Tanto tiempo...

viernes, 23 de septiembre de 2005

Doce días desde mi último post... 12 días, 2 países, unas cuantas horas de vuelo, el reencuentro con la gente, volver al trabajo, un sobrino nuevo... también son bastantes cosas como para poder procesarlas con tanta facilidad...
El trabajo muy bien, agotador, pero avanzando. Apenas puse en pie en nuestra plataforma de atención al cliente, me confirmaron el ascenso y de inmediato comenzó la labor de ponerme al día en las responsabilidades (que ya conocía porque en agosto había hecho eso), los beneficios (¿cuáles?), las proyecciones, la calendarización, las obligaciones...
Al poco andar de mi regreso, mi sobrino Carlitos asomó su cabeza al mundo luego de haberse negado a aparecer mientras su tío estaba cerca... lo importante es que llegó sano y que sus padres, abuelos, tíos y primos estamos felices de que haya decidido al fin ver la luz del día.
Estos primeros días han sido entretenidos, intensos, llenos de cosas buenas, algo estresantes, pero siempre con ese gusto a que este es el lugar donde debo estar en este momento y la intención de aprovechar todo al máximo. Sigo aquí y, por ahora, no tengo planes de variar el rumbo...

Gracias, gracias... los últimos días...

sábado, 10 de septiembre de 2005

Los últimos días son los peores... entre los preparativos, la maleta, las despedidas y la cantidad de cosas que me hubiera encantado hacer (y que no alcanzo) junto a las decenas de personas que me nunca llamé o vi (por falta de tiempo, nunca por otra causa)... es una época agotadora en verdad.
Esa mezcla de sentimientos entre querer irme luego a retomar la rutina o quedarme eternamente de vacaciones (esa no sería una mala idea si el entorno fuera un tanto más paradisíaco, pero el frío polar y Chilly Willy dando vueltas por la casa no invitan demasiado) es un tanto molesta, aunque no dudo que debo volver a la Madre Patria, eso no se pone en duda... mis pasos están por esos caminos en este momento...
Gracias a todos a quienes he visto y que han demostrado su cariño, su amistad, no dejando que el paso del tiempo afecte lo que habíamos construido en el pasado, ver como hay cosas que nunca cambian y otras que son y serán muy distintas...
Gracias a quienes me han acogido en sus casas a distintas horas: desayunos, almuerzos, horas del té, comidas, alojamiento... a quienes se han desplazado kilómetros para encontrarse conmigo, a quienes han dejado casas y cosas de lado por darme unos minutos de su tiempo...
Gracias a los que me han extrañado en la distancia, a quienes pronto volveré a ver, a los amigos en general por estar siempre ahí...
Gracias a todo y a todos... nuevamente me los llevaré en el corazón para que me acompañen en estos meses en que no nos veamos...
Aún quedan un par de días, pero desde ya les digo: "Hasta pronto".

En mis zapatos!!!

domingo, 4 de septiembre de 2005

Si tuviera que escribir sobre cada emoción sentida en la última semana, probablemente llenaría páginas y páginas, dándole vueltas a las palabras para intentar expresar el cúmulo de sentimientos que ha dejado en mi corazón esta visita.
Saber que se pueden recoger algunos frutos, que todavía queda tanto por sembrar, que pese al descuido y a la poca dedicación, muchas cosas siguen ocupando su sitio y que las personas son una caja enorme de sorpresas por descubrir.
Ver los ojos de la gente, sinceros algunos y esquivos otros, sentir el calor de hogar, el corazón de la familia, ver rostros nuevos y retomar el contacto con los antiguos... todo ello significa muchas cosas, que te pueden "achuchar" (abrazar) el alma o hacer "pupa" (herirte) el corazón...
Es extrañar y no hacerlo, es el saludo y la despedida, es volver y no estar, estar, viajar con la mente y el corazón, tocar tierra y abrir los ojos, cerrarlos y volar... sólo hay que estar en estos zapatos para entenderlo...