

No sé si ya habéis visto que en la parte superior derecha del blog, justo debajo del título, hay un apartado que se llama "Compañeros de viaje". Pues ahora me imagino que se os despierta la curiosidad. Simplemente es para que pinchéis en el enlace y os convirtáis en mis compañeros de aventuras y desventuras. La invitación queda hecha.
Gracias por estar aquí conmigo siempre.

¡Noticias adelantadas!

En El Invernadero nos adelantamos a las noticias. Justo uno de los temas sobre los cuales comentamos el último jueves, fue la falta de demostraciones de cariño y la necesidad de reivindicarlas. Hablamos sobre la incomodidad y rechazo que siente la gente en general si alguien el el Metro expresa alguna emoción (llorar, por ejemplo).
Hoy, el periódico 20 minutos, en su edición online publicó una noticia al respecto que reproduzco.

Los españoles nos besamos y toqueteamos menos que antes (EFE/Carlos Mínguez)

Ni tan adustos como aparenta Angela Merkel, ni tan cariñosos como se muestra en público Nicolás Sarkozy. Los españoles nos besamos, achuchamos y toqueteamos sin apenas conocernos, pero parece que empezamos a poner distancia en nuestro trato social, aunque lejos todavía de la frialdad de anglosajones y asiáticos.

"Cada vez somos más Merkel y menos Sarkozy. Dentro de poco, todos alemanes. Tendemos a reprimir nuestras emociones y sentimientos", asegura Luis Muiño, psicoterapeuta, en declaraciones a EFE. Juan Luis Chulilla, antropólogo, advierte también de ese cambio. "La globalización reduce las distancias", de ahí que la forma de comportarse socialmente unos y otros, europeos del sur y europeos del norte, se parezca cada vez más.

Cada día nos tocamos menos, se lamenta un sexólogo
La afectividad, la comunicación no verbal y las distancias corporales, destaca este antropólogo, se expresan de forma diferente según los entornos culturales. Por eso a un europeo le extraña que dos hombres árabes vayan de la mano por la calle, o ellos rechazan que ese gesto lo protagonicen un hombre y una mujer.

"Cada día nos tocamos menos", se lamenta Carlos San Martín, sexólogo y presidente de la Asociación para la Promoción Integral de la Salud Sexual. "Somos más individualistas, estamos más a la defensiva. La cercanía de otra persona nos tensa.

Luis Muiño, psicoterapeuta, habla de la velocidad a la que se transforma la tan cacareada efusividad latina. "Estamos pasando -dijo a EFE- de una sociedad en la que prima la colectividad, y en la que por tanto se toca más, se es más expresivo y espontáneo, a otra más individualista, como es la anglosajona o la centroeuropea, donde se reprimen las emociones. El mundo en general tiende hacia esto último".


"Incómodos con el cariño"


"Perdemos en amor, en seguridad, en sentirnos queridos. Estamos más solos, pero ganamos en libertad", argumenta Muiño. "Cada vez -continúa- nos sentimos más incómodos con el cariño, somos menos cariñosos. No es ni bueno ni malo, es diferente".

Sólo hay que ver la incomodidad que vivimos cuando entramos en un ascensor que va lleno, o en el Metro. Cada vez ponemos más límites. Y eso, creo, no es bueno".

Para San Martín, el lenguaje de los gestos, tanto si suponen contacto físico como si no, es tan importante como el verbal a la hora de establecer lazos de confianza, de comunicación entre las personas, y asegura que esa actitud cada día más hostil e individualista en la que nos movemos "sin duda alguna se traslada a nuestras relaciones sexuales".

"In treatment"

viernes, 24 de octubre de 2008

No todo lo que viene de Estados Unidos es malo. Si bien es un país criticado y criticable, cada cierto tiempo nos encanta con alguna manifestación artístico-cultural que tiene mucho que decir. La última que ha llegado por estos lados, "In treatment", una serie tan simple y tan profunda a la vez, tan compleja, tan completa.

Su estructura es sencilla: diversas sesiones de terapia cuyo factor común es el terapeuta, un magnífico Gabriel Byrne. Los pacientes, semana a semana, nos van desgranando sus vidas, mientras la propia del médico se tambalea con sus problemas cotidianos que intenta resolver acudiendo a su propia terapia, con la genial Dianne Wiest, tan agresiva y comedida como sólo ella puede hacerlo.

Dirigida y escrita en gran parte por Rodrigo García, el hijo de García Márquez, la serie se extiende por 43 capítulos (sólo he visto los 10 primeros) y promete mucho. Otra de las grandes apuestas de HBO por una televisión distinta: el escenario es prácticamente estático, sólo apoyado en la progresión actoral y en unos diálogos milimétricos para no desvelar más de lo que se quiere, pero hechos para encantar al espectador.

Otra más que se suma a la lista de las imprescindibles de la antigua caja tonta. Cada día menos tonta. Para ejemplos: Desperate Housewives, 30 Rock, The Big Bang Theory, Grey's Anatomy, Mad Men, Brothers & Sisters, Private Practice, entre otras muchas.

He muerto mil veces (3ª Sesión de Taller)

Esta semana, el tema que teníamos era la Ausencia. Para ella son estas letras.


He muerto mil veces.

Las primeras 100, cuando no eras capaz de mirarme a los ojos.

Las siguientes 100, las veces que no cogiste mi mano bajo las estrellas.

Las otras 100, cuando me dijiste te amo sólo para llenar el silencio.

Las próximas 100, cuando te olvidaste de acariciarme en las noches de frío.

Las 100 que siguen, cuando no susurraste mi nombre al viento.

100 más, las veces que apuñalaste mi corazón con ironías y sarcasmos.

Las 100 siguientes, cuando hacíamos el amor y no estabas ahí.

Otras 100, cuando no me dejabas nadar en tus sentimientos.

Y 100 veces más, cuando te decía te quiero y no recibía respuesta.

Las últimas 100, cuando te fuiste sin decir adiós.


Tomás Loyola

Octubre 2008

Un fin de semana dedicado a la lectura

domingo, 19 de octubre de 2008

La verdad es que estos días estoy aprovechando al máximo cada minuto que tengo para dedicarme a la lectura. Entre el viernes y hoy, he podido terminar con "El Africano", del último premio Nobel de Literatura, J.M. G. Le Clézio, un retrato muy interesante de su infancia, de sus padres, de la vida en África y de la situación que les tocó vivir en los años previos a la Segunda Guerra Mundial.

Debo profundizar más en su literatura. No es que este no me haya gustado, pero creo que no demuestra toda la sustancia que han llevado al autor a ser considerado uno de los literatos vivos más importantes en Francia. Veré si puedo conseguir algo más de su obra.

Para dar un cambio importante, me puse con "El curioso incidente del perro a medianoche", un libro de fácil lectura y entretenimiento asegurado. Muy simple en su estructura y muy gracioso en su postura, provoca algunas carcajadas, pero puede resultar molesto y repetitivo en algunos pasajes.

Terminé el fin de semana con "Una palabra tuya", de Elvira Lindo, un crudo y triste relato de dos mujeres que deben enfrentarse a diario con la vida. La diferencia, es que una la vive de la mejor forma posible y la otra, padece lo que la vida le otorga, sin enfrentarse a ella. Una amistad duradera, con altos y bajos, que conmueve profundamente. Recomendable.

Una experiencia cinematográfica

Ver actuar a Bette Davis es, casi siempre, toda una experiencia. Una suerte de tobogán por el que sus emociones viajan a una velocidad trepidante, arrastrando a su entorno y al espectador hacia los límites de las sensaciones.

Hoy fue el turno de "Amarga victoria" (1939), el mismo año de "Lo que el viento se llevó" y "El mago de Oz". Eso, inmediatamente explica que fuera eclipsada en cuanto a premios, pero el público estaba con ella después de la magnífica "Jezebel" (1938). Quizás más dulce y menos caricaturesca que en sus próximos proyectos, Davis encarna a una rica heredera, liberal y fuerte, pero que conoce el amor en una de las más duras situaciones.

Logra grandes momentos y conmueve hasta el último minuto del film. Nada que hacer. Tal como dice una de sus tantas autobiografías, no habrá nunca otra Bette Davis en el firmamento de Hollywood. Ella supo como crear un personaje inmortal.

En los próximos días, veré otras dos. Ya les dedicaré algunas letras... o no.

Y este es el tema de la semana...

En "El Invernadero" estamos "ausentes". Esta es la semilla de la semana: la ausencia. En toda la amplitud del concepto.

Llevo un par de días buscando la inspiración y no termino de encontrarla. Quizás sea la ausencia de trabajo lo que me tiene en "stand by". No lo sé.

Seguro que antes del jueves sale algo.

Carta de amor (Félix Grande)

Toda ausencia es inexorable

Soy la fiera y el círculo y la jaula
Soy el cadáver y sus perplejos
Soy el desesperado y su ironía
Soy el eclipse de mi rabia
Y soy la rabia de mi desconsuelo

Soy el ahorcado que no tiene soga
Soy el guerrillero sin armas
Y soy el predicador mudo

Soy el odio sin su puñal
Soy el terremoto sujeto
Y soy el cataclismo inútil

Soy este lado de la distancia
En medio la nada y el mundo
El universo y el vacío

Toda ausencia es inexorable

El tren a Barcelona (primer relato del taller)

viernes, 10 de octubre de 2008

Arrastro mi maleta por el andén lleno de gente. Esquivo a dos viejos lentos, acabados, que hablan de política y de sus protagonistas como si fuesen conocidos. Salto como puedo sobre una muñeca que la niña llorona deja mientras vuelve su mirada húmeda hacia su madre, haciendo malabares con mi equipaje para no atropellarla. Hace calor, pero un viento helado sopla en mi cuello.

Encuentro el vagón que me llevará a mi destino. El 4, asiento 16 pegado a la ventana. Me siento, luego de luchar con mi cazadora para subir la maleta al portaequipajes. Cojo mi MP3 y me conecto a él, desconectándome del mundo real. Si bien miro por la ventana la estación de Atocha, siento que ese no es mi lugar y que debo salir de ahí. De momento, nadie ocupa el sitio a mi lado. ¡Qué gusto! Soy de los que no hablan en el tren. Detesto que intenten llamar mi atención con diálogos que no me interesan en lo más mínimo. No me abro a desconocidos o amigos fortuitos.

Anuncian la salida del tren y todo va bien. Sigo solo en mi asiento. Atocha se va alejando y mi sonrisa se vuelve más grande. Por fin podré relajarme durante el viaje.

¡Joder! Noto su presencia a mi lado. Si es que tengo la mala suerte de mi parte. En el cine se me sienta siempre delante el jugador de baloncesto o la señora del peinado que desafía la gravedad. Y en el tren, el armario empotrado. En menos de 3 segundos, ocupa su asiento y al menos un tercio del mío. Me aprieta contra la ventana y me agobio. Su codo se hunde en mis costillas y sus piernas medio abiertas utilizan un trozo de mi espacio vital.

Más que notar su presencia, en verdad, creo que trata de anular la mía. Es un pasajero pesado, que respira y tose por sobre la música de mi MP3 llenando el ambiente con su fisonomía. Pero me niego a mirar. No quiero establecer contacto visual que pueda derivar en una conversación, entrecortada al principio, hasta que tenga que quitarme mis cascos y poner cara de interés. Sigo mirando por la ventana de forma descarada y deliberada.

Pero ¡qué pretende! ¿No le basta con extenderse por todo el asiento? Quiere llamar mi atención y me hago el loco. Su codo se va incrustando en mi espalda, una vez que tuerzo mi anatomía para utilizar toda la comunicación no verbal que tengo disponible. Insiste. Tose con más fuerza. ¿No le duelen los pulmones? Sigue. Subo la música. Intento cantar mentalmente para evadirme. ¡Ay! El puto codo otra vez. No lo resisto más.

Me giro para intentar fulminarlo con la mirada y, si es necesario, con alguna palabra hiriente. Me quedo mudo. Miro hacia mi izquierda y no me sale ni siquiera un hilo de voz. Me veo a mi lado, pero en un tono más oscuro. Me miro y me digo: si querías huir de tu fantasma, este no es el viaje adecuado.

Vuelvo a mirar por la ventana. Y sigo así hasta que llego a Barcelona. Yo me bajo con mi maleta, mi cazadora y mi fantasma.

2ª Tertulia: "En picado", de Nick Hornby

jueves, 9 de octubre de 2008

Ayer tuvimos la segunda sesión de nuestras tertulias. La verdad es que, a traición, terminamos siendo 5 asistentes (en vez de los 6 confirmados), pero igualmente comentamos los aspectos del libro y de la vida que consideramos pertinentes, extrañando a los ausentes, pero celebrando con los presentes.

El camino sigue siendo agradable y constructivo. Además, estuvimos en un sitio muy agradable, una especie de chill-out muy moderno, demasiado blanco y "mosaicoso", con una música que definimos como tecno andina, pero con una grata compañía y, lo mejor, una conversación interesante.

Ya hemos definido la próxima estación de este camino: "El Africano", del reciente ganador del Nobel de Literatura, Le Clézio.

Vientos de cambio

viernes, 3 de octubre de 2008

Estos días traerán muchas cosas consigo. Es un momento de decisiones, de incertidumbre, de dudas y respuestas. Las opciones no son pocas, por lo tanto, hay que tener la cabeza despejada y abierta a todas las posibilidades.
Finalmente seguiré, seguramente, el camino que creo que es el correcto y no otro. Si hasta ahora lo he hecho, ¿por qué no habría de hacerlo ahora? Hay que decidir sin miedo, sin presiones y, en caso de equivocarme, rectificar el rumbo y empezar otra vez.

El Invernadero

Y comenzó la aventura. Ayer tuvimos la primera sesión del taller literario "El Invernadero", un lugar donde dicen, germinarán las semillas de la creatividad.

Cada semana nos reuniremos a leer, compartir y aprender. Sin reglas, imposiciones lingüísticas o con estilos definidos. La idea, es dejar fluir la inspiración y sacar de dentro a los escritores en potencia que guardamos bajo siete llaves.

Fue una muy grata experiencia y un grupo de gente con muchas cosas que compartir. El camino ha comenzado, pero estoy seguro de que encontraremos grandes experiencias. Vamos a ver que resulta de esta siembra.

Ítaca - Konstantínos Kaváfis

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

"La Excepción", de Christian Jungersen

domingo, 21 de septiembre de 2008

Estas dos últimas semanas me sumergí en un libro que, sin ser una obra maestra ni un clásico indiscutible, se ha convertido en una novela magnífica, exitosamente narrada y dejando una estela filosófica tras de sí.

La novela de Jungersen nos sumerge en el Centro Danés de Información sobre el Genocidio, una pequeña oficina en Copenhague dedicada a la investigación de las grandes tragedias humanas, sobre todo las del siglo XX. Ahí conocemos a las cuatro protagonistas: Iben, Malena, Anne-Lise y Camilla, que son las cuatro voces a través de las cuales se cuenta la historia que nos ocupa.

Dos de las protagonistas reciben sendos correos eletrónicos anónimos con amenazas de muerte y se desencadena la tragedia: quién y porqué son las preguntas esenciales. Pero lo que parecía primero una broma de mal gusto, se transforma luego en una carrera por la vida y en cuestionamiento personal que lleva a las víctimas a dudar de sí mismas.

Un thriller psicológico escrito con maestría, desmadejando una trama que no pierde el interés en ningún momento y que mantiene en vilo al lector hasta las últimas páginas. Su mayor fortaleza es la escasa facilidad del argumento y las continuas vueltas de tuerca que tiene, haciéndonos pasar de la claridad a lo más oscuro de las motivaciones de los personajes.

Además, está actualmente vigente el entramado de relaciones laborales que se desarrollan entre las cuatro protagonistas, pasando de la dependencia al acoso laboral y a los cambios en los equilibrios de poder. Nada más adecuado para desencadenar las sospechas, las acusaciones y para ajustar la realidad a las propias necesidades.

Una novela que profundiza en la oscuridad del ser humano y que nos llevará a pensar profundamente en la validez de las propias motivaciones, en las mentiras que imponemos como realidad y en la necesidad casi obsesiva que tenemos de explicar racionalmente todos nuestros actos. Nunca estuvo tan vigente aquella frase de que "el fin justifica los medios" como en este libro.

Vicky Cristina Barcelona


Desde aquí hago un llamamiento, antes de hablar de esta película: por favor, que alguien me pague por ir al cine todos los días (y todo el día), acompañado de mi recién estrenada libreta de notas y mi portátil. A quien se atreva, le aseguro que me hará feliz y tendrá todos los comentarios de película que mis dedos sean capaces de escribir.

Ayer fue el turno de la última cinta de Woody Allen, considerada menor por muchos, folleto turístico por otros, pero que tiene el encanto de todo lo que hace el genial director. Debo reconocer que no me sentaba a ver nada suyo desde Scoop, ya que Cassandra's dream no me llamaba la atención (aunque la tenga como tarea pendiente para alguna tarde de DVD), por lo cual no puedo hacer una proyección completa de sus últimas producciones.

Pero no perdamos el norte. Me reí y disfruté mucho con esta película de mal título, aunque entiendo el motivo que lo llevó a llamarla así: un triángulo amoroso entre las protagonistas y Barcelona, no entre ellas y ella, sino cada una en sí misma en un escenario común.

La película se deja ver con facilidad y la historia se va enlanzando entre los dedos de Allen con maestría y simpleza, dejando ver su calidad artesanal en todo el film. La sencillez del guión y la facilidad con la que ocurren las cosas, no es cosa de pequeños artistas, sino de grandes creadores. Esa manifiesta necesidad de los críticos de esperar titánicas ideas y novedades al por mayor en cada proyecto (cosa que prácticamente nunca ocurre en sus propios comentarios) se ve devastada por una historia que, simplemente, quiere ser contada a través de sus personajes y vivencias.

Desde la secuencia inicial del narrador que nos pone en materia (primer detalle de falta de pretenciones), y que evita que el espectador tenga que descubrir el pasado, presente y motivaciones de las dos turistas americanas, Woody Allen nos da a entender que su película es apta para todo público: grandes y pequeños pensadores que, sin mayor esfuerzo, serán testigos de su creación. Y de ahí hasta el final, hará gala de su ironía única y de su mente oscura para llevarnos por el camino que quiere que hagamos.

La trama gira en torno al amor, las pasiones, el desamor y la búsqueda de estos sentimientos. ¿Una comedia romántica? Sí, pero más que eso. ¿Una comedia sexual? Sí y no. ¿Un drama pasional? Algo de ello hay, pero tampoco. ¿Y qué es entonces Vicky Cristina Barcelona? Pues una película de Woody Allen, con todo un universo femenino muy desarrollado, con un momento almodovariano y con grandes actores en diversos registros de calidad.

Fantástica Patricia Clarkson donde la pongan; contenida Rebeca Hall en su rol de Vicky, la eterna americana insatisfecha de su vida, pero que no hará nada por cambiarla. Una Scarlett Johansson menos rutilante, pero con una presencia magnética que da mucho juego para los líos amorosos de los protagonistas.

No obstante, en esta última película de Allen, destacan los dos protagonistas españoles: Javier Bardem derrochando el tópico de sensualidad de un latin lover que, desde el primer momento, deja ver sus intenciones y una Penélope Cruz que brilla más que nadie por su breve pero intenso papel de la desequilibrada María Elena, la ex esposa del pintor interpretado por Bardem.

Y es el duelo amoroso-lingüístico entre los españoles, lo que hará recordar de mejor forma esta película. La "leyenda" dice que Allen no entendía una palabra de lo que hablaban, pero que sabía lo que ocurría sólo con ver a Cruz mientras actuaba. Mito o realidad, la verdad es que la chica Almodóvar, tal como dice un crítico americano, justifica su calidad de estrella de cine con esta cinta. Ya hay incluso comentarios de que el Oscar a la Mejor Actriz Secundaria de este año, tiene su nombre en la base.

Sin ser una obra maestra, "Vicky Cristina Barcelona" entretiene, se deja ver y, si nos dejamos llevar, nos conquista con su sencillez y somos capaces de obviar esas debilidades suyas, tan propias, pero que no restan su encanto particular. ¿Acaso no es la inconsistencia y la contradicción uno de los grandes atractivos de la vida? Para mí, un Woody Allen que todavía tiene mucho que contar.